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miércoles, 20 de febrero de 2019

Maldeojos. El okupa, en TVE


El okupa, en TVE
(Artículo publicado el martes, 19 de febrero, en diarios del grupo Prensa Ibérica)

     No, el okupa de san Telmo no ha viajado a Madrid, no, Bonilla el estupefacto, ese que ni en sus mejores noches de farra imaginó ser presidente andaluz, no acudió anoche al Telediario ni  respondió a las preguntas de Carlos Franganillo. Lo hizo otro luchador o, como él dice, otro resistente. Pedro Sánchez eligió la televisión pública en su primera entrevista después del anuncio de adelanto electoral. Y eligió bien. Fue una decisión acertada. Quiero pensar que lo hizo para apoyar ese servicio público de primer nivel. Como es lógico no sé si salió airoso, o si fue una entrevista de guante sedoso como las que hacía la ínclita y entregada Gloria Lomana en Antena 3 cada vez que invitaba a Mariano Rajoy o, con más ardor desbragado, al hoy guía espiritual de sus aventajados cachorros Josemari Aznar, bendito sea el señor por siempre y alabado.

     Nada de eso sé, pero intuyo que fue una buena entrevista, tocando todos los palos como hace un buen cantaor. Lo que sí sé es que acudir a TVE, la televisión pública, como no se cansa de decir Xavier Fortes a sus invitados de Los desayunos, es un guiño a RTVE, tan falta de cariño y respeto de los partidos políticos. El apodado okupa de la Moncloa por los tres jinetes de la derecha y su comparsa mediática inició así la campaña electoral que llevan iniciada sus adversarios desde el primer día de la breve legislatura. Lo que ya no tiene vuelta atrás, lo que nos espera, sí que es el gran Juego de juegos sin la eléctrica Silvia Abril –Antena 3, viernes, mal sustituto parece de Tu cara me suena-, el Grand Prix sin la capa de Ramonchu, o el Humor amarillo sin puta gracia por más que asome por la pantalla la sonrisa iracunda de Pablo Casado. Así que larga y buena vida a TVE.



viernes, 25 de mayo de 2018

Maldeojos. El sillón de Risto


El sillón de Risto
(Artículo publicado el domingo, 20 de mayo, en diarios del grupo EPI PRESS)

     Es el cebo, que uno también sabe llamar la atención. El sillón de Risto Mejide suena mejor que decir que en Cuatro no sólo hay esperpentos sino programas normalizados que tienen el sello de la calidad. Por ejemplo, el Chester del mentado. Y ya que me pongo en plan limpieza de prejuicios, hasta la productora del programa, quién lo diría, es capaz de hacer algo decente que nada, o poco, tiene que ver con su trayectoria y su magisterio como cocinera de productos tóxicos. Hablo de La fábrica de la tele, asociada a Telecinco, o al revés, es decir, la productora que mejor vende el pescado podrido de esa casa. Sálvame es su buque insignia, su bandera de presentación. Sí, sí, divertidísimo y todo lo que se quiera, pero no le veo la gracia. Sí, sí, nueva forma de narrar esa ficción vespertina que casi entra en directo en Pasapalabra, le arrebata el protagonismo a Christian Gálvez, y si los dejan hacen a medias la crónica de sucesos que expele cada día Pedro Piqueras dando por informativo lo que no es más que un tabloide que vomita imágenes sensacionalistas, lo que se quiera, por mí como si Sálvame pasa a la historia del entretenimiento vanguardista, pero no, a mí no me vale. Pues bien, la productora que firma ese río de lava soporífero y farsante es la misma que firma Chester, que tiene su aquél. Verán, el domingo último sentó en el sillón, a dos palmos de su barba, que ahora el jurado de algunos truños memorables que sirven al dios dinero y al dios de lo banal con ínfulas de alto espectáculo se la ha dejado crecer, a Laura Pausini, también colega de Factor X, que se desinfla como un globo pesado, cansino, truculento y aburrido, que contó que justo cuando iba a adoptar a un hijo se quedó preñada. Pero más morbo tuvo tener allí, hablando del poder, a Gloria Lomana. La leche. ¿No la sitúan? Es muy fácil. Los miembros del PP y de los gobiernos del PP le hacían la ola cuando eran llamados  a Antena 3 por la estirada dama para ser entrevistados por su sedosa y conservadora mano. ¿Ya? Así es. Gloria Lomana fue directora de informativos de aquella casa.

