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miércoles, 31 de diciembre de 2014

Maldeojos. Monísimos



Monísimos
(Artículo publicado el martes, 30 de diciembre, en diarios de EPI PRESS)


      Sí, sí, monísimos. Dicho esto, no soporto a los nenes que han elegido para hacer de niños con el adulto David Bustamante, que agradece a TVE la oportunidad de volver al cole –durante estas fiestas-, a jugar en las aulas, a ir de excursión, a reír y divertirse. En resumen, Busta está feliz Fuera de clase. A ver si nos aclaramos, colega, ¿estás feliz por volver a clase, o por salir de ella? Lo primero que me llama la atención, pero no una atención cualquiera, no, es una atención espantosa que me deja, diría Cervantes, admirado y suspenso, es la forma que tienen los críos de hablar. O sea, como los adultos que vemos en la tele, gritando. Bueno, chillando. ¿Quiénes son estos?, pregunta el ex albañil refiriéndose a dos gemelos sevillanos conocidos como Gemeliers. Los niños chillan como poseídos gritando sus nombres, saltando, señalando con el dedo.

      Precioso. Luego se ponen a preguntar como lo haría, no sé, ¿Ana Rosa Quintana, tal vez Mariló Montero? ¿Tenéis novia?, inquiere una mocosa. ¿Quién de los dos liga más?, pregunta una segunda niña como, no sé, ¿María Teresa Campos? Tenía que haberlos dejado allí. Pero ya era demasiado tarde. Los gemelos empezaron a cantar. A pelo. Menos mal que luego llegó el mago Jorge Luengo y con sus artes sacó lo mejor de los niños, es decir, que reaccionaran como niños ante lo increíble. Todo es fruto de tu imaginación, decía una cría. Como lo de Rajoy, pero ese es otro chiste. ¿Se puede ver Fuera de clase, justo antes del Telediario de la noche? Pues claro que sí. Es un retrato muy bueno de cómo son los nenes de hoy. Qué penita. Son televidentes natos. 
Imagen de Fuera de clase, que La 1 emite a diario a media tarde durante estas vacaciones. Lo mejor, y lo peor del programa, los nenes. Son niños adiestrados por mamá televivión. Han mimetizado al milímetro las reacciones, el lenguaje, los gestos, la manera de estar en un plató que tienen los mayores. Y da miedito. Cuando actúan como niños me gustan más.


domingo, 28 de diciembre de 2014

Maldeojos. El gran YO



El gran YO
(Artículo publicado el sábado, 27 de diciembre, en diarios de EPI PRESS)

      En el programa de hoy conoceréis a mi mujer, Aurora, enseña Miguel Ángel Revilla en las fichas que muestra a cámara a modo de sumario. Luego nos llevará a la casa de los Reyes Católicos en Zaragoza rodeado por niños que harán de guías, hablará más tarde con “la jueza que se enfrenta a los políticos”, y con “el padre que movilizó a España para salvar a su hija Aitana”, y visitará un pueblo que vende sus productos por internet. El programa del ex presidente de Cantabria se llama Este país merece la pena, y lo emite Telecinco la mañana del domingo. Es un fracaso. Un relleno para llegar a las noticias. Pero Revilla, el mesías, va de campeón de la pantalla. Cuando visitó a Aitana, la niña que sufre una cardiopatía congénita, tuve la impresión de que la tocaba una especie de dios, de curandero fabulador, que imponía sus manos sobre la cabeza infantil.

      Así se las gasta don Miguel Ángel. Su YO es inabarcable. Iba a Tarazona para destacar el coraje de los padres de Aitana, que tuvieron que conseguir un millón de euros que no tenían para la operación en Boston, entre otras cosas juntando tapones de plástico, pero el que hablaba era él para que todos conociéramos su profundo desprecio por la pila de políticos corruptos “que erigen rotondas o estatuas innecesarias pero no ayudan a esta familia”. Cuando llega al palacio zaragozano de La Aljafería saluda a un grupo de japoneses como haría, uno por uno, un político en campaña electoral levantando a niños en volandas para darles un beso en la frente. Los japos no lloran, pero yo empiezo a cansarme del ego de este hombre, que sin medida ni control, más que Este país merece la pena parece pedirnos que gritemos que es Revilla quien la merece. 

Miguel Ángel Revilla en Barcelona. El ex presidente cántabro destaca hechos y gentes en positivo en Este país merece la pena, y esa idea está bien en un tiempo tan gris y negativo, pero su ego le puede y el hombre aparece en el programa no como presentador sino como el mesías que necesita la masa.

viernes, 19 de diciembre de 2014

Maldeojos. El reloj



El reloj
(Artículo publicado el jueves, 18 de diciembre, en diarios de EPI PRESS)

     Desde el lunes, TVE coloca en la parte superior derecha de la pantalla un indicador en forma de reloj, y de color naranja, que avisa a la audiencia de la hora exacta en que el programa emitido acabará. Hablamos de los programas de la noche, es decir, el que se emita en hora de máxima audiencia. El estreno de este indicativo coincidió con el de la película de producción propia Prim, el asesinato de la calle del Turco –con aceptable audiencia del 13’2%, aunque lejísimos del 24% de La que se avecina, con más de cuatro millones de espectadores-. Este reloj, que avisa de que lo que ves acabará antes de las doce de la noche, tiene un objetivo. Que tengamos una vida más saludable, es decir, que durmamos un poquito más, que diseñemos nuestro ocio sin arramblar nuestras mínimas horas de sueño aconsejables. Las privadas se pasan nuestro sueño por el coxis.

