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viernes, 8 de febrero de 2019

Maldeojos. Lo de Maduro


Lo de Maduro
(Artículo publicado el martes, 5 de febrero, en diarios del grupo Prensa Ibérica)

     Empiezo la casa si no por el tejado sí por un rincón lateral, quizá sin mucha importancia televisiva pero sí reveladora de un talante, de una actitud en la que, he de decirlo cuanto antes, el que escribe ha caído, aunque he procurado señalarlo. La entrevista al presidente venezolano Nicolás Maduro que emitió La Sexta en Salvados –bombazo de audiencia, más de tres millones de espectadores, entrevista de  un interés un informativo que da la vuelta al mundo- no es más que un ejercicio de blanqueo al dictador, sentenció hace días la diputada del PP Pilar Marcos, por supuesto antes de emitirse la entrevista. Con sorna de sereno agricultor respondió el director y presentador del programa, Jordi Évole. Sra. diputada del PP, ¿usted ha visto la entrevista? Espérese al domingo, la ve, y luego, si quiere, ya opina. Un saludo, escribió en Twitter. Impecable.

     Otro apunte. Leo algo sobre el currículo de la diputada. Durante 18 años fue periodista en El País. Me descoloca. ¿Una periodista, por muy política que sea, aunque sea del PP, enfadada con el trabajo de otro periodista nada complaciente que ha conseguido llegar a uno de los mandatarios de más interés informativo? Supongo, dicho lo anterior, que la diputada, al ver la entrevista a Maduro, le habrá enviado un mensaje a Évole diciéndole que por favor, por favor, admita sus disculpas, que se pasó de frenada. No sólo no se blanquea al político fanfarrón sino que la conversación fue un meticuloso puzle que iba desmontando las mentiras, chapuzas, estrategias, amenazas y goteras de su Gobierno. Este comentarista vio, Sra. diputada –impecable fotografía, y producción excelente- un espectáculo televisivo de primera magnitud. Y un ejercicio periodístico ejemplar.


sábado, 18 de agosto de 2018

Maldeojos. Bayly y Maduro


Bayly y Maduro
(Artículo publicado el sábado, 11 de agosto, en diarios del grupo EPI PRESS)

     El sábado pasado hubo atentado contra el dictador Maduro. Lamentablemente fracasó. El plan era sobrevolar la tarima presidencial con dos drones cargados de explosivos, bajar con sigilo los drones, que podrían parecer cámaras de la televisión oficial venezolana, y despistar a la guardia presidencial y a sus francotiradores y hacerlos estallar bien cerca del dictador para eliminarlo, para darlo de baja, para así, tal vez, abrir una nueva etapa de libertad en Venezuela. El plan abortó, fracasó. Quien habla así de clarito, con calma y chicha, deleitándose en la posibilidad del magnicidio, es el escritor peruano, hace años más o menos conocido aquí por sus libros de temática homosexual no resuelta, Jaime Bayly, que lo hace en su monólogo nocturno con el que abre su programa de televisión en CNM Latinoamérica, grabado en Miami.

    Al principio, cuando me enviaron el enlace, pensé, por la frialdad, por el sádico placer de imaginar reventado en cachitos a Nicolás Maduro, por la zafia brutalidad y por el no disimulado llamamiento a otro nuevo atentado –como hace más tarde, donde pide a los terroristas que si necesitan un dron más, que cuenten con él-, pensé, digo, que se trataba de ese tipo de noticias manipuladas, eso de las “fake news”. Pero no. Parece que este zumbado sanguinario dijo lo que dijo, y tan pancho. No contento con el disparate, el terrible presentador hace chistes con la espantada de la guardia que, “como hormiguitas, escuchan un bombazo y en vez de plantarse como bravos venezolanos defensores de la dictadura, salen corriendo aterrados como hermanitas de la caridad”. Lo que viene después, llamando a un nuevo atentado, es cosa de la justicia, que tiene que meter mano.  

