viernes, 19 de octubre de 2018

Maldeojos. Estupidez en OT


Estupidez en OT
(Artículo publicado el jueves, 18 de octubre, en diarios del grupo EPI PRESS)
     El titular no es correcto, no responde al contenido de esta pieza. En Operación Triunfo hay de todo, incluso jóvenes que sueñan con ser algo en la música, quizá dar saltos de chota como David Bisbal, que nació en las mismas cocinas –lo siento, no me gusta ni el hombre ni el cantante, y desde luego jamás iría a un concierto pagando la entrada para escucharlo, o sea, que su música no es mi música-. Por no interesarme OT, ni siquiera veo el programa, y apenas sé nombrar a alguno de los concursantes, a sus profesores, al equipo que lo hace. Pero de repente Operación Triunfo ha saltado a este lado de la tele y lo ha hecho, supongo que estarán al corriente, debido a que María y Miki, que deberían de cantar Quédate en Madrid, de Mecano, que en su letra dice “siempre me han parecido los cariñitos una mariconez”, no se encontraban cómodos diciendo esa palabra.  
     Los aspirantes al premio de OT –en la gala de anoche se vio si optaron por la letra sin cambios, yo creo que sí- ven en “mariconez” una palabra homófoba, un insulto, y se posicionaron pidiendo cambiar el término por estupidez. La letra de José María Cano es de 1988, y no, en ella no advierto rastro de lo que la sensibilidad de estos jóvenes –sin duda admirable, en la onda de una sociedad tiquismiquis que se siente injuriada por casi todo- entiende como rechazo y ofensa por ser homosexual -¿maricón?, término a reivindicar para limpiarle la lacra del insulto-. Gente de la política, de la cultura, de la tele, desde Almudena Grandes a Jorge Javier Vázquez se han posicionado. ¿Estupidez? Ya digo, no acerté titulando. Pero si es mariconez, es mariconez. ¿Mecano, homófobo? Por favor. Escuchemos de nuevo Mujer contra mujer. Decir estupidez por mariconez sí que es una estupidez.

Maldeojos. Ana Blanco


Ana Blanco, 28 años
(Artículo publicado el martes, 16 de octubre, en diarios del grupo EPI PRESS)

     No es toda una vida, no al menos la mía, que supera con creces la cifra de 28, pero casi. Se puede decir que Ana Blanco es de la familia. Ha sobrevivido, y ahí sigue, a tornados en la dirección de RTVE, a cataclismos políticos que llegaban de la Moncloa, a lluvias pertinaces y heladas que dejaban las alfombras como un desierto de témpanos en los pasillos de TVE. Pero Ana Blanco, inmutable, de media sonrisa, Mona Lisa catódica que sirve impávida para un roto y un descosido, ha creado escuela sin parecer que la ha creado, es decir, un triple salto mortal que siempre cae de pie. Son años, bastantes años, al frente del Telediario hasta el punto de que Ana Blanco es el Telediario. La dirección de TVE jamás la echó de la pista, fuese quien fuese el jefe, y la vasca ha visto pasar ante su melena egipcia –da igual cómo se corte el pelo, ella es una faraona- a mogollón de peña clínex con despachos de relumbrón que acabó en la cuneta.

     La han llevado de la noche al mediodía, y del mediodía a los especiales gordos, a los de prestigio, a los que sólo una enorme profesional como esta señora es capaz de solventar sin despeinarse. ¿Cuál es el estilo de Ana Blanco? No lo sé, pero sí cuál no es. Ahora, al enterarnos de que la Academia de las Ciencias y las Artes de Televisión le ha concedido el “Premio a la Trayectoria Jesús Hermida” es cuando uno se pregunta cómo no lo ha recibido antes para estar junto a nombres indiscutibles del periodismo televisivo como Rosa María Calaf, Rosa María Mateo, José María Íñigo, Hermida o Paloma Gómez Borrero. Alcanzar el prestigio que tiene esta mujer es un regalo labrado por ella misma. Impasible y de nuevo egipcia, por casi esfinge, ha logrado el respeto y la credibilidad.  


jueves, 18 de octubre de 2018

Maldeojos. Aranjuez es Ficticia


Aranjuez es Ficticia
(Artículo publicado el domingo, 14 de octubre, en diarios del grupo EPI PRESS)

     Sentados en la primera fila de butacas del Teatro Carlos III de Aranjuez me decía en un bisbiseo Álvaro Morte –el Profesor de La casa de papel, además de en Amar es para siempre o El secreto de Puente Viejo- que sí, que la vida le cambió con el maquiavélico y calculador personaje como jefe de una banda que quiere llevar a cabo el mayor atraco de la historia, pero quizá sólo en lo profesional, con más oportunidades para elegir trabajos, pero que en lo personal apenas ha cambiado, que sigue viviendo en su pisito de siempre, y que estaba que se salía del asiento pensando en cómo estaría uno de sus nenes, al que dejó en casa un poco malito. Álvaro Morte llegó a Aranjuez por la tarde para celebrar un encuentro con el público en el Centro Cultural Isabel de Farnesio dentro de la primera edición del Festival Ficticia dedicado a las series de ficción online, el primero que se celebra en España con estas características. En el escenario también estaba la actriz mallorquina Llum Barrera –teatro, cine, y televisión, en series como Servir y proteger, Seis hermanas, en La 1, o Aquí no hay quien viva, y en programas como Tu cara me suena, en Antena 3, o Zapeando, en La Sexta-. Fue un encuentro con un público entregado que supo a poco porque los grandes, sin mascaradas de diva, no tienen necesidad de sobrevolar a un metro del suelo, al contrario. Empecé a escribir esta pieza en el AVE, mientras volvía de Madrid a la estación de Antequera, en Málaga, para ir en coche desde allí a mi pueblo, en Granada –a ver si al fin, ya que han levantado campos, cortado olivares, trasteado terrenos, se consigue el ramal granadino que conecte la alta velocidad con una provincia olvidada-. He pasado en Aranjuez unos días intensos como presidente del jurado de Ficticia, que se presentó a los medios el día 4 de este mes con una alcaldesa, Cristina Moreno, ilusionada y dispuesta a seguir para hacer de Ficticia algo grande, y con Josevi García Herrero, director del festival, que está recogiendo todos los premios que en el mundo son gracias a su corto Distintos, una reflexión sin dramatismos sobre el síndrome Down.

Playz y Mambo
     Por unos días Aranjuez ha sido Ficticia, hermoso nombre, sugerente para un festival de ficción online que ha levantado junto a Josevi Julio Garma, productor, distribuidor, y el actor Ángel Acero, además de colaboradores  y empresas de la ciudad –comer en El rana verde junto al cauce del Tajo, a unos metros del Palacio Real, frente al Jardín del Príncipe, es un placer, comer en Casa don Pablo, en el centro de la villa, dejarse llevar por el baile de platos que acerca ceremonioso a la mesa el chef Sergio Guzmán es rozar las fronteras del cielo, capaz de hacerte levitar con unas verduras hervidas que saben a pura gloria-. La idea de Ficticia es clara, ambiciosa, y posible. Si San Sebastián es un poco la cita clásica con el cine, Vitoria la cita moderna con la televisión, Aranjuez es la cita vanguardista con las series de ficción online. Y a esa cita han acudido jóvenes con trabajos independientes, es decir, de bajo presupuesto –Pésame Street, A todo riesgo, Buster, Todos queríamos matar al presidente, o Peter Brandon-, series nacionales con producción más holgada –La peste, Paquita Salas, Cupido, Mambo, o Si fueras tú-, y grandes plataformas digitales como Flooxer, la de Atresmedia, Movistar, o Playz, la de RTVE. El futuro de la televisión pasa por los contenidos digitales, dijo Oriol Nolis en la segunda edición del Telediario del domingo pasado para hablar del premio que Ficticia dio a Playz gracias a “uno de sus mayores éxitos, este que ven aquí, Mambo, que el lunes estrena segunda temporada”. Protagonizada por David Sáinz, de mente en estado de ebullición permanente, la estrella anti estrella, reconocido como un futbolista por las calles de Aranjuez –autor del mítico Malviviendo-, consiguió en su primera temporada más de cinco millones de visitas. Teresa Segura, productora de los trabajos que hacen en Diffferent Entertainment, explicó que las series de ficción online es lo que demanda el espectador para ver una serie cuándo, cómo y dónde quiera, o sea, a demanda. Es la idea, como dijo el director de Ficticia cerrando la información, de este festival.

