Mostrando entradas con la etiqueta Lolita Flores. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lolita Flores. Mostrar todas las entradas

jueves, 14 de septiembre de 2017

Maldeojos. El beso



El beso
(Artículo publicado el martes, 12 de setiembre, en diarios de EPI PRESS)

      Da asco que a alguien le dé asco. Inquieta que alguien se inquiete. Rabias si alguien dice estar rabioso por eso. No entiendes que alguien no entienda la imagen. Te quedas así, con el labio descolgado y la cabeza empotrada en tus pensamientos, cuando ves lo que ves y escuchas lo que escuchas ante una foto, la foto de un beso en la boca entre una madre y su hija, entre Lolita Flores y Elena Furiase. Que qué asco, dicen algunos. Que qué par de lesbianas, dicen otras. Que vaya con Lolita. Que vaya vaya con Elena. O tú estás hecho de una pasta distinta, o la gente que se espanta y maldice la imagen de una madre besando a su hija en la boca está medio zumbada porque donde tú ves amor y cariño infinitos, y complicidad y celebración compartida de ese amor hay gente que habla de suciedad y de ejemplo dañino y nocivo.

     Hace tiempo que es un saludo cotidiano, de llegada o despedida, el besar a amigos o hijos con un beso en la boca, y si a estas alturas hay que explicar que en esos besos no hay asomo de nada que no sea cariño es que esto, esta puta sociedad, está de verdad enferma. ¿Lesbianismo en el beso de Lolita y su hija? ¿En serio que esta imagen es la constatación de que en esa familia se practica el incesto? Te partes el culo leyendo en las redes sociales estas barbaridades, y sobre todo te cabreas por darle cera a lo que no es más que una tontería avivada hasta elevarla a categoría de hecho importante. Lo que me sale por esta boquita son rayos y centellas. Así que me río, me río en la cara de esa gente que ve inmoral la imagen que Elena Furiase publicó en Instagram dándole un beso en la boca a su madre con el lema “Amor de madre”, tontos, amor de madre.


lunes, 4 de septiembre de 2017

Maldeojos. ¿Gais?



¿Gais?
(Artículo publicado el sábado, 2 de setiembre, en diarios de EPI PRESS)
     ¿En el fútbol hay gente de la acera de enfrente, hay alguien que suelte aceite, nenazas en el fútbol? No, por dios, venía a decir el ex futbolista Iván Helguera, el fútbol es muy machista, yo no conozco a ninguno. Hombre, terciaba Juanma López Iturriaga, es muy raro que en un colectivo de 5.000 tíos no haya un solo gay, es más, sería muy preocupante. Sin embargo, para Julio Salinas, también del mundo balón, “hay muchos gais, aunque sólo han salido a la luz un par de ellos”. Si eres futbolista, te va la carne de tu compañero de vestuario, o la del vecino del cuarto, calla y traga, que de lo contrario, como también apuntaba Helguera, “te pitarán 30.000 tíos en el estadio”. Por maricón. Cuesta escribirlo, mucho más saber que puede ser verdad. Eso de abrir el melón lo hizo Lolita Flores en su, creo, última entrega de Lolita tiene un plan, en La 1.
     Puede parecer atrevido, y quizá lo sea mentar esta bicha, pero no sólo da pereza hablar de ello sino tener que destacarlo porque, aún, sigue siendo ¿tabú? Es asunto recurrente, como hablar de si hay o no homosexuales “en los toros”, como si el torero sólo pudiera serlo si le gustan las señoras, pero imposible matar herbívoros con espadas afiladas en tardes de arena y sangre si le gustan los señores. Es todo tan rancio, estúpido y fuera de lugar, que de no ser porque este país es un adelantado en algunas cosas y un retrógrado en aspectos de esa misma vanguardia, esta pieza tendría sentido sólo para echar unas risas, pero cuando Lolita pregunta, como se preguntaba hace años, quizá décadas, si hay gais en el fútbol, es porque aún cabe hacerse esa pregunta. Pues claro que hay maricones, joder, claro que hay. Ay, señor, qué malito estoy y qué poco me quejo.