domingo, 3 de septiembre de 2017

Maldeojos. Zumbado



Zumbado
(Artículo publicado e domingo, 20 de julio, en diarios de EPI PRESS)

     Hablo de Willy Toledo. Está zumbado. Creo que está zumbado. O sólo quiere llamar la atención con los disparates que dice y los fregados en los que se mete. Como ustedes se pueden imaginar me importa un mango verde el que el actor se crea tan de izquierdas y tan radical que acabe pareciendo un radical de derechas. Me la sopla. No voy por ahí. Lo que me llama la atención de este señor es su capacidad diabólica, o quijotesca, o sólo infantil y ególatra, de pisar charcos, de prender hogueras, de tirarse pedos en el velatorio con la familia en llantos de desconsuelo, o sea, un pirómano profesional. No tiene vela en el entierro, pero ya se encarga él de arrebatarle a alguien la suya. Menudo es. Ciego, ha defendido lo indefendible sobre el régimen castrista. Y ciego, y cínico, defiende a muerte y tuit el régimen fascista del capullo Nicolás Maduro, maldito sea.

     El actor, cada vez más en desuso, y por tanto cada vez más beligerante en política, la ha emprendido contra Miguel Bosé porque puso en su cuenta de Twitter una comparativa con los currículos de Maduro –chófer de bus, es lo más destacado de su hoja curricular- y de Leopoldo López, líder opositor, de brillantes entradas como economista y político. Seguro que nada es tan simple como esta ingenua e interesada comparativa entre ambos adversarios, seguro. Pero Willy Toledo, el guardián venezolano desde España, saltó sin duda sobre el cuello de Bosé diciendo que es “el lacayo ideal del fascismo”. De ahí al ataque personal –cantas peor, le dice, que la gallina de mi tío incluso cuando no está fina- al afirmar que “explota a mujeres pobres y compra bebés a la carta”. Maldito loco Willy el Rojo. Estás zumbado, corazón mío. Míratelo. ¿O buscas hacerte un Sálvame?


martes, 21 de febrero de 2017

Maldeojos. Cállate, CNN



Cállate, CNN
(Artículo publicado el sábado, 18 de febrero, en diarios de EPI PRESS)

    En Venezuela, o mejor, en el Gobierno de Nicolás Maduro, la verdad no es la verdad sino la verdad establecida por su camarilla. Sin matices. Sin coladeros. Controlándola para que sea así sin rechistar. Vamos, la aspiración de otros tantísimos gobiernos. En el de Donald Trump, con el loco naranja al frente del país más potente del mundo, es él mismo el que da, retira, niega o ignora a los periodistas que le tocan el flequillo, con los que se enzarza en tensas diatribas para hacerles ver, a ellos y a sus medios, que se están pasando porque sólo publican “fake news”, noticias falsas que no tienen nada que ver con la realidad. Con la realidad impuesta desde su máquina de propaganda. Nicolás Maduro y sus secuaces van más allá. Cortan de raíz el problema, la disidencia. Matan al perro para acabar con la rabia.

    Lo último, hace unos días. La CNN en español que emite en el país publicó un reportaje en el que un ex funcionario acusaba al vicepresidente de vender pasaportes venezolanos a musulmanes sospechosos de relaciones con el terrorismo. Enseguida, moviendo la colita, la Comisión Nacional de Telecomunicaciones, un poco harta por este y otros atrevimientos, califica las informaciones como “una agresión contra la patria” que dan como resultado un “clima de intolerancia” que puede derivar en “agresiones externas contra la soberanía”. Hace unas semanas fue el propio Maduro el que descendió a otro tipo de minucias, dando combustible al fuego del malestar gubernamental, afirmando que un reportaje de la CNN sobre la precariedad de un colegio, es “asunto de nosotros, CNN, no metas sus narices en Venezuela”. Así ha sido. A CNN le han cortado la señal.

lunes, 1 de agosto de 2016

Maldeojos. ¿Y Venezuela?