Estatuilla dorada
     Tiene Ficticia la excelente idea, y la generosidad, de saber a dónde va pero teniendo en cuenta de dónde viene la ficción en este país. Y viene de series míticas que el festival de Aranjuez piensa homenajear. Este año le ha tocado a la serie de temática adolescente Al salir de clase, que emitió Telecinco desde 1997 a 2002 antes de su deriva hacia unos contenidos chabacanos que glorifican la televisión basura. Recogieron el premio, una estatuilla dorada, estilizada, salida del estudio Smallgran, de los jóvenes valencianos Luis Herrero y Carles Marquina, los actores de aquella mítica ficción, Rafa Reaño y Fernando Andina, hoy personaje de otro clásico, Amar es para siempre, en Antena 3. En esta primera edición del festival de series online, el jurado, un pequeño tesoro que ya forma parte de Ficticia, ha premiado a Buster como mejor serie independiente, serie de la plataforma Flooxer, y a Cristina Perales como mejor directora por Raja.Raja. Los premios, todos los premios –desde la música, la fotografía, el sonido, el mejor actor y la mejor actriz, Manuel Lago por su papel en A todo riesgo, y Ana Caldas por Todos queríamos matar al presidente- son fruto de un debate donde rigor, profesionalidad y seriedad de sus miembros fueron los protagonistas. El jurado lo forman la directora de cine Eva Lesmes, el actor Jaime Pujol, la actriz Llum Barrera, el compositor Josué Vergara, y la productora y directora de cine Piluca Baquero. Para la segunda edición Piluca Vaquero se encargará de la producción de la gala de entrega de premios que será dirigida por Jaime Pujol, torrente de ideas, hombre de teatro, y alma forjada de músicas que salvan la parte oscura de la condición humana, y presentará la actriz María Zamora. El próximo año Aranjuez será otra vez la capital de las series de ficción online, y aquí se lo contaremos.

La guinda
Día de la Niña
No sabía que existía un Día Internacional de la Niña. Y por tanto que, por designio de la Asamblea General de Naciones Unidas, se hiciera cada 11 de octubre desde 2011. No es mala idea para tomar conciencia de la terrible situación que viven las más pequeñas en algunas zonas del mundo. Me enteré al ver en el Telediario que Ana Blanco compartió plató con la niña Gema Sánchez copresentando ese tramo del informativo. Aplausos.

Maldeojos. La banderita


La banderita
(Artículo publicado el sábado, 13 de octubre, en diarios del grupo EPI PRESS)

     Pues no, yo no saqué ayer la banderita. En mi balcón, que no tengo, ni en mi terraza, que sí, no suelo colgar ni mis calzoncillos ni mis camisetas, ni mis calcetines. Veo, y me gustan, los trapos colgados en las ventanas y balcones de la Alfama de Lisboa, un festín de colorines que se agitan con el viento de ese barrio alto desde el que la ciudad parece adormilada como una gata perezosa. Pero no, en mi casa no suelo sacar trapos a la calle. Ahora, el PP de Pablo Aznarín Casado, en un arrebato de liarse la bandera a la cabeza como el que se arma de un arma contra el otro, pide colgar “España en tu balcón”. La otra mañana, rauda, mirando por encima de sus gafitas de señora pícara, la reina del matinal de Telecinco dijo que jamás habría sacado una bandera porque “te llamaban facha y reaccionaria”, pero Ana Rosa aseguró que ayer sí la colgaría en su balcón.

     Emocionante. Y casi perturbador como un sueño de polvos encabritados. Enseguida me imaginé a la Quintana en bata, uno es así, en zapatillas de guata y borla –no crean, lo de la borla de pelito bamboleante en las zapatillas de andar por casa es la última payasada de algún “influencer” de esos-, bajando al chino de la esquina para comprar una España de cuatro metros o más –no me imagino el balcón de la reina de las mañanas con un voladizo menor-, llevarla a casa y, con cuidado y mimo, colgarla hacia la calle para dar fe de que “soy española”. A los de PP –toma, Rivera, tus colegas han sido más rápidos y han sacado el matasuegras antes- se les adelantaron los de VOX, que restregaron sus cuerpos en la bandera mientras echaban fuego xenófobo, machista y homófobo por las pantallas de los informativos. Así que uno, un año más, no sacó la banderita al fresco.

Maldeojos. Cómica Cospedal


Cómica Cospedal
(Artículo publicado el jueves, 11 de octubre, en diarios del grupo EPI PRESS)

     Tienen ideas que rozan la maravilla. Salvados no deja de sorprender. La última, entre la maldad, el disparate, el guiño político, la autocrítica y la agudeza promocional no tiene parangón. A quien menos esperaría la audiencia ver en la promoción de la nueva tanda de entregas del programa de La Sexta que presenta Jordi Évole es a la generala, a la sin par, a la única, a la mujer que no ha pisado un plató de la cadena porque con el diablo ya se sabe, cuanto más lejos, mejor, es a ella, a la que fuera secretaria general del PP, a la doña manchega, a su majestad María Dolores de Cospedal. Sí señor, ole por el equipo que lo ha conseguido y ole por la mujer, que ha aceptado el reto broma. La escena es ya conocida. Una cristalera, una mesa, y dos figuras sentadas una frente a la otra con un fondo de ciudad desdibujada en la lejanía.

     Se te avecina una temporada un poco difícil. Sin el Partido Popular en La Moncloa y con el PSOE en el Gobierno gracias a Podemos, ¿con quién te vas a meter ahora?, le pregunta a Jordi la política convertida en una estupenda actriz, perdonen la redundancia. Como Jordi no responde porque lee el Marca ella insiste, Jordi, Jordi, ¿que con quién te vas a meter ahora? Perdona, perdona, responde el presentador, es que pillo el Marca y me olvido del mundo –guiño y zurriagazo al gran lector de prensa deportiva Rajoy, que en paz descansa llevando a casa una talega de billetes acojonante-. Claro, te olvidas del mundo cuando ya no gobierna el PP, yo lo entiendo, vuelve la actriz como mirando sin gana por la ventana, pero tú, nada, a lo tuyo. ¿Tú crees que Lopetegui lo va a dejar?, responde Évole señalando el periódico. Eso, eso, Lopetegui, responde Cospe. Genial.


lunes, 15 de octubre de 2018

Maldeojos. Lomana, alcaldesa


Lomana alcaldesa
(Artículo publicado el martes, 9 de octubre, en diarios de EPI PRESS)

     Hace unos días, a raíz de un comentario en esta columna sobre Carmen Lomana, de la que este país no tenía ni idea hasta que por desgracia un programa de TVE, un brillante Comando actualidad titulado “Los ricos también lloran”, la sacó del anonimato del que jamás debería haber salido –los pobres, dijo, están acostumbrados a no tener, pero tengo amigos que tienen mucho patrimonio y no tienen dinero cash, y lo están pasando muy mal-, recibí un mensaje privado por Twitter de Carmen Lomana en el que la señora me decía “Hola. Quería hablar contigo, escríbeme por privado. Gracias”. Se ve que no le gustó dicho comentario a la mujer. Al día siguiente recibí un correo electrónico de un tipo que me pedía mi número de teléfono porque “la señora Lomana quiere hablar contigo”. Mi respuesta fue clara. Dígale a la señora Lomana que no le doy mi número a desconocidos, y yo no conozco ni a usted ni a esa mujer”. Más o menos.