Lomana y Grisso
     De la misma salió corriendo en 2016, decían que expulsada por la dirección después de haber dado  por buenas unas informaciones cocinadas contra Podemos, por la bajada de audiencia de sus informativos tan tendenciosos y serviles, por dejarse presionar por todo lo que oliera a PP, teniendo en su misma casa, como tiene, a Josep Piqué, ex ministro con varios gobiernos de José María Aznar, que acudía a las entrevistas de Lomana con una alegría y tranquilidad de soldado ninja al que le ponen pruebas de parvulario, en fin, que la mujer salió de allí llevándose su secreto, pero no a la tumba, como se vio el otro día. ¿De derechas? No, no soy una periodista de derechas, esturreó en los pelos blancos de la barba a un Risto que se quedó parapléjico, ortopédico, sodomizado, estigmatizado como una puta santificada por el populacho, sediento, galvanizado. Pero hubo más. La “peleona por la independencia”, según propia definición, se marchó de Atresmedia por el olor a azufre tendencioso de otros, irrespirable y fatal, al aire envenenado que salía, y sale, de La Sexta, a las maneras tan izquierdosas que impone Antonio García Ferreras. Bomba, diría revolcándose por el suelo King África, un movimiento muy sexy, sexy, y las mujeres lo bailan así, así, así. Llegados a este punto, lo que diga Gloria Lomana la cínica, que ahora tiene sección propia como segundona de Ana Rosa en su programa de variedades, vale tanto como cuando el chota Mariano Rajoy acude al café matinal de Susanna Grisso y le suelta, seguro que para hundirla en la miseria y el descrédito, que ella es la que “me hace mejores entrevistas”. Bomba, salta a la pista de nuevo el tonel de tocino de King África. Me está haciendo un flaco favor en este momento, dijo riendo una sorprendida Susanna, que no esperaba afirmación tan venenosa.

Campos y Bigote
     Sería bueno preguntarse si además del sillón Chester donde Risto va sentando a gente de diverso pelaje, haciendo de Chester un programa raro dentro del derrape hacia la dura y pura extravagancia de Cuatro, hay otros que lo acompañan en el mismo camino. Y sí, me sale En el punto de mira, o Planeta Calleja, donde Jesús Calleja hace de su naturalidad, en las antípodas de esperpentos como el programa de los gitanos, como el de los comensales que van buscando el amor en las mesas del alcahuete Carlos Sobera, o como esas cenas con famosos gastados, arrinconados en las cunetas de la tele actual, un programa interesante en donde el invitado sale indemne, ni humillado ni apaleado, de su aventura con el leonés. Y también me sale Volando voy, de nuevo con Calleja, algo pequeñito pero de resultados sorprendentes al visitar pueblos cuyo paisaje humano y geográfico se convierten en protagonistas, un programa con buen rollo, mucho más si en alguna de sus entregas de la próxima temporada que ya se está grabando se cuenta con Álex y Marc Márquez, los hermanos moteros que son unas campanillas que se dejan llevar por la frescura de Calleja, demostrando que sí hay formatos que son como anillos a medida. Ni Planeta Calleja ni Volando voy serían lo que son sin el toque Calleja. Por cierto, es urgente que un Chester esté dedicado a Maritere Campos y al artista global Bigote Arrocet. Hay que promocionar su gira por el país. Sí, cantando. Sí, sí, no me sea descreído, no me sea descreída, señora, los tortolitos van por ahí dando conciertos de su obra magna Una bella historia de amor –perdón, perdón, que echo la pota-. Aunque la cosa no pita bien. Hace unos días se presentaron en un centro comercial en Madrid para firmar discos, y sí, sólo le faltó a Maritere ponerse en jarras y pregonar tipo la Rebe de Los gypsy king, la del mercadillo, “señora, que me los quitan de las manos”. Sólo dos, sólo vendieron dos discos. ¿Qué necesidad tiene esta mujer, de salud pachucha, de hacer el ridículo con estas tonterías? La peor enemiga de Martire, la que dilapida su legado, es la propia Campos, que no acepta que quien fue a Sevilla perdió su silla. ¿Y si se dejara barba, como Risto? Nunca se sabe.

