Escucha,
Bonilla
(Artículo publicado el martes, 18 de noviembre, en diarios de EPI PRESS)
Pierde uno la
cuenta de las veces que Nadia de
Santiago, es decir, Asun en Amar es
para siempre, dice, escucha, Bonilla, mira, Bonilla, no puedo más, Bonilla,
no, Bonilla, oye, Bonilla, al detective Bonilla, es decir, a Federico Aguado. Ese hilo de la trama,
el de Nadia y sus pucheros, que lo mismo le servían para reír que para llorar,
con la salida de Javier Collado, el
también detective Héctor Perea, era tontorrón. Tanto es así que Asun ha cogido
a su hijito Jesús, ha hecho las maletas, y los han mandando a Suiza, yo creo
que para siempre. Qué mal llora esta mujer, y qué mal pronuncia la señora, que
en vez de paladear las sílabas las dispara en un aturullado soniquete que
siempre suena a lo mismo. Escucha, Bonilla, me voy, Bonilla, espera, Bonilla.
Qué pesada. Adiós, Asun.
Esta temporada Amar es para siempre repite el esquema
de las últimas. Familia rica con mal rollo en el matrimonio, parejas jóvenes
con amores variopintos, el Café Reyes en lugar de El Ateneo, un grupo terrorista
que pone la nota tensa con miembros que darán sorpresas, el hostal La Estrella,
un lupanar que al no estar Manolita, es decir, al tener que prescindir de Itziar Miranda por su embarazo y parto
reales, regenta con perversa mala hostia Benigna, el personaje faltón de Anabel Alonso, cuyo contrapunto es el
buenazo de Fortunato, Pepón Nieto, y
así hasta cerrar el círculo en El asturiano y el oxidado Pelayo, de pesada
presencia. Aún así, es grande, muy grande esta serie diaria que mantiene el interés
intacto. Aunque cuando escuchas por enésima vez en una toma, escucha, Bonilla,
te mueres de la risa. Ah, no, que ya no está Asun. Muy bien, Bonilla.
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| Nadia de Santiago y Javier Collado en uno de los decorados de Amar es para siempre que emite a diario Antena 3. A Javier Collado, es decir, a Héctor, se lo han limpiado. Mataron a su personaje hace unas semanas. Y su mujer, Asun, es decir, Nadia de Santiago, se quedó turulata. Su historia, su presencia en la serie, no daba más de sí. La han enviado a Suiza. Una de sus frases comodín es la que titula esta columna, escucha, Bonilla. ¿Nadie se daba cuenta de las veces que la señora decía Bonilla? Aún así, un respeto, oiga, que la serie es grande. |