¿Y Venezuela?
Artículo publicado el sábado, 16 de julio, en diarios de EPI PRESS)

Hace nada, apenas unas semanas, los días previos a las elecciones del 26 de junio, en el Telediario de La 1 teníamos la sensación de que Venezuela era cosa nuestra, un pegote añadido a la patria, una provincia española. Cada día se hablaba de la situación del país, del desabastecimiento de las tiendas, de la imposibilidad de encontrar papel higiénico, de las chifladuras de su patético presidente, un Nicolás Maduro al que sacaban cada día como un payaso estrambótico y fanfarrón que ocultaba con sus provocaciones políticas la realidad de un país en descomposición. Venezuela era, tanto en TVE como en el resto de cadenas, un tema, una sección, un recuadro, un tiempo sin falta. Todo interesaba, por supuesto si era malo, que es de lo que se trataba, de enfatizar aquel drama, de destacar las penurias de un país en manos de los malos que, ahí está la razón, resultan ser amigos del español Pablo Iglesias y sus huestes.

A por ellos. Se hablaba, mal, de Venezuela, para hablar, peor, de Podemos, que era el fin. TVE, de nuevo, para bochorno de periodistas y agravio de espectadores, al servicio del partido en el Gobierno. Era la consigna. A por ellos. La cosa fue tan indignante, tan marrullera, y tan atrevida, que, reló en mano, y según el Consejo de Informativos de la casa, en mayo se dedicaron 71 minutos a Venezuela y sus cosas frente a los 31 del paro, o los raquíticos dedicados a la corrupción. Toda elección para conformar la escaleta de un informativo ya implica tendencia. Dime qué eliges y te diré a quién proteges, o a quién atacas –perdonen la simpleza-. Pues bien, han pasado las elecciones, Podemos está donde está, pero Venezuela, que está como estaba, ya no es noticia. Milagro.

viernes, 10 de junio de 2016

Maldeojos. Periscoperos



Periscoperos
(Artículo publicado el jueves, 9 de junio, en diarios de EPI PRESS)

     Supe de Periscope, otra red social que va subiendo a miles por día, por la metedura de pata que tuvieron Álvaro Zancajo y Sandra Golpe cuando, después de la “exclusiva” sobre la relación entre Podemos, ETA, y la Venezuela del botarate Nicolás Maduro, ellos mismos, mientras los espectadores del informativo de las 9 de la noche seguían el vídeo sobre la fatua información, y olvidando que la aplicación Periscope recogía en directo sus comentarios fuera de cámara, Sandra, sabiendo lo que se les venía encima dijo, “nos van a dar, pero bien”. Se convirtió en tendencia del momento. Y así fue. Les cayó la del pulpo por una información tan torticera y por su comentario en el Periscope de Antena 3. Hoy casi todos los políticos tienen su Periscope que emite –es una especie de televisión individual, que el resto puede ver en directo o grabado- a través de Twitter.

     Hace unos días veía un vídeo de Albert Rivera inaugurando su tele mientras una mujer de su equipo le explicaba el funcionamiento del invento. Movido por la curiosidad, yo también tengo Periscope a través de mi cuenta de Twitter. Pero lo que veo me pasma. La mayoría de usuarios dice estar aburrido, y se muestra así, mirando a cámara todo el rato mientras la audiencia les dice que se toquen el paquete, o que enseñen las tetas. Es una galería de egos desbocados que se alimentan de una audiencia que escucha simplezas de ingenuidad alucinante. Es la cara tontorrona de una herramienta que también puede servir para dar a conocer, en el momento en que se producen, hechos con interés divulgativo, denunciable. Es lo nunca visto. La televisión de bolsillo al alcance de todos. El ciudadano convertido en su propia cadena. La locura.


martes, 2 de febrero de 2016

Maldeojos. Vamos a darles



Vamos a darles
(Artículo publicado el domingo, 31 de enero, en diarios de EPI PRESS)

