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miércoles, 16 de agosto de 2017

Maldeojos. Sin bragas



Sin bragas
(Artículo publicado el martes, 15 de agosto, en diarios de EPI PRESS)

     Ustedes dirán, y con razón, que para no ver jamás Sálvame, para no reírme con sus chuminadas, y para estar al margen de ese submundo, hablo mucho, quizá demasiado, del programa de la fábrica de mentecatos al por mayor. En mi defensa, algunas, varias razones. Esta columna pide carne a diario. La tele es la que es. En verano, ya saben, hay asuntos sin relevancia que de golpe suben al cielo de lo destacado. Y, quizá por último, no dejo escapar la ocasión de poner a caldo a Paz Padilla, esa pesadilla. Nada de lo que haga o diga me hace gracia. Todo lo que hace y dice me produce unas vomiteras de la leche. Supimos hace unos meses que la pájara, en su abstrusa mala educación, se tiró al calzón de un tal Marco Ferri, producto de Telecinco, cascajo salido de los desmoches de Gran hermano, y le rompió el vaquero tratando de tocarle el calabacín de su jardín.

     Creo que fue así, o parecido. Fantástico. La escena del acoso dio las vueltas deseadas. Si hubiera sido al revés, tío acosa a tía, el asunto no sería “simpático” sino denunciable. Lo último de esta lerda tuvo lugar la semana pasada, y también generó el efecto deseado, que algunos cretinos estemos hablando de lo que no es más que un momento de muy mal gusto, grotesco, y de una zafiedad que sólo se aguanta en Telecinco. La señora, jiji, jaja, encerrada en una jaula como se encierra a las bestias –marca Mediaset, todo chusco en nombre de un humor arenoso y garrulo- fue metida ahí para que no atacara de nuevo al invitado, que volvió a la cuadra. La señora Padilla, en un momento de arrebato teatral y ante los barrotes que la separaban de su pieza, se quitó las bragas y se las dio. Uff, qué mal rollo, tía. ¿Estaban sudaditas? Qué asco, tronca. Sigo sin ser cómplice de la chusma.

jueves, 8 de septiembre de 2016

Maldeojos. Rajoy y la BBC



Rajoy y la BBC
(Artículo punblicado el domingo, 4 de setiembre, en diarios de EPI PRESS)

     La imagen del verano, en el apartado gañán de la elección, es el braceador que más me tiene pillado. Yo creo que no hay nadie en el país, quizá en el mundo, que camine así, que mueva los brazos así, que ponga la cara y los labios así, que de tanta grima, coño, y acabe uno torciendo el gesto cuando ve a Mariano Rajoy en una de sus caminatas. No tengo que extenderme mucho en la descripción porque este verano, mientras el tío iba y venía por los andurriales gallegos pidiéndole a san Santiago apóstol que ni de coña se forme Gobierno, que se está como dios en funciones, que haces lo que te sale de la bola y no das explicaciones ni a María Patiño que te las pidiera, por mucha vena que inflara apelando al verdadero periodismo, pues eso, que este verano hemos visto al gallego más de una vez braceando como sólo él bracea en el mundo, doblando los brazos a la altura de las lorzas en un estricto ángulo de 45 grados, es decir, el braceo va del hombro a la raya del ombligo dando la imagen atroz de un muñeco articulado que provoca hilaridad y angustia. ¿No hay nadie que le diga que así no se echa uno al monte, que así no hay quien te tome en serio, que así hasta los perros de la Moncloa se parten la mandíbula a espaldas del presidente cada vez que por la mañana sale el huevón con esos andares de estrambótico militar de circo? Bien, pues siendo esto grande –notable diría mi hombre-, no es nada comparado con lo que sale por su boca. En campaña electoral los políticos dicen que bajarán la luna para que los enamorados se la rifen, que habrá langosta para todos, y que por desear, tus deseos son órdenes, incauto votante. Cada cual se queda con lo que le interesa. Los del fútbol con que será gratis. Los profesores con que volverán a ser prestigiosos. Los pensionistas con que subirán las pensiones, y que si votan al otro no sólo no subirán sino que peligran. Yo me quedé con el ojo torcido con el braceador Mariano Rajoy. Dijo don Mariano que lo que deseaba, soñaba, y le excitaba era tener una tele en España como la BBC. Tuvo cuatro años para conseguirlo, pero hay que ser canalla y un cínico de manual para decir eso con un brazo y dar mamporros con el otro para derribar RTVE, para desprestigiar el tinglado público, para desmantelar una tele hasta hacerla irrelevante, y el hazmerreir del resto.