     No conocer no significa que no pueda comentar lo que hace la pija. Así que como la pija no para de decir tonterías, aquí está de nuevo. Cada vez que la veo me hago la misma, la pregunta de siempre. ¿Cómo puede hablar con esos labios tan apergaminados, con esa cara tan atirantada de carísimas porquerías? Es normal, por tanto, que apenas entienda lo que dice. A la ahora concursante de Masterchef –sigo preguntándome quién es Carmen Lomana, qué hace en la televisión pública, por qué está ahí- se le ha subido la idiotez y el delirio a las azoteas del bótox y del VOX, y dice que quiere ser alcaldesa de Madrid para limpiar la ciudad de narcos, okupas, y de gente de poca higiene. Ay, Manuela Carmena, tiembla, que las muñecas de plástico tienen muy malas pulgas.


jueves, 11 de octubre de 2018

Maldeojos. Mamá, soy gay


Mamá, soy gay
(Artículo publicado el domingo, 7 de octubre, en diarios del grupo EPI PRESS)

     La frase bandera de Concha Velasco a su madre, “mamá, quiero ser artista”, ha dado mucho juego desde que se hizo viral antes de que viral alcanzara el podio de la victoria en una sociedad pegada a las pantallas que convierte en miles de visitas imágenes tanto de lo más necio como de lo más excelso. Hemos visto versiones del “mamá, quiero ser artista” en casi todos los campos. La semana pasada, en La 1, después del capítulo correspondiente de Cuéntame, y en una entrega apasionante, se emitió Ochéntame otra vez, que analizó la situación sociológica y mental y política y religiosa y costumbrista de una España que empezaba a dar pasitos muy cortos en derechos y libertades, eso que decía la famosa Yenka del dúo holandés Jhonny and Charles, de casi la mitad del siglo pasado en un baile cuyo virus eléctrico contaminó guateques, discotecas, fiestas privadas, radios, y bodas, comuniones y bautizos, un baile que siempre nos mandaba a la izquierda, izquierda, derecha, derecha, delante, detrás, un dos, tres, y así hasta el infinito, y vuelta a empezar. Hablar de homosexualidad, de lesbianas, de transexuales en la España que intentaba sacar la cabeza por el lado menos salvaje, aplastada por la bota franquista, no fue fácil. Y Ochéntame otra vez supo reflejar aquel dolor, aquella marginación sufrida por miles de personas por algo tan innato y poco elegido como la condición sexual, la atracción inapelable, por mandato biológico, por un sexo o por otro. El programa se convirtió en un viaje casi alucinante, visto con la mirada de hoy, que se inicia en el Sitges de los 60, un oasis de mariconeo y sensación de burlar las garras de la dictadura, de la policía, del siempre eficaz cretino delator, y del machito sociológico, y acaba en los esplendores de la algarabía y el orgullo de ser lo que se es sin pedir permiso y sin agachar la cabeza, incluso con juerga, risas, y diversión, en las manifestaciones del Orgullo Gay de finales del siglo XX, cuando ya, aunque algunas criaturas con cráneos de mármol como cerebro lo intentan con sermones tan iracundos como patéticos y delirantes, sin vuelta atrás, al son de una Yenka nueva que sólo da pasos adelante.

Las pamelas de Ocaña
     En la entrega del programa vimos al hoy ministro Fernando Grande-Marlaska, que contó cómo su madre rompió con él cuando le dijo que le gustaban los hombres, vimos a un reflexivo y sensato Nazario que habló de un libre y provocador y divino Ocaña, terror de las Ramblas que se paseaba con pamelas estentóreas, abanicándose su altiva desfachatez, y abriéndose el vestido vaporoso de señora loca para enseñar el pito peludo a unos transeúntes estupefactos en estado de shock. Un emocionado luchador como Jordi Petit, María Giralt o la diputada Carla Antonelli completaron la lista de gente conocida que sufrió el latigazo de una intransigencia política, religiosa, médica, social, y afectiva hasta el punto de que la ley hablaba de los homosexuales como “vagos y maleantes”, incluidos por la dictadura franquista en esa ley republicana de 1933, que no contemplaba a ese colectivo. Ochéntame otra vez volvió a dar en la tecla del servicio público aunando entretenimiento, rigor y compromiso social que apuntala, no desde la ficción sino desde el dato real, la época en la que se mueve la momia viva de la familia Alcántara en Cuéntame. De la nada de aquellos años de las primeras luces mariconiles, de cuartos oscuros que empezaban a iluminarse, de descaros y aquí estoy yo, sí, y si soy maricón, qué, como le dijo Miguel Bosé a Mercedes Milá en la prehistoria de casi todo, de la nada de aquellos años, a todos los días sopa. Te descuidas un poco y te encuentras en la comida, merienda o cena al matrimonio entre Javier Ambrossi y Javier Calvo, Los Javis, en el pisito que les ha puesto TVE, de donde apenas salen, ya sea como jurado de Operación Triunfo ya sea como invitados especiales de MasterChef.

Paca la Culona
     Un sindiós porque, ya me dirá usted, si a lo que le da la pareja –fue Zapatero, una vez más, quien “vino a romper los cimientos de la familia española”, mandándola a tomar por culo, con perdón, aprobando la ley del matrimonio entre personas del mismo sexo en 2005, y cerrando un glorioso círculo de luchas para conseguir lo obvio como quedó claro en Ochéntame otra vez-, lo que pone la pareja a sus invitados es una retahíla de la latas de conserva, que es lo que hicieron cuando fueron a cenar con el matrimonio, otra pareja S.A, Mario Vaquerizo y Alaska. Está claro que la España que está viendo el puto caudillo en sus paseos amojamados desde el carricoche en el que pasea su momia de juguete por Madrid un tal Dani Mateo, especialista en tocar las pelotas a la feligresía franquista junto al jefe de la banda rosa Wyoming, nada tiene que ver con aquella España de machos que dejó el menda, se ve que no tan atada y bien atada como otras cosas, Paca la Culona –maldad del criminal Queipo de Llano-, dictador de los cojones. Queda dicho, el matrimonio de Los Javis no para. Que estén casados es una anécdota. A esa normalidad –con matices, que siempre hay abencerrajes que la lían con insultos, soflamas desde el púlpito, y rechazos de tarugos-, ha colaborado la televisión como medio potente para eso, para normalizar hasta la indiferencia anecdótica que ames a quien quieras –cuestión aparte, aún, es la transexualidad-. Y programas chorras como Fisrt dates o ¿Quién quiere casarse con mi hijo?, o antiguallas como el chocarrero El diario de Patricia –a principios del presente siglo- con Patricia Gaztañaga, que incorporó historias de amor homosexual en testimonios no siempre dramáticos ni paródicos, hicieron que la carreta de la igualdad avanzaran un poquito porque esos amores, todavía “raros”, se colaron en los hogares de millones de personas de la España menos sofisticada y más conservadora con este tipo de “modas”. La madre de Concha Velasco no pudo contener el gusto de la niña. Mamá, soy gay, le dice un joven a su madre. ¿Y?, contesta la madre, algo impensable en el pasado Ochéntame otra vez.

