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martes, 15 de noviembre de 2016

Maldeojos. En tanga y a lo loco



En tanga y a lo loco
(Artículo publicado el domingo, 13 de noviembre, en diarios de EPI PRESS)

     Esto va genial. Tenemos Gobierno, tenemos Rajoy el Invencible para la eternidad, el majara Donald Trump puede pulsar el botón nuclear, los magacines siguen buscando a Diana Quer, Ana Rosa Quintana aparece tan cardada como de costumbre, en Mar de plástico cuesta distinguir quién es Luis Fernández de su personaje, Salva Morales, el guardia civil más chulo al otro lado de los invernaderos, Ana Blanco no piensa cambiar jamás de peinado así pasen por su mesa las cabezas de todos los directores de TVE que fueron, son, y serán, pidiéndole que lo haga, Jorge Javier Vázquez prometió no respirar más hasta que Change.org revocara con otra petición pública la recogida de firmas que pide que lo larguen de GH, cosa que a mí me parece justo, así que firmo para que Jorgeja siga al frente del tinglado porque con él, según parece, al tinglado le quedan dos telediarios, sin duda terribles y aterradores, dicho como lo dice Pedro Piqueras. Los de Hazte un selfi, por muy blanca que tenga la sonrisa Uri Sabat, por mucha Adriana Abenia que hayan puesto al lado, no levanta cabeza, y es una cosa testimonial que hunde, más, la sobremesa de la cadena. Susana Griso cuelga sus arreos de periodista política y enseguida se echa en brazos de Nacho Abad y su cargamento de violadores del ascensor, del aparcamiento, del asesino de Pioz, el joven brasileño Patrick Noriega que se cargó de una tacada a sus tíos y a dos primitos, una tregua para alargar, más, los casi dos meses de culebrón en torno a la desaparición de Diana cuyo móvil fue encontrado por un mariscador que buscaba berberechos próximo a la autovía en Boiro, cerca del muelle de Neixón. Qué putada, qué gran putada, querida Ana Rosa, que la brigada judicial de la guardia civil le haya prohibido a este vecino hablar con los medios, con lo bonito que quedaría un reportaje justo en el lugar donde, oh, maravilla, encontró el iPhone 6 de la chica.

Todo en orden
     El país, al fin, funciona, todo va según lo previsto. TVE sigue manipulando, Antonio García Ferreras habla más que sus colaboradores, se ha abierto juicio oral a Manuel Chaves y a José Antonio Griñán, ex presidentes andaluces, que se sentarán en el banquillo con los ERES quemándoles el culo, y la segunda temporada de Víctor Ros volvió a La 1tan discreta como se fue, y eso que su protagonista, Carles Francino, lo está dando todo tal como vimos en el primer capítulo, que enseñó tetera y lomos como lo hacían alegres los chicos de Al salir de clase. Está todo tan en su sitio que hasta La generala, otra que nació para vencer las tempestades, mantenerse a flote, y ganar las batallas en directo o en diferido, es capaz de echarse al monte para tener conversaciones profundas con la puta cabra de la Legión, que Mariloli Cospedal es muy suya y sabe cómo empezar la casa por los cimientos. Está todo tan en orden que hasta el senador de Podemos, Ramón Espinar, otro revolucionario de guapura descuidada, el del pisito de protección oficial que al venderlo ganó 19.000 euros, ya sabe lo que es tener en su nuca el hedor del loco aliento de Eduardo Inda. Total, a lo que voy, que los de Super Shore están donde tienen que estar, en la casa marbellí de la Costa del Sol, en la pantalla de MTV, follando como locos, de fiesta hasta el amanecer, y bebiendo como si no hubiera un mañana. Super Shore es ese tipo de programas que no hace falta saber ni el antes ni el ahora, ni el nombre de unos ni de otras, ni sus cualidades ni sus manías, sólo hay que ponerse ante la pantalla y comprobar cómo la degradación humana puede alcanzar cotas tan elaboradas en esta parte de mundo con tan alegre desparpajo.