Tú serás mi esbirro

     Ya me imagino a Rajoy renegando de sus palabras en cuanto le pusieran delante al Stephen Sackur español en su media hora de Hardtalk, una entrevista para BBC World News en donde el periodista no pide permiso para preguntar sino que, tranquilo, sin alzar la voz, acorrala con educada maestría al invitado, que se puede retorcer como una alimaña, pero acaba de nuevo frente a la pregunta del principio. Rajoy quiere una TVE como la BBC como yo un cuadro en mi salón pintado por Humberto Janeiro, como yo ver juntos a Bertín Osborne y a Paz Padilla, como yo creerme los arrumacos por el cambio entre el maduro Rajoy y el bombón Albert Rivera. Abramos un apartado para este tipo, ese joven eléctrico que transmite un nerviosismo de adolescente pajillero que sólo piensa en meter. Nunca sabe si reír o ponerse serio, así que siempre aparece en la tele como inquieto, como si le picara algo por dentro, y no sabe si sacarse el puño de la camisa, abrocharse la chaqueta o mandar a la mierda la corbata. No para. Tiene azogue. Es lógico, en ese sinvivir interno de ríos revueltos y demonios cojoneros, que hoy diga que a Rajoy ni agua y mañana le llene palanganas de almíbar y néctares exquisitos. Es lógico que se haga la foto con el Consejo de Informativos de TVE el 14 de octubre de 2015 para garantizarles que si tocaba poder exigiría que la elección de la dirección de RTVE se haría si era aprobada por, al menos, dos tercios del Congreso, es decir, volver a ley que aprobó Zapatero y que llevó a TVE a su etapa más brillante, respetada, y con mejores informativos, premiados y reconocidos dentro y fuera del país, y al tiempo, en la escena de la firma con Rajoy para la no investidura, el acuerdo entre Ciudadanos y PP hable de que se nombrará a la dirección del emporio público “en base a criterios de profesionalidad y excelencia”. O sea, que volverá a ser el Gobierno quien saque su dedo y nombre a su esbirro.

Murcia, qué dócil eres

     Carlos Alsina, el hoy renombrado y reconocido periodista, ese que sin levantar la voz, pero sin soltar la presa, puso en ridículo varias veces a Mariano Rajoy no porque fuese su intención sino porque su interlocutor se mostró noqueado ante preguntas tan fáciles de responder pero tan difíciles de asumir por alguien acostumbrado al escapismo, ese, preguntado por la relación entre periodistas y poder dice que el poder quiere muñecos de ventrílocuo, y a ser posible que no se note que maneja el muñeco. Vaya. Según la famosa grabación que circula por redacciones, redes, diarios digitales, despachos, y saltado de un amigo a otro, Juan de Dios Martínez, responsable de RTVE en Murcia, ha descorchado el champán y ha dejado salir al ventrílocuo que lleva dentro al servicio del PP. Qué vergüenza. Cuando doña Cospedal I de Castilla se encocoraba contra la tele pública de Zapatero reclamaba en realidad un modelo de televisión como el que ahora dice representar el murciano Juan de Dios, es decir, tener a mano un ventrílocuo eficaz, a tope con la causa, dispuesto a todo, y que no se note, joder, y mucho menos que lo reconozcas –la información la doy como yo quiero darla, dice el murcianico, o sea, que la manipula a su antojo-, aunque sea en un corte robado. Ya puede el amante súbito de la BBC, mi Cid braceador, mi braceador campeador preferido, poner en práctica su amor, llegar con la escoba, el recogedor, la fregona y el amoniaco, y hacer limpieza profunda. Y que baje a Murcia, qué dócil eres. Por cierto, ¿ha dimitido ya Juande?

La guinda
Misterio zoom
Lo de Íker Jiménez sí que es un misterio. No sólo se sube cada domingo a la nave de Cuarto Milenio, esa en donde pone caras muy serias para no descojonarse echando por tierra su mascarada sino que ahora, Cuatro, y va por la 12 temporada, le regala otro tiempo al que llama Cuarto Milenio Zoom que se emite antes del original. ¿Qué hay detrás de la histeria de Pokemon Go? Íker lo cuenta el domingo. Aguantando la risa.

miércoles, 13 de enero de 2016

Maldeojos. Cachitos



Cachitos
(Artículo publicado el martes, 5 de enero, en periódicos de EPI PRESS)

