Mostrando entradas con la etiqueta Cuéntame cómo pasó. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cuéntame cómo pasó. Mostrar todas las entradas

miércoles, 5 de junio de 2019

Maldeojos. Divorcio Alcántara


Divorcio Alcántara
(Artículo publicado el sábado, 1 de mayo, en diarios del grupo Prensa Ibérica)

     Veo el jueves en La 1, en La mañana de María Casado, a la madre y al hijo mayor de los Alcántara, a Ana Duato y a Pablo Rivero. Son la familia de la tele, casi la familia de España después de 18 años. El capítulo del jueves, el último de esta media emporada, fue una auténtica bomba, una revolución en el sentido literal. El matrimonio, Antonio y Merche, se separan. No es palabra menor o, como diría el recordado por sus juegos de palabras que no llevaban a sitio alguno Mariano Rajoy, es palabra mayor. He dicho que el matrimonio se separa y que en la época en que eso sucede era todavía una bomba, aunque es verdad que don Antonio Alcántara, o sea, Imanol Arias, le ha dado a la Merche motivos sobrados para mandarlo al carajo, como así fue aunque  luego volvían al fuego del hogar bajo las sábanas.

    Los actores, sentados en el plató del magacín de La 1, contaron interioridades del rodaje y coincidieron en que el equipo, como se dice de casi todos los equipos que en el cine o televisión son, son una familia. Dijo Ana Duato que el último es un capítulo para llorar, y que le gusta que le digan por la calle que viendo tal o cual secuencia hizo llorar a más de un espectador. María Casado despidió su programa, dando paso a Dar de comer, donde el malagueño Dani García demuestra que comer bien no es sinónimo de gastar mucho o volverse loco cocinando. Y llegó la noche, y después de la desafortunada TVemos, casposo programita de vídeos, Cuéntame llegó y vimos a una Merche que dijo ya está bien, cabrón, se acabó el machaque del machito. Pidió el divorcio, años 90 del XX, y Antonio dijo sí con arrogancia de animal herido. Seguirá en setiembre.

viernes, 7 de diciembre de 2018

Maldeojos. Perfecta


Perfecta
(Artículo publicado el jueves, 6 de diciembre, en diarios del grupo EPI PRESS)

     Hace una semana exacta se despedía de la audiencia la decimonovena temporada de una de las series que ya es historia de nuestra ficción, de la mejor de este país, en un capítulo que alcanzó la perfección y llenó de gozo emocionado a la audiencia más fiel, esa que se puso a seguirla hace 17 años y llegó hasta el capítulo 348 de Cuéntame cómo pasó como alguien más de la familia Alcántara. Es justo, aunque haga siete días del final de esta temporada –se ha renovado la siguiente a pesar de los radicales cambios en cuanto a personajes- detenernos un poquito para despedir como merece a Carlitos Alcántara, el hijo menor de esta familia que ha ido retratando la reciente historia de España con una capacidad de síntesis extraordinaria y como fondo de las vicisitudes de unos personajes encabezados por Imanol Arias y Ana Duato, además de Ricardo Gómez, Carlitos.
     El último capítulo, el de la despedida, alcanzó la perfección formal –como lo han hecho el resto de entregas- y la perfección narrativa apelando a la redondez de un guión que echó mano de los sentimientos para justificar no sólo la partida de Carlitos en busca de su amor de toda la vida, Karina, Elena Rivera, sino la historia en sí, escrita y narrada por el propio Carlitos –en la voz del también ya familiar Carlos Hipólito- en el barco que lo lleva a EEUU. La escena de la despedida, con la familia ante la tele viendo el VHS que les deja Carlitos, es memorable, emocionante, un cierre perfecto, un guión en estado de gracia firmado por Joaquín Oristrell. Hay que saber medir las emociones para no caer ni la cursilería ni en el desapego. De nuevo, y también en este capítulo, la inmensa María Galiana demostró su magisterio uniéndolo al del resto del equipo.