Semen y bíceps
     Es verdad que esta gente no engaña a nadie. No hay ni trampa ni cartón. En la casa que los acoge se muestran como se espera que se muestren, dando espectáculo, que el espectador elige agradecido o rechaza asqueado. O peor, aburrido. En esta especie de desenfadado burdel con cuerpos esculpidos y cabezas bañadas en ginebra, hay rutilantes estrellas que hacen su agosto por discotecas de polígono que nacieron en las cocinas de estos bárbaros productos que tienen la cualidad de retratar no sólo a quien los hace sino a quien los consume. En este contexto de mercadillo catódico oigo las conmovedoras declaraciones de un espécimen llamado Rafa Mora, de los fogones más inmundos de Mujeres y hombres de Emma García, que dice que no se dedica al porno, noble salida para estos verracos, porque “no calzo bien para esto”. No puede ser. Ahora resulta que este duro ejemplar la tiene chica. A Jorge Javier le conmueve tanta sinceridad, y yo, viendo la escena, sensible por demás, he de retirarme la lágrima que humedece mi mejilla, sniff. Políticos así necesita este país. No que tengan el rabo de críos, no, sino que digan la verdad como los gañanes de Super Shore, como una de las señoritas de esta camada, que asegura que “no necesito ir de cama en cama para destacar, no soy una guarrilla”. Dice Laura Abril, directora de MTV, que entienden que es un programa polémico, pero que hay que pensar que es sólo un entretenimiento que retrata la vida de unos jóvenes. No pretendemos ser referencia ni referente para nadie, concluye.  Pues esa es la putada, que sí, que son referentes y referencia para muchos jóvenes, querida Laura. Estos tipos, empapados en alcohol y con el trabuco siempre cargado, y esas tipas, que salen de casa de caza, arreglan sus problemas a voces, a puñetazo limpio, primates que marcan su territorio con orines, semen, y bíceps. Claro que son referentes de conducta,  de valores. Claro que Super Shore entroniza la vulgaridad, lo zafio, y propala la idea de que el joven, chica o chico, se levanta a las doce, se maquea, y su único problema es dilucidar si monta el pollo en casa o en la disco, vestido, o en tanga y a loco. No es lo peor. Los de Super Shore se ganan unos euros tocándose la flor. Su audiencia ni eso. Y otra cosa. ¿Sigue Ferreras encerrado en el plató conectando con Pastor? Qué familia, la hostia.

La guinda
Puta feliz
Lo dijo antes de morir. Cuando muera, que esparzan mis cenizas en el Parque del Oeste, en Madrid, donde fui una puta feliz. Así lo escribió La Veneno, estrella trágica de la tele que la parió, aunque nació como Joselito en Adra, Almería. Pepe Navarro la encumbró y ella sola se perdió. El otro día moría de un golpe en la cabeza que se dio en su propia casa. Tan inocente como ordinaria y vulgar, Cristina Ortiz no fue feliz. Se le notaba.

lunes, 7 de noviembre de 2016

Maldeojos. Triunfitos sin traka tra



Triunfitos sin traka tra
(Artículo publicado el domingo, 30 de octubre, en diarios de EPI PRESS)

     Este país es la bomba. Después de 15 años va la televisión pública y resucita el espíritu de Operación Triunfo para levantar una audiencia que ni con viagra reaccionaba. Hubo en algún momento de OT. El reencuentro casi 10 millones de espectadores ante la tele por si se obraba el milagro. La cosa iba de ver juntos, de nuevo, a David Bisbal y a su ex, doña Chenoa. Se montó una batalla de Lepanto en las redes porque apenas hubo roce, rollo, miradas, besitos, y se comentó muchísimo cómo el de Almería corrió para abrazar a Rosa, tan sensible, dejando a Chenoa así, como mustia, arrinconada, y se dijo que el de los ricillos de oro, avemaría, por qué no te irías, ni siquiera la miró, es decir, practicó el más absoluto de los desprecios, y las tertulias, y los magacines, y las páginas web y las redes sociales empezaron a hervir, incluso por encima del miedo que Rajoy el Invencible, el que sabe gobernar sin mover un músculo viendo pasar el cadáver de sus adversarios con el puro en la boca, metió en el cuerpo de las abuelas al decir que la hucha de las pensiones se la llevó el tío del saco, y que la cosa se agota el año que viene. Qué mal se porta conmigo Twitter, dice Bisbal moviendo la cadera saltando como una cabra serrana. Ha sido tanto el revuelo en la última semana que a un tris estuvo, digo yo, de meterlo en la escaleta Ferreras, que volvió a generar energía eólica con sus manos estos días de especiales dedicados a la investidura y al PSOE, el nuevo amiguito del PP. Los que sí han visto un filón, una pieza que no piensan soltar, son los de Hora punta. Cada día llevan a un triunfito para que cuente interioridades del encuentro convirtiendo la tele pública en un Sálvame hediondo  gracias al magisterio indiscutible en cuestiones de frívola banalidad del lengua de trapo Javier Cárdenas, el pimpollo que aconseja a los que le criticamos que “sigan en su mundo de mierda desde la amargura”.  