     No hay duda. José Mota y su especial del 31 de diciembre triunfó sobre todas las demás cadenas, cuya oferta intragable podemos simbolizar en la pertinaz, grasienta y pocha  Paz Padilla, esa pesadilla, que se montó en Telecinco otro insufrible La noche en Paz. De nuevo fue José Mota y su brillante olfato para retratar la actualidad con ironía el que se llevó a la audiencia. Un año más, en la TVE actual, el humor del manchego, por muy suave que sea en cuanto a crítica política, es la único que sale de la tele pública. Es tan fiero el control, las murallas tan altas para defender al partido que nombró a la dirección de esa maquinaria, que el espectador tiende a ver como un rasgo de libertad sin fisuras la excelente parodia del debate entre Pedro Sánchez, Pablo Iglesias, Rivera, y Soraya Sáez, con un Rajoy ausente en el plató pero escuchando desde las bambalinas.

     Sin embargo, y es el segundo año que da la sorpresa, de toda la fanfarria de especiales tras las uvas y el desparrame, las telepasiones y los señores con pajarita y las señoras con escotes, fue el especial de Cachitos de hierro y cromo el que se alzó con mi corona. Qué gran trabajo el de ese equipo, qué gran acierto el de La 2. Superó incluso a la oferta de Cuatro y La Sexta, toda una proeza. Presentado por Virgina Díaz, que alterna en un mismo programa lo sofisticado y lo popular, el Cachitos que despidió 2015 y recibió el 2016 se armó en torno a la idea de una fiesta de fin de curso donde la música, claro, es la reina de la noche. Y qué música. Y qué genio el de los guionistas escribiendo esas frases de presentación de los artistas, y qué maridaje tan perfecto entre La 2 y Radio 3 para gloria del entretenimiento. Cachitos de hierro y cromo fue lo mejor del fin de año. 
Virginia Díaz vestida para la ocasión para el especial de Cachitos de hierro y cromo de Fin de Año


martes, 8 de septiembre de 2015

Maldeojos. Oración de otoño



Oración de otoño
(Artículo publicado el domingo, 6 de setiembre, en periódicos de EPI PRESS)

      Hace unas semanas oraba tocándome el ala de la papalina a primera hora de la mañana. Ahora, postrado de nuevo ante el poder del cielo, envío mi plegaria al comienzo del curso, cuando todas las cadenas preparan sus programaciones en la nueva temporada. Señor, he sobrevivido, aunque no sé si podré resistir de aquí a las elecciones, a las soflamas del Telediario, más convencido que Luis de Guindos de la recuperación económica. Señor, que no me pille cerca la aceleración económica pregonada porque te aseguro que uno de esos publirreportajes se llevará por delante al que ande despistado. Es tanta la aceleración, tan fuerte la salida de la crisis, tan boyante la crecida de nuestros salarios que he visto a pensionistas medio majaras entrando en tromba a los bancos, llamando como llaman los espectadores a Maritere Campos, para que los asesoren porque no saben qué hacer con el euro y pico que han subido las pensiones, un capital cegador, un aldabonazo en la esperanza familiar, una razón para no cagarse en lo más sagrado al menos hasta que se les pase el flipe. Mi Salvador, sálvame aunque no sea de luxe, fíjate con qué poco me apaño, pero sálvame de mí mismo para no envidiar a los funcionarios porque de ellos será el reino de la opulencia con unas nóminas a rebosar de promesas que no suenan a mercadeo electoral como algunos siguen propalando sino al fruto de esta eyectada recuperación, tal como a diario, sin desfallecer un solo día, con el ánimo de una sor joven pero con la astucia de una hermana revenida, expelen en TVE con más jeta que Fátima Báñez, oh, madre, oh lágrima viva, oh, sufridora, haz que no cambie de peinado así los votos la envíen al paro eterno en pocos meses, en diciembre, dijo el cínico Rajoy, el hombre plasmado, al impostado Carlos  Herrera, que dios le perdone esa hueca y falsaria voz de vendedor de biblias.

Fátima Báñez, oh, madre, oh lágrima viva, oh, sufridora, haz que no cambie de peinado así los votos la envíen al paro eterno en pocos meses.