La guinda
Hora musa
Noche de gloria el martes en La 2. Si con Cachitos de hierro y cromo ya hay suficientes razones para quedarte pegado a la pantalla, imaginémonos que detrás va otro programa de música dedicado a la música –digo música, no musiquillas dirigidas por productoras e intereses comerciales, y sólo comerciales-. Ese programa se llama Hora musa, y lo presenta Maika Makovski. Ya era hora de que algo así se viera en la tele pública.

lunes, 8 de octubre de 2018

Maldeojos. No, corazón


No, corazón
(Artículo publicado el sábado, 6 de octubre, en diarios del grupo EPI PRESS)

     Un no así de grande, así de gordo, así de cabreado. No y no. No al agravio de que una tele pública, en concreto La 1, resumen, símbolo, norte, ejemplo que debiera ser del resto de las públicas, contrate a un puñadito de personitas cuyo mérito, su único mérito es tener tratos de diversa intensidad con alguien famoso. Veamos. ¿Quién es Lourdes Montes? No se amargue. No sufra. No le dé más vueltas. Yo tampoco sé quién es la señora. Pero TVE sí sabe que es la esposa de Francisco Rivera, el torerito que ahora torea en el ruedo del plató de Espejo público como un tertuliano avezado. Acabáramos. ¿Quién es Rosana Zanetti? Vale, sí, es una actriz, quizá ardorosa, torrencial –lo miro en Wikipedia- venezolana que salió de allí por no soportar ni antes a Chaves ni ahora a Maduro. Ah, por dios, también es modelo. Y, sobre todo esposa de David Bisbal, el señor ese que da pingos y gira como una pepona parodiándose a sí mismo.

     Ya, ya, vamos entendiendo. Y por último, ¿quién es Julián Contreras? Vaya pregunta. Pues el hijo de Carmen Ordóñez y hermano de los toreritos Fran y Cayetano Rivera. Es como si preguntaras ¿quién es Isa Pantoja? Vaya pregunta. Pues la hija de. Hasta ahí quería llegar. Que el decano de la tele rosa en España, Corazón, eche mano de este trío y lo contrate como estrellas porque su nombre va ligado a otros de peso, y sea esa la razón e ídem, es para llorar y no echar gota. Ya el propio programa debería de ser, sin piedad, revisado –buscándole a la gran Anne Igariburu otro destino, sí-. Así que no hay por dónde coger a estos personajes que a la semana tiene su colaboracioncita en el formato de chismes. Ay, corazón, corazón, no me hagas esto.


Maldeojos. Está vivísimo


Está vivísimo
(Artículo publicado el jueves, 4 de octubre, en diarios del grupo EPI PRESS)

     Vaya que sí. Más vivo que unas pascuas, más alegre que unas sonajas, más joven que un concurso de patinadores. Estoy vivo volvió a La 1 y no sólo no defraudó sino que dejó claro que detrás hay un sólido equipo a cuyo frente está Daniel Écija que sabe sacarle partido a los actores, a la idea –suplantar a un policía muerto en tu cuerpo pero no poder decir que eres el otro-, a la forma de contar la historia, a la parte dramática, a la cómica, a los efectos especiales. Javier Gutiérrez vuelve a demostrar que es un actor discreto que no necesita de grandes histrionismos para defender su personaje. Alejo Sauras, El Enlace –entre el más allá y el acá- ha vuelto a su bizarra –valiente, esforzada- angelical ingenuidad. Lo borda. Es un autómata sentimental que va aprendiendo las reacciones humanas a golpe de práctica.
     Con la aparición de la, hasta ahora, desconocida esposa del policía Márquez –Gutiérrez-, la trama ha dado la vuelta. Y se ha puesto a echar fuego. Es un producto potente, una ficción bien armada, una historia loca que te atrapa y que cumple con la ley literaria que dice que por más descabellada que sea una narración si lo haces verosímil en el mundo creado no hay problema de falta de credibilidad. Si los personales de García Márquez gravitaban a ojos vista y ningún lector podía dudarlo, ¿por qué los personajes de Estoy vivo no pueden ir del mundo de los vivos al mundo celestial con sólo apretar el botón de las puertas del otro lado para que aparezca la jefa de allí, Julia Gutiérrez Caba, y te lo tragues con delectación de bebedor empedernido? Ya tiene La 1 que ir pensando en el sí a la tercera temporada. Ya digo, Estoy vivo está vivísimo.

Maldeojos. Calleja volador


Calleja volador
(Artículo publicado el martes, 2 de octubre, en diarios del grupo EPI PRESS)

     Ha vuelto otra vez y lo ha hecho con la misma energía que se fue. Jesús Calleja tiene el don, que no se estudia ni con máster ni con doctorado ni con la mínima EGB, de saber echar el brazo por el hombro a alguien sin ser afectado, de escuchar al otro y ponerse en su lugar, de ser simpático sin ser cargarte, de hablarle de tú al personal sin parecer un privilegio real. Jesús Calleja ha vuelto a Cuatro con Volando voy, ha vuelto a pueblos y zonas que no están a diario en la tele, ha vuelto con su helicóptero, sobrevolando los pueblos que luego sus habitantes verán en la sala de proyecciones para echar unas risas con el propio aventurero y los paisanos. De este momento, del momento encuentro con la gente en el teatro o el cine del lugar, seguro que copió la idea El Paisano, que ahora emite La 1.
Este domingo Jesús Calleja ha viajado a Penelles, un pueblo de Lleida, y como siempre, a su paso ha dejado una buena acción, un regalo a la comunidad, en este caso un regalo de mucha emoción y muchos sentimientos  y que despertará el recuerdo de la gente más mayor del pueblo. Gracias a Volando voy se reinauguró el cine del pueblo, un local que el tiempo arrumbó y que ahora volvió a brillar atrayendo a la fiesta a la gente con sus mejores galas. La semana pasada el equipo visitó Las Hurdes, plaza extremeña de aires y resonancias tan deprimidas en lo social y económico. La huella de Calleja fue de una importancia sin matices. Construyendo “hoteles para abejas”, ante la tremenda amenaza de extinción, empezó la lucha para combatirla. Con Volando voy y Jesús Calleja Cuatro palia un poco el sambenito de cadena friqui y sin sustancia ni norte que tanto merece. 

Maldeojos. Abierto 24 horas


Abierto 24 horas
(Artículo publicado el domingo, 30 de setiembre, en diarios del grupo EPI PRESS)

     Hay dos grandes casas que no cierran sus emisiones ni un segundo, es decir, 24 horas al día todos los días de la semana. No ocurren grandes hechos, nada relevante. ¿Pero y si ocurriera y yo, supuesto espectador enganchado, me lo pierdo? Uff, quita, quita, no quiero pensarlo. Mira que si en esos minutos de despiste va El Koala e, inspirado en el corral, va y escribe otra letra a su altura. Y si, por casualidad, dios no lo quiera, quito un minuto los ojos de la tableta, del ordenador, del móvil, de la tele, y decide Darek, el ex maromo de Ana Obregón, que lo cató como una leona cata un manjar silvestre bañado del rocío de la noche, decide Darek quitarse el chándal apretado y dejar el culo al aire, un culo pétreo, fornido, un culo de majestuosa seda que ilumina la pantalla como la lleva a negro la horrible visión del traste pelado de Aramís Fuester. En fin, no quiero pensar que un seguidor incansable de Gran Hermano VIP se retire unos instantes a su propio váter y en ese preciso momento le dé a Isabel Pantoja por llamar a Telecinco desgarrada por la expulsión de su hija, la mema. Claro que este despendole no podía ocurrir hace unas semanas, cuando Telecinco era para la Panto el demonio, el ascua que no puedes coger, la mierda de perro que todo lo contamina, la peor enemiga de la gran folclórica ex presidiaria. Ahora le ha tomado el gustillo y llama a Telecinco como el que llama a los de la pizza para que te acerquen la más grande de cuatro quesos. Así que ya saben, si no tienen bastante con la ración de caca que la cadena expele a diario en su programación habitual, hay un canal que vigila las 24 horas a los habitantes para no perder detalle. TVE ha hecho lo propio con los suyos, con los encerrados por amor al arte. Y ahí está el canal 24 horas por ver si los nenes y nenas de Operación Triunfo componen una canción y el mundo está en otra cosa. ¿Y si alguno de ellos –lo siento, no conozco a ninguno, no sé ningún nombre, no quiero saberlo porque sé que lo olvidaré al instante- echa unas lágrimas diciendo que aunque no gane, “ya he ganado por estar donde estoy”? Qué aburrimiento, dios.