Rosa de España
     Pero esta semana, para pasmo de seguidores y alegría de un país que premia la rapiña y la corrupción, Bisbal y Chenoa no sólo ensayaron para contar juntos su, dicen, mítico Escondidos, canción donde se cogieron de la mano hace 15 años, se miraron como dos tórtolos, y saltaron chipas de amor, sino que se abrazaron. Lloraron hasta las abuelas, olvidándose  de que el Gobierno, que decía que la crisis y esas mamandurrias fueron superadas, se fundió los ahorros como un putero se gasta la paga en vez de pagar la hipoteca. En la segunda entrega de OT. El reencuentro se ha visto a un Bisbal integrado, alegre, casi con ganas de formar parte del grupo que los triunfitos tienen en Whatsapp, otro de los asuntos más debatidos en un país que sabe elegir muy bien lo que preocupa y lo que no. Así que Bisbal de divino alicaído, nada. Divino, divino. ¿Y Rosa, qué me dicen de Rosa López? De ser la Rosa de España pasó a profesional de concursos. ¿Pasapalabra, Saber y ganar? No, además de OT y Mira quién baila, ahora Tu cara me suena. Rosa dejó de ser un patito feo, dejó de ser la Mary Beard de Armilla por desgarbada, por sus toscas maneras y su escasa elegancia, y ahora sonríe sin poner los labios así, apretados, tan raros como los ponía, tratando de tapar sus paletas desparejas, su complejo de niña de pueblo sin cultura ni maneras, ahora sonríe porque el dinero le sirvió para arreglarse los piños, cuidar su cuerpo, quemar las mil arrobas de grasa que le sobraban y sacar la mujer guapa que siempre llevó dentro, pero… Pero Rosa se olvidó de su voz. Es una auténtica diosa menor, una mujer que pudo ser divina y sólo, por ahora, es divina a medias.

Bande-Ritas
     Eh, eh, que yo estoy aquí, grita dando a entender que sigue siendo divina Rita Barberá, la Bande-Ritas valenciana, la fallera con menos arte del Cabanyal y más allá, que cuelga en sus ventanas un puñado de banderas como las locas hurgan en la basura no por necesidad sino para llamar la atención. Tiene que ser duro serlo todo y de golpe, divina demediada y en apuros, tener que salir de casa no sin antes asegurarte de que espera el taxi para no tener que decirle a los soplapollas reporteros, gracias, a ver, ¿me dejas pasar?, por favor, ¿me dejas pasar?, y salir por patas, con la corona por los suelos, enfurruñada, porque el 21 de noviembre,  sí o sí, tendrá que sentarse ante el juez como imputada por blanqueo de dinero –supuesto- cuando la hoy senadora –manda cojones que estos lagartos doren sus lomos, y sus cuentas, tocándose la seta en su escaño- era alcaldesa del PP. Yo que ella, para cambiar de vida y hacer de mi presente algo tan potente que borre mi pasado, haría como ha hecho el apuesto, circunspecto  y almidonado presentador de la FOX, que se ha echado al porno duro entre señores. Hasta hace nada era Jim Walker, pero no sólo dejó el cue y el pinganillo por un pinganillo de 20cm sino que se ha convertido en un reputado actor de picha brava conocido como Dallas Steele, chico duro que se cruza el pecho con correas de cuero, mira torvo a cámara, y enseña unas tetas tan duras como el gesto de nuestra divina valenciana. ¿Se imaginan que hiciera algo parecido Vicente Vallés o, dios no lo quiera, Pedro Piqueras, o ya puestos en modo pide por esa boca Pedro Sánchez? Por cierto, hablando de guarrerías, notición. ¿El PSOE se ha retirado a un convento de clausura para expiar sus muchas faltas y redimirse ante sus votantes? Tonterías. Se estrenó esta semana Super Shore en MTV. Me quedo, pero loco de atar, con una tal Manelyk o algo así. Es una especie de reina de burdel de carnes duras que canta letras profundas sobre la condición humana en Todo lo hago rico, papi. Ahí va. “A ver cuánto mide lo que traes ahí –y su mano, en el vídeo,  desabrocha la bragueta de un hormonado-. Nah, eso no vale pa ná. Tú no traes traka tra. Tú eres puro bla, bla, bla”. Temblad, triunfitos, os espera un futuro de divinos alicaídos que no valéis pa ná porque no traéis traka tra.

La guinda
La puntilla
En serio, ¿alguien ve Hazte un selfi en las tardes de Cuatro? El programa que presenta Uri Sabat empezó como un Diario de Patricia para jóvenes. No coló. Reformaron la cosa, contaron con Adriana Abenia y metieron contenidos con sello Mediaset, es decir, empezó el declive hablando de Gran Hermano y otras estupideces. Esta semana han ido más lejos. Cuentan con una tal Laura Matamoros, hija del ídem. Sin comentarios.