La guinda
Chabolista Pablo
La hemeroteca es más peligrosa que la hipoteca, que la hipoteca de Pablo Iglesias y de su pareja, la señora Irene Montero. Lo escucho en El intermedio, donde le hacen un traje a medida a los chicos de izquierdas, terror de bancos y poderosos, que se compran una chabola por 600.000 pavos. Claro que pueden hacer eso, y más. Pero la hemeroteca guarda perlas de fuego contra políticos que se gastaron ese dineral en lo mismo. Ay, ay.

lunes, 29 de agosto de 2016

Maldeojos. 13 años



13 años
(Artículo publicado el jueves, 18 de agosto, en diarios de EPI PRESS)

     Llevan a Espejo público, ahora con Sandra Golpe, a un niño de 13 años. El típico nene que lo sabe todo. Ha escrito libros, analiza la actualidad, y parece que ha crecido frente a una cámara, manejando la técnica del orador, eso sí, un poco repipi, redicho, o sea, el típico niño que lo sabe todo. Por cierto, Sandra Golpe, sin el lastre de Álvaro Zancajo, arrimado de Gloria Lomana, ex jefa de informativos, el brazo largo del PP en Antena 3 –ambos salieron de la empresa-, parece que respira mejor. La veo manejando tiempos, moviéndose con soltura entre los invitados, y dando paso a los reportajes en directo –hay uno sobre Zafarraya, Granada, “el pueblo más pobre de España”, según la Agencia Tributaria, que se queda en el titular, es decir, Zafarraya sólo es pobre en los datos, debajo está el mar de una economía sumergida muy boyante-.

     Recupero al nene de 13 años que lo sabe todo. Otro titular llamativo. Es Álvaro Cabo. Cinco libros, uno publicado. Mejor que estar perdiendo el tiempo con la consol dice que lee libros como El Príncipe, que recomienda a “los cuatro jinetes del Apocalipsis”, como llama a Rajoy y al resto. Y ya entra a analizar la situación política. Dice que los cuatro grandes partidos miran por sus intereses, no por la de los españoles, hecho que sólo habla de un “gran egocentrismo”. Habla de cáncer refiriéndose a las autonomías, “que se llevan un montón de dinero”. Le preguntan por todo. Y de todo tiene opinión. De economía, educación, de política autonómica, nacional, internacional, intergaláctica, la hostia. El nene no piensa. Habla. No duda. Y a mí me empieza a dar entre repelús y asco. Del nene, de la forma en que la tele lo usa. Es el mono del día.

lunes, 18 de julio de 2016

Maldeojos. Lomana



Lomana
(Artículo publicado el martes, 12 de julio, en diarios de EPI PRESS)

      Se ha ido, y todos saben cómo ha sido. Gloria Lomana fue durante 13 años directora de los informativos de Antena 3, y aunque la señora cree haber salido por la puerta grande después de ser vitoreada por el público, la señora ha salido por la puerta de servicio dejando la peor estela que pueda dejar un periodista, escasa credibilidad, descarada tendencia, y sumisión boba a un partido, en su caso al PP, y con escenas que se recordarán en la universidad como ejemplos flagrantes de lo que jamás puede hacer un periodista. Ella dice lo contrario, que se va -¿en realidad le han señalado la puerta de salida?-, y que lo hace con una grata certeza ya que el tiempo “me ha acreditado como una periodista independiente”. Sólo hay que husmear en Internet, recuperar entrevistas a políticos del PP, y comprobar que cuando habla de independencia quizá se esté refiriendo a su estilo de vestimenta, independiente del bandazo de la moda, digo yo.