Canal Trena
     Viendo las ocurrencias tan monas que tiene Ana Rosa Quintana propongo que también ella cree un canal 24 horas por si, como en Gran Hermano VIP, pudiera levantarse la liebre de la maravilla y sus seguidores se perdieran las brillantes ideas de la dama de la mañana. Lo hizo el otro día. Como el precio del recibo de la electricidad sube hasta la amenaza –seguro que el gran Ánsar ha olvidado que fue él quien privatizó la empresa pública, que desde entonces ha subido el recibo de la luz un 80%, y que cuando se largó de La Moncloa fue a dar con su melena al consejo de administración de Endesa por 200.000 euros al año como pago de su traición al pueblo esss-pañol-, pues eso, que Ana Rosa introdujo en su mesa política el asunto de la luz dejando el plató en tinieblas y así poder decir, “oye, ¿qué ha pasado, habéis apagado la luz, nos la han cortado, no habéis pagado el recibo?” Esta mujer es un crack. Necesita un canal 24 horas para no perdernos alguno de sus repentes. Y con Andréu, ¿qué hacemos con Andréu Buenafuente? Al canal del menda este sí que me apuntaba yo. Está en #0, pero está que se sale, y además de Late motiv necesita otra ventana para derramar como un semental sus ideas. Oye, decía la otra noche, hay una leyenda urbana por la que si dices tres veces la palabra máster, y ya lo he dicho dos veces, aparece el director de diario.es, Ignacio Escolar. Y apareció. Vino a demostrar que Buenafuente sí tiene algún título por haber estudiado, y eso que tienen mucho curro investigando a políticos. Luego habló del gran líder Albert Rivera, al que le aparecen y desaparecen títulos como ministros y ministras bajo sospecha al gobierno de Pedro Sánchez, claro que nada es comparable con lo que haría desde el trullo la rata de cloaca José Manuel Villarejo, ex comisario que con un Canal Trena 24 horas chantajearía hasta a Epi y Blas por conversaciones grabadas donde  se les escucha decir que el guionista de Barrio Sésamo es homófobo por negar su amor. Si el chorreo sigue así con los ministros y ministras, a Sánchez le va a pasar como al currículo de Rivera, que “como siga recortándolo le va a salir la EGB a devolver”.

Santa Rosa María
     Y llego a la más, a la que sólo admiración y respeto me provoca, a la que ha elevado a categoría de soplo y dignidad recuperada a RTVE por unas palabras, una actitud y una energía que ha dejado a los políticos con el culo al aire. Claro que hablo de Rosa María Mateo, que ocupó espacio esta semana en las principales cadenas y magacines, incluso en el Telediario de La 1, lo nunca visto. La administradora única de la Corporación, ya la habrán visto y oído, mirando a sus señorías por encima de sus gafitas, los puso firmes y los dejó mudos. Si alguien tiene la altura moral de decir delante de los prebostes de la patria que “sólo les importa la televisión pública cuando la pueden controlar” yo, por esta santa, ma-to. Y pongo al cínico portavoz del PP, don Ramón Moreno, a barrer el suelo que pisa la señora. “RTVE no es ningún juguete que podamos manipular a nuestro antojo, ese tiempo espero que no vuelva más”, también dijo Rosa María en la comisión mixta Congreso-Senado. Para el pelanas Moreno, de la nueva escuela del PP que alimenta la mentira como forma de borrar el pasado, escuela Aznar a la que ahora se abraza con fruición de perro en celo Pablo Casado, “los informativos de TVE han dejado de ser objetivos, plurales e independientes”. No se le turbó la voz. No se le cayó la cara a pedazos. Este cachondo es tan exagerado, rancio y estulto que cuando habla, habla de su ignorancia. Que forme dúo con Isa Pantoja, se ponga un lazo en el culo, y entre a Operación Triunfo 24 horas por la puerta grande. Aquí tiene un seguidor. Pero no nos crea imbéciles. Y escuche a Rosa María. Toma Moreno, toma Moreno.

La guinda
Ahora, rabiosos
Hasta hace nada eran un puñado autista a las críticas, desavenencias o discrepancias sobre su demostrada, descarada e indecente manipulación en TVE. Ahora, los altos cargos que mangoneaban sin complejos, y ante la llegada de una nueva dirección a RTVE, que los puso en la calle, sólo tienen rabia. El Consejo de Informativos los denuncia por su “campaña de mentiras y acoso”. No tienen vergüenza.

Maldeojos. El gran Coronado


El gran Coronado
(Artículo publicado el sábado, 29 de setiembre, en diarios del grupo EPI PRESS)

     Una serie avalada por cierta expectativa se instaló en Telecinco la noche del lunes, sin duda a codazos contra Gran Hermano, que todo lo copa, lo inocula, lo contamina. Hablo de Vivir sin permiso, la única ficción, descontando el jolgorio macarra, ordinario y gamberro de La que se avecina, con que cuenta esta cadena estercolero. Me pongo a verla sin prejuicios, o con la mosca dominada detrás de la oreja, a ver qué pasa. Y pasa que veo a José Coronado como Nemo Bandeira – ex narco, sesentón, con Alzheimer a las puertas, y gallego aunque con un español de Valladolid que te trepa, nada que ver con los gallegos gallegos de Fariña, bendita ficción que emitió Antena 3 para gloria de la ficción española- y Álex González como el ambicioso hijo adoptado del capo. O sea, veo a los colegas de El príncipe, que también emitió la de Vasile, que dejó su sello en una y en otra a pesar de que el creador de ambas es Aitor Gabilondo.

     Es una serie para Telecinco, es decir, nada de aventuras narrativas, nada de vanguardia estética, nada de atrevimientos de guión. Vivir sin permiso se puede ver, pero en ella todo es previsible. La serie tiene un poco de todo lo visto, un producto sin sorpresa que casi seguro le va a funcionar bien a la empresa. Suspense, saga familiar con hijos ajenos al negocio, y un ahijado halcón que babea y rabia pensando que se va a quedar fuera del enorme pastel empresarial erigido por Nemo años antes al amparo de la droga. En el primer capítulo Álex González no se quitó la camisa para enseñar jamón, pero sí hubo escena relamida de sexo, una imposición del capo Paolo, seguro. En cada capítulo la veremos, también seguro. Por cierto, José Coronado, una vez más, está enorme.


