Mostrando entradas con la etiqueta Edu Soto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Edu Soto. Mostrar todas las entradas

lunes, 10 de abril de 2017

Maldeojos. El árbol



El árbol
(Artículo publicado el martes, 28 de mazo, en diarios de EPI PRESS)

     Qué buena idea, qué gran idea la de El árbol de los deseos, que emite La 1 después de Jugando con las estrellas la noche del sábado. En un mundo donde el yo es una bola tan gigante que mucha gente no puede ni manejarla porque “primero soy yo, después yo, y después yo”, el programa que presenta con festivo y contagioso desparpajo Edu Soto plantea todo lo contrario. Se le pide a los críos que pidan un deseo, pero no para ellos sino para otra persona, su madre, su abuela, quien sea, pero no “primero yo”. Y sí, es emocionante. Que mi madre vaya a ver a mi abuela a Bélgica, que hace mucho que no se ven. Que mis abuelos vayan de vacaciones a un sitio donde no les llueva siempre. Que mi madre no trabaje tanto. Que mi abuela visite al fin el Santiago Bernabeu.  O que mis padres pasen una noche en un hotel de lujo ya que cuando se casaron no pudieron hacerlo, como deseó Jimena este sábado a sus padres, que se alojaron en el Alfonso XIII de Sevilla.

     El equipo del programa llega a un colegio, les explica a los niños la mecánica, es decir, que escriban un deseo pensando en alguien, y luego lo cuelguen en un árbol a ver si es elegido. A partir de ahí se desarrollan los tres o cuatro deseos que siempre, como es de esperar, sorprenden a “las víctimas”. Si yo fuera niño me gustaría subirme con Edu Soto a ese árbol, que eligieran mi deseo, y poder hacer feliz por un momento a alguien. El árbol de los deseos es un formato simple, un programa que tiene una parte pedagógica muy destacable ya que se propagan valores que no suelen darse en otros programas, en la publicidad, y mucho menos en la vida real. Si yo fuera niño desearía que tú…

lunes, 11 de enero de 2016

80 cm



80 cm
(Artículo publicado el sábado, 2 de enero, en diarios de EPI PRESS)

     No tengo ni idea de por qué se llama así, 80 cm. Pero así se llama el programa de los domingos por la tarde en La 2 que presenta Edu Soto. Es un programa de senderismo, una de esas gloriosas rarezas que sólo podemos ver en La 2. Mientras se camina por veredas de montaña o llanura, o por la costa y sobre dunas, se ve un paisaje de tanta fuerza y maravilla que resuena en el oído, suave pero sin matices, qué mal conocemos nuestro país. Mientras el guía descubre lugares de norte y de sur, de este y oeste, rutas de gran belleza, también se detiene para hablar con expertos que nos explican la fauna y la flora de esos lugares, las amenazas que tienen y la forma de preservarlos. 80 cm es una de esas felices ideas que se desarrollan con poco presupuesto pero le sacan buena punta. Se ve con agrado.

    De nuevo es el presentador, el guía, el que da la cara, en este caso Edu Soto, el que sabe hacerse con las riendas y ponerle el sello que lo distingue. Edu Soto dejó atrás al Neng de Castefa, aquel macarra entrañable de los programas de Andréu Buenafuente al que supo dar vida convirtiéndolo en uno de los personajes más populares de la televisión. El actor catalán es un tipo cercano, empático, que hace migas con la gente del sur y con la gente del norte, y por eso en 80 cm resulta tan convincente hablando con quien se encuentra por el camino. Ahora, además, forma parte de la tercera temporada de Tu cara me suena, que emite con éxito de audiencia Antena 3 la noche del  viernes. Sus imitaciones son muy esperadas porque siempre les imprime ese suave toque de humor que lo caracteriza, pero sin excesos. ¿Será 80 cm lo que le mide a Edu…? Quita, quita. 
Edu Soto en una de las entregas de 80 cm, que emite La 2 los domingos por la tarde, otra de esas rarezas gloriosas de la cadena pública.