      Memorable es la entrevista, las entrevistas que le ha hecho a José María Aznar, el tipo al que “el informe Chilcot” le está sacando los colores de la vergüenza –si la tuviera- en relación a la guerra de Irak, el político sinvergüenza que mantiene el silencio cobarde del que se cree por encima de todo. En las entrevistas a Aznar, como en las entrevistas que Gloria Lomana le ha hecho a Rajoy, está el peor periodismo, ese que, desde casa, como espectador, te hace sentir que son encuentros pactados, entrevistas amañadas y decididas por conveniencia, aunque no lo sean. El torticero tratamiento a Podemos, la bajada de audiencia, y hasta su casamiento con Josep Piqué –ministro con Aznar- la desacreditan, por sus acciones, no por el hecho en sí, como “periodista independiente”. 

martes, 2 de febrero de 2016

Maldeojos. Vamos a darles



Vamos a darles
(Artículo publicado el domingo, 31 de enero, en diarios de EPI PRESS)

      Cuando dieron la cosa, ni ellos se lo creían. Ellos son los presentadores de las noticias de la noche de Antena 3. Que tenían la prueba, las imágenes irrefutables de la conexión entre la CUP, Podemos, ETA, y el gobierno de Venezuela, que lo habían petado, que la historia era de órdago, que iban a llover ríos de tinta, que era el no va más del periodismo beluga,  que Antena 3 se lo ha currado como ninguna para ponerse al frente del mejor zumo informativo, que con esas imágenes de gente saliendo de un autobús dirigiéndose al avión que Nicolás Maduro les había fletado desentrañaban el intríngulis de la araña patraña que hasta ahora Ess-paña andaba necesitando. Oh, que tiemble Joseph Pulizter en su tumba de visionario de la información porque la hazaña de Antena 3 pasará a la historia de… pasará a la historia de la infamia del periodismo. O a la del cachondeo. O a la de la bajada de braguitas. Hasta Sandra Golpe, como hemos sabido, dijo mientras se emitían las imágenes, que “nos van a dar, pero bien”. Lo dijo desde el corazón, segura, sabiendo que el rollito de la exclusiva era un rollo de primavera que alguien diligente, por mensajería divina, les había hecho llegar soltando el paquete de las imágenes en la puerta de la emisora como antes se soltaba a los niños a la puerta de los orfanatos. No recordó Sandra Golpe que la aplicación Periscope –que emite vídeos en directo- estaba recogiendo lo que sucedía en el plató mientras la audiencia veía la gran “exclusiva”. Y es verdad. Hay que darles, pero bien. Me imagino en el despacho, frotándose las manos, remetiéndose la punta de la faldita de tablas, atusándose la melenita, retirándose un resto de carmín de sus labios a la directora de informativos de la casa, Gloria Lomana, antes de atender el teléfono y escuchar al otro lado a la garganta profunda, vía PP, decir, “ola, qué ase, misión cumplida, o ke ase”.
La hazaña de Antena 3, con la exclusiva del siglo de gente viajando a Venezuela para asistir a la Red de Intelectuales en Defensa de la Humanidad en 2015 -está en Internet, caraduras- pasará a la historia de... la infamia del periodismo. Me imagino en el despacho, retirándose un resto de carmín de sus labios, a la directora de informativos de la casa, la señorita Pepis Gloria Lomana, antes de atender el teléfono y escuchar al otro lado a la garganta profunda, vía PP, decir, “ola, qué ase, misión cumplida, o ke ase.

El pijo de Zancajo
     
     El que parecía más gallito, el más crecido, el chulito del plató, era el colega de Sandra Golpe, un tío alto, espigado, juncal, siempre con terno azulón, pero azulón sedoso, con brillo. Es Álvaro Zancajo. Pinta de pijo con sus trajes ajustados, muy ajustados, tanto que se le nota el pijo dibujado en la bragueta, siempre con su chaqueta cerrada arriba del ombligo, sus altos cuellos de camisa que me recuerdan al dandi valenciano venido a nada Ricardo Costa, su suave cresta coronando la testa, y esa forma suya de adelantar el pie dando las noticias, coño, qué manía de dar las noticias de pie ante el infinito plasma –joder, sentaos, decía en su monólogo el otro día Andréu Buenafuente en Late Motiv, el programa que ahora tiene en Movistar, mirarnos a los ojos, que perece que tenéis el coche mal aparcado-. A Álvaro Zancajo la cresta se le vino arriba con la “exclusiva” –en ningún momento se dijo, como se puede saber buscando en Internet, que ese viaje era para asistir a una reunión de filósofos, artistas, o políticos con el objetivo de charlar al cobijo de la Red de Intelectuales en Defensa de la Humanidad-. La exclusiva que iba a cambiar el curso de la historia política de nuestro país se hizo saber, a pesar de que las imágenes y el viaje son de 2015, oh, y oh, y oh, el día en que el PSOE y Podemos empezaban a vislumbrar un posible acuerdo de gobierno conjunto. Fin de la cita. La señorita Pepis Gloria Lomana aún no ha dimitido por la exageración, por sacar los pies del plato, por estar al servicio de intereses más que evidentes. De hecho 13tv, la cadena obispal –gasta 10 millones al año en ese vertedero ideológico que estimula el odio con programas guerracivilistas como El cascabel o La Marimonera, de insignes mamporreros del más extremo PP como Antonio Jiménez y Carlos Cuesta, pero sólo 6 millones en Cáritas, según eldiario.es- se tiró a la noticia entregada como se tira un náufrago al salvavidas. También lo hizo, cómo no, TVE. 
Momento recogido por la aplicación Periscope que emite lo que pasa en el plató mientras los espectadores, en casa, están viendo, por ejemplo, imágenes de un vídeo. Ese momento recoge las palabras de Sandra Golpe, que sabiendo lo marrullero de la información se adelanta a lo que se les venía encima. Nos van a dar..., pero bien, ¿eh?