Maldeojos. Las llamadas


Las llamadas
(Artículo publicado el jueves, 27 de setiembre, en diarios del grupo EPI PRESS)

     Me deja muy triste, muy catatónico, muy perplejo, muy cabreado, muy decepcionado y muy de todo lo muy que conlleve algo sucio de la condición humana la manera que sin importarle una mierda tiene Sálvame de divertir a sus seguidores, entre los que, a mucha honra, no me encuentro ni me encontraré. Esta historia la conozco por lo que he leído, y por tanto no por lo que he visto. Eso sí, les garantizo que no hace falta contrastarla para saber que es verdad, para no sólo tener visos de ser cierta sino de ni siquiera alcanzar la capacidad de perversión a la que la dirección del programa, la cadena, y la cuadrilla de colaboradores son capaces de llegar algún día. Están en ello. Ahí no hay límites, ni algo que tenga que ver con la decencia ni con la lealtad ni con el respeto ni con algo que los demás llevamos con orgullo, la dignidad.

     Sin duda, la audiencia es cómplice de estos caníbales. Verán. Tiene que ver con la  “histórica” llamada –son únicos elevando a categoría eminente lo que no es más que una payasada- que hizo hace unos días Isabel Pantoja al programa para darle “mucho amor y mucho ánimo” a su lerda hija, la pava Isa Pantoja, que defeca en los váteres de Gran Hermano. Se sabe que una de las colaboradoras, Chelo García Cortés, es amiga de la Panto. ¿Qué hizo el maligno, desleal, cacho carne, frío, traidor, poco fiable Kiko Hernández? Llamar a Chelo para sonsacarle algunas migajas con que nutrir la pocilga, pero haciéndole creer que nadie oía la conversación. La cretina Belén Esteban hizo lo mismo. La dirección de Sálvame puede inventarse el mundo para mancharlo todo. Pero alguien con vergüenza no traiciona a una amiga ni propaga ese tipo de valores. Gentuza.


Maldeojos. Estoy vivo


Estoy vivo
(Artículo publicado el martes, 25 de setiembre, en diarios del grupo EPI PRESS)

     Sí, estoy vivo, esta noche me sentiré vivo viendo en La 1 Estoy vivo. Otra gente, otros espectadores se sentirán vivos viendo en Antena 3 Presunto culpable. Otra gente, quizá usted, se decida por la película española de La 2 en Historia de nuestro cine. Aún queda el grupo de los que, después del agotador y cada vez más extravagante First dates en Cuatro, se queden viendo una nueva entrega de En el punto de mira. En La Sexta echan una de cine. Y por fin, aún queda rescoldo en la lumbre de la programación para que, tal vez usted, su abuela, su nieta, su vecino, incluso su mismidad, se remangue, se prepare la pizza descomunal, abra el bote de lo que sea pero que lleve muchos azúcares, y opte por la opción más friqui y ayude a Paolo Vasile y a los accionistas de Mediaset a ser un poquito más ricos llevando la audiencia de Gran Hermano VIP: límite 48 horas a cifras de récord.  Ole.

     Mientras todo eso ocurre, aunque pensando que echaré un vistazo al Presunto culpable de Miguel Ángel Muñoz en la web de la cadena, esta noche servidor disfrutará del muy esperado regreso de Estoy vivo a La 1, la gran sorpresa de la pasada temporada. Como supongo recordarán, Estoy vivo nos dejó con la boca así de abierta al aparecer la mujer del policía Márquez, Javier Gutiérrez, de la que no teníamos ni idea. Supongo que el detalle afectará a El Enlace, que defiende con excelencia angelical Alejo Sauras. Los personajes de Cristina Plazas o Anna Castillo tampoco escaparán al terremoto. Pasé momentos muy agradables viendo la primera temporada de Estoy vivo –gracias, Daniel Écija por un producto tan redondo-. Intentaré estar vivo esta noche viendo Estoy vivo.


miércoles, 26 de septiembre de 2018

Maldeojos. Domingo, 23 de setiembre de 2018


El entretenimiento vacío
(Artículo publicado el domingo, 23 de setiembre, en diarios del grupo EPI PRESS)

     Claro que hay entretenimiento vacío y entretenimiento lleno, para entendernos. Claro que hay una estrategia que fluye sin apenas cabeza visible a la que señalar pero que nace, crece y se desarrolla como esos bichos que lo hacen así, porque sí, y se apoderan de lo que les rodea porque su biología les marca, les guía, y les condiciona. Seguro que ya habrá alguien pensando que hablar del poder, hablar del sistema, suena a cosa añeja, superada, caduca, a términos que ya no sólo no se usan sino que no se deberían de usar porque son antiguallas terminológicas que apenas tienen encaje en un mundo tan, tan globalizado. Perdonen que me tape la boca para no esturrear la risa, el llanto, la rabia, la decepción, y la certeza de que sí, de que no hay cabeza individual a la que señalar, pero el sistema, el poder, los grupos de presión, los estrategas planetarios existen como existe el oxígeno que respiramos y no vemos. Y los tontos útiles que trabajan para el sistema. El peligroso, ordinario, fatuo, fanfarrón, cretino y maleducado Donald Trump trabaja para esa rueda de negociantes, sean banqueros, petroleras, empresas de armamento, u opacos chiringuitos farmacéuticos. De tan obvio, el ejemplo es grotesco. Este payaso tiene el poder más gordo que su sexo, que es tipo cabeza de hongo según la actriz porno Stormy Daniels, que se recrea en el pingajo del estúpido presidente diciendo que tiene la polla como un personaje de Mario Kart, el vídeojuego de carreras de coches. Un asco, vamos. La historia está en todos los diarios, radios, y televisiones, por encima de las sistemáticas masacres que Arabia Saudí ejerce contra la población de Yemen. La polla de Trump ocupa más titulares que los cadáveres amontonados en Al Hudeida, Yemen, incluso abre informativos. La corrupción sistemática de este canalla, su grosera chulería, la zafiedad de su mandato lleva a la política a un nivel de degradación sólo comparable con algunos programas que podrían ser intercambiables, mero entretenimiento, despiste social diseñado al milímetro.

La laca de Aznar
     La tele forma parte de ese sistema, de esa rueda que perpetúa, esparce valores, vende modelos de conducta, y hasta se permite posturas que parecen ir contra el sistema, como enfrentado a él. Pero forma parte de él. La tele crea a sus Marhuenda e Inda, la política a sus Trump o Aznar, que alimentan e incendian informativos, magacines y tertulias. Las tertulias políticas son peleas de gallos sin reflexión que no conducen a nada, mero espectáculo de buenos y malos, según el lado que elija el espectador, una eterna función de moros y cristianos que no hace daño a nadie aunque esté diseñada para que saltes de tu asiento según hablen “los tuyos o los otros”. Las comisiones de investigación en eso que llaman, de manera ridícula y pomposa, la sagrada sede soberana del pueblo, en el Congreso, sirven para diatribas de vaqueros, escupitajos de chulitos, de adolescentes que se la miden a ojos vista para demostrar que la suya es la más grande. Qué tristeza el paso de José María Aznar por la comisión que investiga la financiación ilegal del PP, qué desprecio al ciudadano la de este mentiroso compulsivo que negó como Judas la guerra de Irak, la caja B del PP, y conocer a Francisco Correa, el testigo de la boda de la princesa Ana Aznar Botella. Junto a Rufián y Pablo Iglesias formó el trío la, la, la de las Azores catódicas, disputas tabernarias que sólo sirven para nutrir los vídeos manipulados de El intermedio donde Wyoming analiza en profundidad el inane rifirrafe llevándolo al único terreno posible, el de averiguar, sin necesidad de máster alguno, el tipo de laca del ex presidente, capaz de aguantar cuatro largas horas sin que se le moviera un pelo de su arquitectónica melena, a la que Pablo Casado el pequeñín tanto adora.