San Prepucio Bendito

       San Prepucio Bendito, ilumíname para escribir cosas como esta, frases que digan que mi lavadora tiene mejores programas que Telecinco, Señor, ten piedad de mí, guíame hacia ese reino pútrido, siéntame ante la pantalla, y haz que mi cerebro degluta unos minutos el periodismo macarra de Pedro Piqueras y pase luego, sin sobresaltos, a la gilipollez de Cazamariposas, donde un fantoche reportero llamado Sergio Silva se ha propuesto analizar un asunto de máximo interés, oh, Capullo de Oro, Pilila Magnánima, ¿por qué Kiko Rivera, el querubín Paquirrín, se tira tanto pedo, le huelen los pies, y caga con las puertas del retrete abiertas? Yolanda Pinós, otra que tal baila, es presentada como nutricionista, pero ya hace las mismas mojigangas que los capullos del programa con un micrófono en la mano. Dice que las flatulencias son normales ya que es la vía que tiene nuestro organismo de desechar la mala digestión de una comida pesada. Y lleva razón. Cuando paso mucho tiempo viendo Telecinco mi cuerpo reacciona con sabiduría, me tiro unos cuescos que suenan a gloria, oh, Divina Bocanada. Es decir, Kiko Rivera y un servidor somos normales, peemos con alegría porque nuestro cuerpo sabe defenderse eliminando lo que le estorba. Así que hazme fuerte, protégeme no de lo visto sino de lo que vendrá, que al margen de Telecinco, la cadena del único mojón, el resto empieza el lunes a lo grande. Ya sé que me apartaste de la vergüenza del final de Insuperables en La 1, y por ello, como te prometí, me tragué, bajo mi responsabilidad, una selección de gestos, saludos, dedos en uve, ojos abiertos, y sonrisa artificial del pájaro Santiago Segura, y como siempre es lo mismo me quité la penitencia en menos que se cala uno al público de Sálvame, que cuando recibe a Paz Padilla al grito unánime de guapa, guapa, es fácil imaginar el cachondeo de la grada.

Creo que son dos de Cazamariposas, pero no me hagáis mucho caso. No tengo ni puñetera idea.


Última petición

      Y por último, Santa Tecla Bendita, toca todo lo que tengas que tocar, pero intenta dar con el humorista que califica las preguntas de Bertín Osborne a Mariló Montero de valientes. Hay que serlo para que el único espacio de entrevistas de la televisión pública lo presente este señorito andaluz, se llame En tu casa o en la mía, y alardee de grandes figuras teniendo entre sus invitados a Jesulín de Ubrique o Carmen Martínez Bordiú. Hay que tener más mala leche que el hooligan Alfonso Rojo con sus becarios para poner a este cantante mediocre de rancheras al frente del único espacio de entrevistas de TVE y creer que hablar de inteligencia sexual con Mariló es ser valiente, qué bochorno, San Anacleto, a ver si la próxima vez que vaya Quim Gutiérrez a El hormiguero saca a pasear su inteligencia sexual –una revista la ha sacado, y por Santa Tranca, y Barranca, que la tiene así de inteligente- y gana el premio Zapeando a lo que sea. Y hablando de inteligencia, y sexo, oh, Apóstol Fatuo, oh, Lucero Encogido, ay, Dolor de los Pecados,  apártanos del hocico la cicuta dura de ver encamados el lunes a Mariano Rajoy y Ana Rosa Quintana, como lo oyen, que la dama de la basura matinal amenaza con pasar 24 horas con el líder. Por lo que más quieras, san Abundio, hay una cosa que te quiero decir, sálvanos de luxe de semejante imagen. Mariano y Ana Rosa en el catre es una imagen atroz. Prívanos de ella, limpia el reportaje de paja, y sobre todo polvo, y déjalo apto para mayores con reparos, es decir, Mariano y Ana Rosa paseando por el jardín, Mariano y Ana Rosa en el despacho del Gran Timonel, Mariano y Ana Rosa viendo amartelados el programa de Ana Rosa, Mariano y Ana Rosa tomándose el té de las cinco. Fíjense si las “24 horas de Ana Rosa con Rajoy” ha despertado risillas que hasta el día que Joaquín Prat lo dijo como avanzadilla, los colaboradores serios de AR, permítaseme el oxímoron,  murmuraron como gallinetas pecadoras. Santa Lina Morgan haz que yo, corista, empresaria, diseñadora, modelo y actriz, no caiga en la tentación y, alejada del mundo del pensamiento, acabe en Mujeres y hombres y viceversa, por Santa Choni de la Amargura. Amén.

Si quieres peces, mójate el culo. Y si quieres verle el pito a Quim... pincha esto



La guinda
FesTVal de Vitoria
Te ruego, oh Altísimo Cátodo, que el año que viene vaya al FesTVal de Vitoria aunque tenga que pelearme por la última loncha de salmón del desayuno con la señora de Alaska y la propia Alaska. Este año me he perdido, espero que para siempre, al director de TVE, José Ramón Díez, el enemigo número uno de la tele pública. Ojalá en la octava edición una nueva dirección en el canal se pasee por la alfombra naranja.