      Cuando dieron la cosa, ni ellos se lo creían. Ellos son los presentadores de las noticias de la noche de Antena 3. Que tenían la prueba, las imágenes irrefutables de la conexión entre la CUP, Podemos, ETA, y el gobierno de Venezuela, que lo habían petado, que la historia era de órdago, que iban a llover ríos de tinta, que era el no va más del periodismo beluga,  que Antena 3 se lo ha currado como ninguna para ponerse al frente del mejor zumo informativo, que con esas imágenes de gente saliendo de un autobús dirigiéndose al avión que Nicolás Maduro les había fletado desentrañaban el intríngulis de la araña patraña que hasta ahora Ess-paña andaba necesitando. Oh, que tiemble Joseph Pulizter en su tumba de visionario de la información porque la hazaña de Antena 3 pasará a la historia de… pasará a la historia de la infamia del periodismo. O a la del cachondeo. O a la de la bajada de braguitas. Hasta Sandra Golpe, como hemos sabido, dijo mientras se emitían las imágenes, que “nos van a dar, pero bien”. Lo dijo desde el corazón, segura, sabiendo que el rollito de la exclusiva era un rollo de primavera que alguien diligente, por mensajería divina, les había hecho llegar soltando el paquete de las imágenes en la puerta de la emisora como antes se soltaba a los niños a la puerta de los orfanatos. No recordó Sandra Golpe que la aplicación Periscope –que emite vídeos en directo- estaba recogiendo lo que sucedía en el plató mientras la audiencia veía la gran “exclusiva”. Y es verdad. Hay que darles, pero bien. Me imagino en el despacho, frotándose las manos, remetiéndose la punta de la faldita de tablas, atusándose la melenita, retirándose un resto de carmín de sus labios a la directora de informativos de la casa, Gloria Lomana, antes de atender el teléfono y escuchar al otro lado a la garganta profunda, vía PP, decir, “ola, qué ase, misión cumplida, o ke ase”.
La hazaña de Antena 3, con la exclusiva del siglo de gente viajando a Venezuela para asistir a la Red de Intelectuales en Defensa de la Humanidad en 2015 -está en Internet, caraduras- pasará a la historia de... la infamia del periodismo. Me imagino en el despacho, retirándose un resto de carmín de sus labios, a la directora de informativos de la casa, la señorita Pepis Gloria Lomana, antes de atender el teléfono y escuchar al otro lado a la garganta profunda, vía PP, decir, “ola, qué ase, misión cumplida, o ke ase.

El pijo de Zancajo
     
     El que parecía más gallito, el más crecido, el chulito del plató, era el colega de Sandra Golpe, un tío alto, espigado, juncal, siempre con terno azulón, pero azulón sedoso, con brillo. Es Álvaro Zancajo. Pinta de pijo con sus trajes ajustados, muy ajustados, tanto que se le nota el pijo dibujado en la bragueta, siempre con su chaqueta cerrada arriba del ombligo, sus altos cuellos de camisa que me recuerdan al dandi valenciano venido a nada Ricardo Costa, su suave cresta coronando la testa, y esa forma suya de adelantar el pie dando las noticias, coño, qué manía de dar las noticias de pie ante el infinito plasma –joder, sentaos, decía en su monólogo el otro día Andréu Buenafuente en Late Motiv, el programa que ahora tiene en Movistar, mirarnos a los ojos, que perece que tenéis el coche mal aparcado-. A Álvaro Zancajo la cresta se le vino arriba con la “exclusiva” –en ningún momento se dijo, como se puede saber buscando en Internet, que ese viaje era para asistir a una reunión de filósofos, artistas, o políticos con el objetivo de charlar al cobijo de la Red de Intelectuales en Defensa de la Humanidad-. La exclusiva que iba a cambiar el curso de la historia política de nuestro país se hizo saber, a pesar de que las imágenes y el viaje son de 2015, oh, y oh, y oh, el día en que el PSOE y Podemos empezaban a vislumbrar un posible acuerdo de gobierno conjunto. Fin de la cita. La señorita Pepis Gloria Lomana aún no ha dimitido por la exageración, por sacar los pies del plato, por estar al servicio de intereses más que evidentes. De hecho 13tv, la cadena obispal –gasta 10 millones al año en ese vertedero ideológico que estimula el odio con programas guerracivilistas como El cascabel o La Marimonera, de insignes mamporreros del más extremo PP como Antonio Jiménez y Carlos Cuesta, pero sólo 6 millones en Cáritas, según eldiario.es- se tiró a la noticia entregada como se tira un náufrago al salvavidas. También lo hizo, cómo no, TVE. 
Momento recogido por la aplicación Periscope que emite lo que pasa en el plató mientras los espectadores, en casa, están viendo, por ejemplo, imágenes de un vídeo. Ese momento recoge las palabras de Sandra Golpe, que sabiendo lo marrullero de la información se adelanta a lo que se les venía encima. Nos van a dar..., pero bien, ¿eh?