Aramís, la VIP
     Y de golpe, en columna tan sesuda, mera farfolla con aspiraciones de alta reflexión, llegamos al meollo, a la cosa, al coño pelado de Aramís Fuster, manda ovarios, la única VIP de verdad en el aquelarre por excelencia del entretenimiento vacío que representa Gran Hermano. Los cimientos sociales se han venido abajo, o han subido a la estratosfera del disparate, la hilaridad, la coña y la tristeza o la diversión más putera con la llamada de Isabel Pantoja a Sálvame para hablar de su niña encerrada, es decir, controlada en esa jaula de celebridades desconocidas y absurdas. Que la Pantoja llame a Sálvame después de más de dos mil programas y más de nueve mil horas de televisión basura en directo es un hito, y la cadena lo sigue celebrando con el derroche que merece el negocio y la audiencia. Hasta la presentadora, Carlota Corredera, como una virgen traspuesta de Murillo, fingió al día siguiente la emoción retardada por “este regalo en mi vida profesional”. Las malas lenguas dicen que la llamada debería haberse hecho estando Jorge Javier Vázquez para asistir a la pelea de las dos grandes divas –tipo Aznar y Rufián-, de la gran pelea de gatas, pero no, el premio se lo llevó, “para hacer historia”, Carlota. Me meo entera. Pues claro que estamos idiotizados. Pues claro que entre usted y yo permitimos que nos estafen, que nos tomen el pelo, políticos que hacen política basura como los mentados y allegados, y claro que usted –yo ahí no me meto, de verdad- permite que la necia Isa Pantoja gane a la semana lo que tal vez usted no gana en un año, o una don nadie como la malagueña Makoke se embolse cada siete días cerca de 30.000 euros, repito, 30.000 euros, y cuyo doctorado, máster y tesis es ser, o haber sido, o tal vez volver a ser esposa del sabio Kiko Matamoros, otro eminente experto en espectáculos fatuos, fuegos de artificio insustanciales, anodinos como la caterva de cantantes de aluvión olvidables que se preparan para la fama en Operación Triunfo, fama de consumo fácil, de consumo clínex que La 1 alimenta con la jovialidad de un Roberto Leal entregado a la causa. Que no pare la fiesta. El vacío exige mucho.

La guinda
Amar
Otra nueva temporada de Amar es para siempre, que comenzó el otro día en Antena 3 con incorporaciones de nuevos personajes como los de María Castro –también en las cocinas de MasterChef- y de Fernando Andina.  En esta sétima temporada los vecinos de la plaza de los Frutos van a ver cómo se levanta un hotel de lujo que no gustará a todos. La arquitectura de Amar se mantiene en su equipo de guionistas. Larga vida.

Maldeojos. A ras de Francis


A ras de Francis
(Artículo publicado el sábado, 22 de setiembre de 2018, en diarios del grupo EPI PRESS)

     Es un programa donde se encuentra como pájaro en el aire. Literal. Hablo de Francis Lorenzo. Hablo de La 2. Hablo de España a ras de cielo. Si lo ves, sabes que es un programa de La 2. Por su tono, por su tema, por su aire, esa mezcla de información, cultura, y cuidada presentación visual que da un resultado de disfrute que hace que te reconcilies con la pantalla. España a ras de cielo –nombre bien elegido, con ironía, jugando con el más conocido a ras de suelo- va de eso, de hacer un recorrido por nuestro país teniendo el foco puesto en destinos de todo tipo pero con un nexo común, verlos a vista de pájaro. El formato le viene como un guante a medida a Francis Lorenzo y a su natural sentido de la empatía, tan alejado del envaramiento y de la cercanía que uno detecta en quien la finge. Él es así. Lo mismo habla con el jardinero del jardín colgante más alto de Europa  que con una nadadora de élite.

     En la entrega que vi el jueves –ignoro si es repetición u original porque con La 2 en estos asuntos nunca se sabe- subió a una de las moles de cemento y cristal de la zona norte de Madrid para compartir con la audiencia unas vistas de infarto, visitó un faro y habló con el farero, y subió a Sierra Nevada para pasar unas horas con atletas que se preparan en las instalaciones del CAR, un Centro de Alto Rendimiento donde ese día entrenaba la nadadora olímpica Mireia Belmonte. España a ras de cielo se bebe sin apenas darte cuenta subiendo, como subió el jueves, a los techos de España. Destaco además la banda sonora, que podría ser cursilona e industrial, pero no, no lo es. Tiene gracia, energía, y muy bien elegida. Si lo ven, déjense llevar a ras de Francis.



sábado, 22 de septiembre de 2018

Maldeojos. El otro máster


El otro máster
(Artículo publicado el jueves, 20 de setiembre, en diarios del grupo EPI PRESS)

     Hablar de máster hoy en España es nombrar la bicha. Pablo Casado lo sabe bien, y los juzgados también. El gran petimetre Albert Rivera, pijo de forma y fondo, quita y pone máster, tesis, doctorados, aprobados, suspensos, deseos, y sueños varios, incluso los húmedos, en su currículo, según convenga. Y los cocineritos de Masterchef celebrity van y se desmayan en La 1. Qué espectáculo, qué vergüenza, decía después del trance una derrengada, obnubilada, noqueada, desasistida, desnortada y humeante pija de libro Carmen Lomana, señora que no, no debería de estar en el concurso de la pública. ¿Qué hace Carmen Lomana, quién es Carmen Lomana, por qué Carmen Lomana? No felices con eso, no lo suficiente, este MasterChef de las celebridades está dando tanto juego frente a las vitrocerámicas como fuera de ellas.

     ¿Vieron llorar o lo que quiera que haga ese tipo, Mario Vaquerizo? Dicen que se le vino el control abajo y se aflojó recordando a David Delfín. Qué espectáculo, qué gran vergüenza. ¿Y eso? Un señor como él no debería dar otra imagen que no fuera la del tonto del pueblo con pluma desmadrada, con rabos negros en los ojos más antiguos que los de Cleopatra, no debería salirse de las payasadas de vieja loca ignorante porque él sabe las reglas del espectáculo. Claro que pensándolo bien, lagrimear un poco y hacer pucheritos de folclórica trasnochada también tiene su aquél en la pantalla. Que no, en serio, que por una vez, visto lo visto, he visto a un Mario hablar de verdad, sin la careta del personaje. Allí se emocionó hasta la presentadora, hasta la chispeante María Castro.  ¿Hablamos de recetas y cocina? Bueno, de eso, ya si eso, hablamos otro día.


Maldeojos. Presunto culpable


Presunto culpable
(Artículo publicado el martes, 18 de setiembre, en diarios del grupo EPI PRESS)

     Cada vez que veo y escucho una entrevista que realiza Ana Pastor a quien sea me da la sensación de que la periodista trata al entrevistado como culpable de algo, de lo que sea. Y eso está bien, me gusta, así tiene que ser si cambiamos lo de culpable por necesidad de que cuente, nos cuenta a los espectadores, lo que esa persona no quiere contar, no quiere desvelar, no quiere que se hable de eso. Ocurre también que los resabiados de la política se saben los trucos, y aunque quien entrevista pregunte por la luna, el invitado responde con el sol. Le pasó al señorito Albert Rivera, el que ve chanchullo en las tesis ajenas pero no dice este baile en mi currículo es mío aunque hoy sea doctor, mañana deje de serlo, hoy tengo un máster y mañana haya desaparecido. Hay quien va al plató buscando el titular barato, pero sin responder a lo que se les pregunta, como Rivera, que acusó a la periodista de TV3 de manipulación, pero no respondía a lo preguntado.

