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lunes, 5 de enero de 2015

Maldeojos. Agónica lucha



Agónica lucha
(Artículo publicado el sábado, 3 de enero, en diarios de EPI PRESS)

      No recuerdo ningún caso, así, sin pensar mucho, de apuesta por mantener un programa a pesar de sus tristes audiencias como la apuesta que hace Cuatro por Todo va bien, y eso que peor no puede ir. Desde su estreno en junio de este año, el programa ha ido dando tumbos y trompicones de desastre en desastre, humillado por los dos gigantes que a esa hora son los reyes de la parrilla, los grandes bichos de la noche, El hormiguero y El intermedio. Tarea noble, pero hasta ahora patética. Apenas alcanza el 5%, cuando la competencia hace sin despeinarse un 13% o más. Digo que me llama la atención esta apuesta tan noble por Todo va bien porque no es frecuente. A las pocas semanas, como muchísimo al mes, si un programa no pita, se quita sin remilgos. ¿Por qué este empeño por el programa que presenta Xavi Rodríguez?

      Ni idea, la verdad. El tipo de humor que se gasta el programa no ha calado. Desde luego en mí no. Llevar a Boris Izaguirre para someterlo a “nuestras divertidas pruebas” y que hable de su libro me parece cansino. El tal Boris, y las tales pruebas. Y por si faltaba algo para saber por dónde va el barco, Todo va bien contrata a La Pechotes, ay, qué cosa me da. ¿Por su talento, por su humor, por su verbo florido? Qué necio soy. Así la cosa, Edurne, la ayudanta del presentador, ha dicho que se pira, y este enero lo deja porque quiere encarrilar su carrera artística. ¿En serio? ¿Carrera artística? ¿Edurne? Hay más del equipo que se larga. Iñaki Urrutia, del cuadro flamenco de humoristas, dice  que el programa “ha virado a un formato en el que no tengo cabida”. Las tetas de La Pechotes son pan para hoy y hambre para mañana. Que lo sepáis, chatos. 


Edurne. Y sus tetas. Cuanto más escote enseñaba más subía la audiencia. Dicen que es artista, que canta. Y que se va del programa para dedicarse a su carrera artística. ¿Edurne? ¿Carrera artística? Yo me meo.


lunes, 30 de junio de 2014

Maldeojos. Todo va regular



Todo va regular
 (Artículo publicado el jueves, 26 de junio, en diarios de EPI PRESS)

       Otro para reírnos. Sin parar. En el plató hay ciento y la madre, dicho con toda la intención ya que lo de ciento y la madre recuerda al programa fallido, también en Cuatro, de Patricia Conde, que llegó y se fue sin hacer ruido, aunque seguro que alguien creyó que Ciento y la madre sería el no va más del entretenimiento. Con Todo va bien, igual. Seguro que alguien ha pensado que hacer un programa de humor a la misma hora que El hormiguero y que El intermedio es una idea acertada porque donde caben dos, de humor, caben tres. El humor de Todo va bien es un humor que parte de la nada y te conduce a la nada. El intermedio apuesta por el humor social y político. El hormiguero por el humor infantil con ambiciones.

        En Todo va bien, Xavi Rodríguez y Edurne apuestan por el guirigay donde un puñado de colegas ríe y apostilla gracias, como la cuadrilla del torero, al quite del maestro. Van de gamberros y locos, pero ni lo uno ni lo otro, salvo que el gamberro haya cambiado tanto que uno ya ni lo reconoce. Su presentador ha dicho que abren una ventana para echar unas risas sin complejos. Eso y nada es lo mismo. Es lo que pretende Mariló Montero, echar unas risas sin complejos aunque nos saque los colores a los demás. Y ella lo consigue. Todo va bien no es la vida alegre, es la vida gilipollas. Y en ese punto es cuando me pregunto qué pasa cuando todos ríen dentro de la pantalla pero tú tienes cara de palo. Pues eso, que cada uno está en su sitio y entonces sí que todo va bien. 

Los presentadores de Todo va bien, Xavi Hernández y Edurne. En el plató se ríe mucha gente, pero servidor en casa no. ¿Están equivocados? No tienen que estarlo. ¿Estoy yo? Tampoco. El humor que hacen, al parecer el mismo que el tal Xavi hace en un programa de radio, no lo pillo, es decir, no me concierne. Así que perfecto, todo va bien. Quizá algún día...