domingo, 3 de septiembre de 2017

Maldeojos. Hay plan



Hay plan
(Artículo publicado el jueves, 24 de julio, en diarios de EPI PRESS)
      Donde dije que TVE no tenía plan al hilo de su Lolita tiene un plan digo que sí, que lo hay. Aquella columna la escribí sin ver el programa que La 1 emite los lunes. La escribí no a favor ni en contra de TVE ni de Lolita Flores sino, ay, las fobias y las manías, en contra de Bertín Osborne, qué imbecilidad la mía. En mi descargo he de escribir que lo dejé claro, que nunca dije que vi el programa, y así quedó constancia. Ahora sí, ahora estoy escribiendo esta pieza después de ver no uno sino varias entregas de Lolita tiene un plan. Y el plan es bueno, es excelente. Nada que ver con el producto del gañán que canta coplas rancias y destila machismo y caspa en cada entrega de Mi casa es la tuya. Lolita no sólo está suelta ante la cámara sino que aporta la naturalidad de quien sabe manejarse ante ellas como la niña que creció frente a un objetivo.
     Con los flamencos –maravillosa entrega con José Mercé, Niña Pastori, y Sara Baras- sabía de lo que hablaba porque había vivido para contarlo y saber preguntar. Anécdotas, vivencias, emociones, angustias, risas, amores, toda una panoplia expuesta entre amigos con una realización exquisita, una iluminación matizada y un montaje que podría ser más elegante sin los agresivos cortes para echar mano del archivo de TVE donde salen los invitados. Con las actrices, que fue la inauguración, me lo pasé pipa. Ver a Lola Herrera, divina, con su moño en punta dejando su cara despejada, hablar como las grandes, con el magisterio de su talento, fue un placer, igual que escuchar a las más jóvenes, a Cayetana Guillén y a Adriana Ugarte. Lolita tiene un plan es un programa digno, que huye de la zafiedad y el cotilleo. Insisto, donde dije Diego digo…

lunes, 14 de agosto de 2017

Maldeojos. Sin plan



Sin plan
(Artículo publicado el martes, 8 de agosto, en diarios de EPI PRESS)

     Anoche, sin que nadie sepa por qué, quizá cosa del calor, quizá desgaste inesperado de la neurona de TVE, La 1 estrenó Lolita tiene un plan. Lolita Flores no me cae mal, lo digo rápido para despejar suspicacias, que un avinagrado comentarista de filias y fobias muy acentuadas como servidor puede atesorar. Abandonó su pertinaz lucha por la vida vendiendo la suya en las revistas de todos los colorines, y se dedicó a otra cosa, como por ejemplo a trabajar, en televisión, en cine, y en teatro. Coño con la Flores, tiene vena de sangre dramática. El Goya a la mejor actriz revelación en 2002 por Rencor, la peli de Miguel Albaladejo puede resumir lo que quiero decir, aunque no me privo de mencionar su Praxágora de La asamblea de las mujeres de Aristófanes, que puso en pie el teatro clásico de Mérida en una actuación, se dice, memorable.

      O sea, que la señora tiene carrera, y madera. Su presencia en televisión con asuntos más banales, ya de jurado, ya imitando a otros, ya de lo que le echen, no añade casi nada, pero tampoco resta. Ahí está la gran Concha Velasco, que ha hecho de todo en la tele, desde su insuperable Teresa de Jesús –ya quisiera Marian Álvarez, que también púsose el hábito pero no la hizo, ni por asomo, monja, llegarle al cuero de sus sandalias- a otros encargos menos luminosos, incluso de mera supervivencia, pero siempre los ha hecho con la dignidad de las grandes. ¿A qué viene tanto rollo, si aún no he hablado de Lolita tiene un plan, que es de lo que trata esta pieza? A dejar claro que el programa de anoche tiene un fallo garrafal, que no es Lolita. Se trata de una espinilla que tenía la pública con En la tuya o en la mía, que presentaba el gañán Norberto Osborne –fobia, está claro-.