      Cada vez que veo y escucho una entrevista de Ana Pastor me da la sensación de que la periodista trata al entrevistado como culpable de algo. Pero hija, ya te lo dijo con mucha calma hace tiempo Manuela Carmena, “tus preguntas no sirven de nada si no dejas responder”. Tuve la sensación de que eso mismo le pasó a Pedro Sánchez el domingo en su paso por El objetivo, aunque le dio tiempo a dejar claro que en el rollo inventado por el populista y vacuo Rivera en torno a su tesis no hay chicha que cortar. Otro que sí sale a la pista como sospechoso es Miguel Ángel Muñoz, que esta noche estrena serie en Antena 3 como Presunto culpable, que es la historia en torno al crimen de su novia. Los guionistas seguro que le darán tiempo para ver si es o no culpable.  

Maldeojos. La Sexta, a pajera abierta


La Sexta, a pajera abierta
(Artículo publicado el domingo, 16 de setiembre de 2018)

     A rulo, sin descanso, sin cesar, un todo continuo, a pajera abierta. Así es lo que estamos viendo en la parrilla de La Sexta. Se enciende el piloto rojo de la cámara en el plató de Arusitys a las siete y media de la mañana y no se apaga hasta pasadas las diez y media de la noche con la última maldad de Wyoming en El intermedio. En mitad, entre una y otra hora, una programación que mantiene a su audiencia pegada a la pantalla en directo y sin desmayo, enlazando magacines, tertulias, informativos, entretenimiento, humor, y más informativos, y más entretenimiento. Y más periodismo, asoma por la esquina de la pantalla Antonio García Ferreras, que conecta con Pastor, con Ana Pastor, que casi no lo escucha porque tiene que poner mil quinientos mensajes de Twitter antes de decir ese dato es mío, Ferreras, no me lo quites, cabrón, que te corto una mano y te dejo más cojo que las aspas del molino que destrozó Don Quijote en su delirio contra los gigantes y cabezudos manchegos. Tampoco para quieta doña Ana. Y en directo, cosa de familia. La esfinge Ana Pastor, no sin mi móvil, apareció la semana pasada en el palacio de la Generalitat en un plano enfático que la convirtió en una diosa rojísima cuyo pantalón de anchos perniles barría el suelo de haberse movido, pero las estatuas no se menean. De hacerlo se rompe el encuadre, y el fondo gótico del testero de atrás no haría su función. En todo caso, cambian de palacio. Si hace siete días El objetivo se fue a Barcelona, hoy se monta la pista en La Moncloa. Si ayer fue Quim Torra, hoy es Pedro Sánchez el deseado –cinco años detrás del hoy inquilino del palacio-.  Y todo, en riguroso directo. Un sin parar, un sin vivir, un sin aliento, más periodismo, ay, cuándo verán Ferreras y Pastor a su hijo. La pasta es la pasta. Como Las Campos, qué narices.

Manteca para untar
     Yo que Las Campos, cuya matriarca está de los nervios porque Vasile el insensible no le da el programa que merece, un informativo como dios manda, un magacín para mandar a su casa a Ana Rosa Quintana la mudita, una tertulia seria para dilucidar de una vez por todas las operaciones, enfermedades, enganches, amoríos y lo que convenga para que el espectáculo no decaiga, en fin, todo eso, y si no, ahí va mi propuesta. Al igual que La Sexta no apaga el piloto rojo, María Teresa Campos tiene rollo para rato por sí misma, por sí misma y sus niñas, claro. La operación para rebanar la papada de Carmen Borrego no dará las mismas horas que la boda de Belén Esteban, que dará para -creo que es el año que viene- que la casadera llore, grite, se pelee con su novio, se vuelva a juntar, amenace con irse, amenace con volver, valeeee, la papada de la hija de Maritere no es la boda de la Princesa Chabacana, es verdad, pero sí para que uno esté a punto de vómito. Verán. La gran Leonor Lavado, en Arusitys, decía el otro día que le han quitado tanta manteca a la Borrego que la familia podría meterla en una orza e ir untándola en las tostadas de la mañana durante un año. Ay, dios, aparta de mí esa imagen. Menos mal que he levantado la mirada del ordenador para tomar aire y no echar la pota y he visto a un lelo David Bisbal anunciando no sé qué compañía de telefonía móvil, o quizá un friegasuelos, tal vez laca para los rizos, parodiándose a sí mismo con tanta naturalidad como unos reyes esforzados en ser naturales y cercanos y cotidianos que llevan a su Leonor de Borbón al colegio para que el pueblo diga, mira, como tú y como yo, ni rey Felipe ni reina Letizia, sólo papá y mamá. Pues eso, Bisbal igual de natural dando un pingo en el anuncio diciendo “ay, fibra mía, cuándo serás mía”. Luego hace un chasquido, guiña a cámara, y pergeña algo que parece una sonrisa. Sólo el chichi pelado de Aramís Fuster en GHVIP se codea en repulsión con la manteca de la Campos y la mueca de Bisbal.

Ana Rosa, bonita
     Quien ha tirado, una vez más, la toalla no sólo del directo sino de las mañanas es la directa competencia de La Sexta, Cuatro, que a la hora en que se emite o Arusitys o Al rojo vivo, ella se columpia con sesiones soporíferas de series yanquis de saldo. El pulso y el descaro de Al rojo vivo hace que su audiencia casi roce el cardado de cemento de Ana Rosa, que esta semana volvió a sentar su seta en el plató aparentando dar la cara por la historia de su marido –detenido este verano, luego puesto en libertad sin medidas cautelares, acusado de extorsión con la ayuda del ex comisario José Manuel Villarejo-, aunque lo que pidió fue paciencia, “mi marido está colaborando con la justicia, dejemos que jueces, fiscales y abogados hagan su labor”. Claro, bonita, ¿lo haces tú cuando el encausado, mirado, estudiado, vigilado, acusado, sorprendido con el carrito del helado no es tu santo? Pues eso. Pero si la mañana de La Sexta pone al rojo vivo los pilotos de las cámaras, la tarde no es menos -Mario López, director de cadena, lo tiene claro, y por eso dice que su apuesta por el directo no tiene vuelta atrás-. Después del informativo de Helena Resano llegan los gamberros de Zapeando –menos la presencia semanal e inexplicable de un botarate, del espantajo Josie, todos los colaboradores son un cielo que endulza la sobremesa-, y luego vuelta a la información diversificada que ofrece Mamen Mendizábal en Más vale tarde, que enlaza, sin apagar el directo, con otra hora de informativos hasta la llegada de El intermedio, que se crece con patéticas pataletas como la denuncia de la Fundación Franco -¿quién coño conocía a esta gente?- por las coñas que se traen con la momia del tito Paco.  ¿Y el fin de semana? También regado con directos –desde La Sexta Noche con Iñaki López el sábado, a Liarla Pardo, hoy, con Cristina Pardo, a ver si en la temporada que hoy comienza afinan los contenidos, ajustan los colaboradores, y encuentran el norte y de verdad la lían pardo, que en la anterior no fue así. Venga, Cristi, suéltate, pero de verdad, a pajera abierta, como los directos de tu cadena.

La guinda
Toñi Prieto
No la conocemos, pero sí sus decisiones. Toñi Prieto es la directora de entretenimiento de TVE. Ha sido llamada a declarar por el caso la rueda de las televisiones, chanchullo por el que algunos directivos de cadenas cobraban derechos de autor. ¿Y? Pues que el Telediario 2, presentado ahora por Carlos Franganillo habló de esa imputación. ¿Y? Pues eso, que hace unas semanas este tipo de informaciones era impensable en La 1.