Postureo periodístico

     Pero cómo reaccionó la cadena hermana, La Sexta. ¿Qué dijeron en sus informativos, en sus tertulias, qué punta le sacó a la exclusiva Al rojo vivo, llamó nervioso y agradecido Antonio García Ferreras a Gloria Lomana para que explicara el notición, habló El Gran Wyoming de la cosa en El intermedio? Nada. Ni caso. Puto silencio. Ni un segundo. Las manipulaciones hay que pagarlas caras. No podemos dejar que pasen de largo. No se puede ser cómplice de ese tipo de periodismo que hace que el último informe de Reuters Digital News diga que, de los medios europeos, los españoles son los que tienen la credibilidad más baja. No me extraña. Si dejamos Antena 3, que está peleando para ocupar el puesto de 13tv como canal de derechas, dejando Atresmedia que el otro bocado del pastel, el de la izquierda, lo ocupe La Sexta, y nos vamos al tipo de periodismo por el que apuesta Cuatro, la competencia, todo encaja. Veamos. Hace un par de sábados Cuatro estrenó Soy noticia para competir con La Sexta Noche, de Iñaki López.  Lo presenta Nacho Medina. Es el periodismo como show, como espectáculo y mero entretenimiento, sin más. Cuanto más llamativa sea la historia, mejor. Pero detrás sólo hay humo, postureo. Una cámara que enfoca sin parar al periodista convertido en hombre espectáculo, en la mujer barbuda, o en el gilipollas que sin ser pobre va a la basura, se come lo que hay, pone caras de asco mirando a cámara, y pregunta a la experta en salud, que lo mira alucinada, si el plátano, el bizcocho, o la carne pasada de fecha le dará cagalera. Dice el intrépido cantamañanas que es un experimento –con un par de pelotas- para comprobar si la comida que tiran los supermercados, por miles de kilos, es basura o alimento en buen estado. La experta, con los ojos como platos, dice: si está en la basura, es basura. Como ese tipo de periodismo de chirigota. Detrás de Soy noticia, para redondear la noche apostando por el periodismo de traca, otra periodista circense, Samanta Villar y sus conexiones con lo más estrambótico y amarillo. Yo no como de la basura, rediós. Vamos a darles, pero bien. 
Nacho Medina en un momento -comiendo basura- de su show... en nombre del periodismo. Qué barbaridad. Para que no quede duda de la apuesta seria por el periodismo, Cuatro emitió no sólo la pamema Yo soy noticia sino Conexión Samanta, donde una señorita pone caras a la cámara que ella misma lleva en la punta de su mano. 

La guinda
Al fin
Esta temporada ha sido la mejor de Tu cara me suena. Antena 3 ha conseguido la hasta ahora desconocida proeza de arrebatarle a Telecinco la noche del viernes, y eso que los de Sálvame de Luxe han peleado por la audiencia con sus armas más agresivas. Tu cara me suena, con concursantes de primera, ha hecho un trabajo impecable demostrando que el entretenimiento popular no está reñido con la calidad.