Postureo periodístico

     Pero cómo reaccionó la cadena hermana, La Sexta. ¿Qué dijeron en sus informativos, en sus tertulias, qué punta le sacó a la exclusiva Al rojo vivo, llamó nervioso y agradecido Antonio García Ferreras a Gloria Lomana para que explicara el notición, habló El Gran Wyoming de la cosa en El intermedio? Nada. Ni caso. Puto silencio. Ni un segundo. Las manipulaciones hay que pagarlas caras. No podemos dejar que pasen de largo. No se puede ser cómplice de ese tipo de periodismo que hace que el último informe de Reuters Digital News diga que, de los medios europeos, los españoles son los que tienen la credibilidad más baja. No me extraña. Si dejamos Antena 3, que está peleando para ocupar el puesto de 13tv como canal de derechas, dejando Atresmedia que el otro bocado del pastel, el de la izquierda, lo ocupe La Sexta, y nos vamos al tipo de periodismo por el que apuesta Cuatro, la competencia, todo encaja. Veamos. Hace un par de sábados Cuatro estrenó Soy noticia para competir con La Sexta Noche, de Iñaki López.  Lo presenta Nacho Medina. Es el periodismo como show, como espectáculo y mero entretenimiento, sin más. Cuanto más llamativa sea la historia, mejor. Pero detrás sólo hay humo, postureo. Una cámara que enfoca sin parar al periodista convertido en hombre espectáculo, en la mujer barbuda, o en el gilipollas que sin ser pobre va a la basura, se come lo que hay, pone caras de asco mirando a cámara, y pregunta a la experta en salud, que lo mira alucinada, si el plátano, el bizcocho, o la carne pasada de fecha le dará cagalera. Dice el intrépido cantamañanas que es un experimento –con un par de pelotas- para comprobar si la comida que tiran los supermercados, por miles de kilos, es basura o alimento en buen estado. La experta, con los ojos como platos, dice: si está en la basura, es basura. Como ese tipo de periodismo de chirigota. Detrás de Soy noticia, para redondear la noche apostando por el periodismo de traca, otra periodista circense, Samanta Villar y sus conexiones con lo más estrambótico y amarillo. Yo no como de la basura, rediós. Vamos a darles, pero bien. 
Nacho Medina en un momento -comiendo basura- de su show... en nombre del periodismo. Qué barbaridad. Para que no quede duda de la apuesta seria por el periodismo, Cuatro emitió no sólo la pamema Yo soy noticia sino Conexión Samanta, donde una señorita pone caras a la cámara que ella misma lleva en la punta de su mano. 

La guinda
Al fin
Esta temporada ha sido la mejor de Tu cara me suena. Antena 3 ha conseguido la hasta ahora desconocida proeza de arrebatarle a Telecinco la noche del viernes, y eso que los de Sálvame de Luxe han peleado por la audiencia con sus armas más agresivas. Tu cara me suena, con concursantes de primera, ha hecho un trabajo impecable demostrando que el entretenimiento popular no está reñido con la calidad.