      La televisión pública firmó el lunes un convenio con el ministerio de Sanidad por el que RTVE se compromete a colaborar con esta idea. Enternecedor. El ministro del ramo, Alfonso Alonso, como vemos, viene fuerte, con medidas radicales para mejorar nuestra salud, que tan hecha trizas y amenazada dejó Ana Mato, la ministra negra, de tanto rayo uva, según El intermedio. En el fondo todos sabemos que cada cual seguirá yéndose a la cama cuando le parezca, no tanto por el aviso del reloj como por el interés que te despierte la oferta. Y también es verdad que hay programas que te interesan pero terminan tan tarde que desistes antes de que acaben. Aún así, TVE es la cadena que, en el 64% de las veces, termina sus programas antes de la media noche. Ese reloj no servirá de mucho, pero tampoco estorba. Y puede animar al resto. 


domingo, 14 de diciembre de 2014

Maldeojos. Aquí la tierra



Aquí la tierra
(Artículo publicado el sábado, 13 de diciembre, en diarios de EPI PRESS)

      Hace casi dos décadas llegaron a Mayuelas de Abajo, Palencia, unos nuevos pobladores. Llegaban a un lugar abandonado porque sus gentes se habían marchado a las grandes ciudades huyendo de su decadencia. Los nuevos pobladores llegaron a Mayuelas con un proyecto bajo el brazo, crear el primer pueblo autosuficiente en España y demostrarse a sí mismos que vivir en armonía con la naturaleza es posible. ¿Cómo están después de 20 años? Para verlo, si no lo vio en su día, entre en la web del programa y recupere el vídeo de unos dos minutos. Hablo de Aquí la tierra. Supongo que no sabe de qué le hablo. Es el gran problema que tienen los productos de calidad, de mucha calidad, cuando se ven en una cadena cada vez menos relevante cuando lo suyo es que fuese la cadena referente del país, pero no, La 1 ya sabemos en lo que va quedando.

     Este programita de media hora se emite después de España directo, con medias del 6% de audiencia, o sea, nada, y antes del Telediario de la noche. Aquí la tierra, tal como se lee en su web, es una mirada inédita y entretenida sobre el clima y cómo afecta al planeta, es un magacín de divulgación, entretenido, de mucho interés, con asuntos en los que hasta ahora casi nadie se había fijado, y contados con mucho ritmo y buen hacer por Jacob Petrus, director y presentador del programa, geógrafo y climatólogo. Aquí la tierra es una llamada aún no desesperada sino esperanzada para que los habitantes de este planeta, y sin regañinas amenazantes, amemos, disfrutemos, conozcamos lo que nos rodea, y tratemos de no dañarlo para no dañarnos. Véanlo, creo que les gustará.  

En Aquí la tierra te sorprenden porque hablan de casi todo lo relacionado con nuestro planeta. Sobre todo de los efectos que tienen nuestras actuaciones, pero sin sermones amenazantes. Es un proprama diseñado para amar y disfrutar de lo que tenemos. Jacob Petrus, en la imagen, lo hace muy bien.

viernes, 12 de diciembre de 2014

Maldeojos. Como el cerdo



Como el cerdo
(Artículo publicado el jueves, 11 de diciembre, en diarios de EPI PRESS)

      A Pablo Iglesias le pasa como a los cerdos. De ellos todo se aprovecha. Del líder de Podemos, también. Se aprovecha lo que dice cuando se pone frente a quien le pregunta, y se analiza al milímetro cuando es él quien se pone a preguntar, como hace en Otra vuelta de tuerka –véase en Youtube-. En la última entrevista llevó a Iñaki Gabilondo a su austero plató, de negro riguroso y elegante iluminación, sin más artificio que una mesa entre ambos, sillas, y unos vasos de agua. Estoy, dice el político entrevistador, intimidado. Quiere decir que Iñaki le parece un peso pesado, es casta buena del mejor periodismo. Iñaki le contesta que él está allí con una gran dosis de curiosidad por ver qué pasa porque es la primera vez que le entrevista el secretario general de un partido.

      La conversación transcurre por los cauces normales. Es decir, pregunta, respuesta, uno escucha, otro habla, no hay tensión, ni agresividad, se respira paz. Pero ojo, que nadie se engañe, escuchando a los conversadores, el educado encuentro no es un chupeteo de colegas. Iñaki Gabilondo, sin levantar la voz, discrepa, acentúa, matiza, recuerda, pide al joven político que no irrumpa en la sociedad como un elefante en una cacharrería, y que le molestaría que el encarnizamiento impidiera el entendimiento. Pablo Iglesias alabó el que Iñaki Gabilondo, en sus entrevistas, jamás mirara un papel. En la entrevista que me hizo Ana Pastor, recordó Pablo, estuve a punto de decirle que dejara de mirar papeles y lo mirara a él porque “perder el contacto visual” es muy molesto. Pablo miró a Iñaki, y no usó papeles. Temblad, periodistas, si no sale por el norte saldrá por el sur.

Un momento de la entrevista de Pablo Iglesias a Iñaki Gabilondo en Otra vuelta de tuerka, que recogía el programa de Jesús Cintora.