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jueves, 20 de abril de 2017

Maldeojos. Qué pasión más grande



Qué pasión más grande
(Artículo publicado el domingo, 16 de abril, en diarios de EPI PRESS)

     Unos días antes de esta semana de vacaciones me enviaron un mensaje de Whatsapp, que quizá usted mismo haya recibido, en el que se veía a un joven desnudo con un cuerpo espectacular en una posición que nuestra memoria iconográfica sólo relaciona con la que se ha difundido en la historia del arte, pintada o esculpida, de la muerte de Jesús en la cruz. El joven, con los ojos entornados pero sin asomo de dolor, muestra su sexo sin taparrabos, un sexo glorioso, un falo de no te menees, pero en estado natural, no excitado, es decir, fresco y voluptuoso. Y sobre su escultural cuerpo en cruz, sobre un inmaculado fondo blanco, la leyenda picante, la frase que lo explica todo, la frase que le da la vuelta a la imagen y hace de ella o un chiste o una ofensa provocadora. Ya mismo, semana santa, se lee en el mensaje. Creo que esa imagen resume a la perfección la relación de este país con la religión. Estos días, de nuevo, una vez más, la televisión se ha vuelto majara llenando nuestras pantallas de procesiones, nazarenos, velas, humo, vírgenes con sus lagrimitas perladas y cristos llagados pero tapándose lo de abajo con trapos para ocultar el pitillo y el culo. La 1 de TVE ha repartido a sus reporteros por Valladolid, Toledo, Cartagena, o Sevilla, donde Diego Velázquez, no el pintor sino el periodista, se ha convertido en uno más de la familia hablando de la aglomeración procesional y de lo cara que está la vida del turista que alquila balcones para no perder ripio. Los informativos han hablado del tiempo y de la ocupación hotelera al mismo nivel que de este exceso de hombres, mujeres y niños que se echan a la calle disfrazados con sus túnicas y sus capirotes de penitentes. La religión es un festival económico y social que se vive en estas fechas como esos pueblos que participan en representaciones multitudinarias recreando momentos destacados de su historia. Un teatro.

Franco y la cruz
     El acarreo de estatuas ha sido incesante, agotador. Por sacar, se han paseado hasta los despojos de José María Ruíz Mateos para que les hagan la prueba de ADN y ver si, como dice Adela María Montes, es otra hija del Que Te Pego Leche pero fuera del sagrado matrimonio. Susana Griso en Espejo público lo contó como si de verdad se tratara de lo que quizá sea, otro caso más de esa hipocresía racial que con un pie se va de putas y con el otro acude con la señora a misa de doce. Y afloja la guita, que es lo que le importa al cura y a la factoría que ampara este disparate santo. En Andalucía juro por las monedas de Judas que es el delirio, que Canal Sur parece una fábrica de tortura, y que no hay escapatoria. Así que, con el permiso de los más quisquillosos, echémosle a la cosa un poquito de coña. En La Sexta Noche habla Iñaki López con Darío Adanti, de la revista Mongolia, y echan unas risas. Después de algunas reflexiones hablan de la última portada de la revista, muy, pero que muy apegada a la actualidad. Se ve la figura de un Pantocrátor que tiene truco. Una mitad del rostro es de hombre. La otra, con sus finos labios pintados de carmín, es de mujer. La mano de la mujer, bendice. La del hombre, en vez de los evangelios, sujeta el autobús de la risa de la organización ultra que nos dio la tabarra hace unas semanas. Por tanto, es un dios hembra y macho, o sea, que puede tener pene y vulva. Que no te engañen, se lee abajo a modo de titular. Se ha puesto de moda estos días hablar de los límites del humor. Se atropellan las opiniones en la pantalla, y en todas las cadenas. Por traer a alguien que habló de iglesias y curas, y jerarcas y moral, y quisquillosos y ofendidos en cuanto la brisa les levanta la sotana, cito a Javier Sardá, que dijo que le ofenden muchas cosas que se dicen en los púlpitos y no por eso va al juzgado de guardia –al hilo de la denuncia a Dani Mateo y Wyoming admitida a trámite a cuenta de la cruz de los caídos que “Franco quiso que se viera de lejos porque quién va a querer ver esa mierda de cerca”-. También Gaspar Llamazares, pero sin mariconadas de humor ni puñetas, más serio que un ajo, hablando de la iglesia, recordó en Las mañanas de Cuatro, en el pistoletazo de salida de la declaración de la renta de este año, que la Conferencia Episcopal destina a Cáritas 8 millones, y a su tele, 13tv, 10. El político dice que eso muestra las prioridades de la jerarquía católica.
Loco mundo
     Ante este batiburrillo, lo mejor, como dice El Jueves a través de Change.org, es pedir al Gobierno que se prohíba la Semana Santa. Múltiples y razonados puntos se tienen en cuenta en tan oportuna petición. Está claro que lo de no comer cerdo en viernes santo es una imperdonable cesión al lobby vegano, paso previo a la islamización de Ess-paña. Por si fuera poco, las procesiones obligan a los niños y adolescentes en formación a contemplar a varones sometidos a torturas tan violentas como sanguinarias y, oh, dios mío, llévanos contigo, en pelotica viva, desnudos, exhibiendo unos cuerpos lanceados, sí, pero, mmmmm, vaya pechitos, algo que puede distorsionar el correcto desarrollo de la heterosexualidad en tan tierna edad. Además, la Virgen María, sin méritos propios, por el solo hecho de ser mujer, es adorada. O sea, es una tradición feminazi que hay que cortar de raíz. Con esta petición de El Jueves cerramos la ventana, que te descuidas y se te llena la casa de cánticos de beatas cantándole al resucitado. Un momento, a ver, ¿existen entonces los límites del humor?, se pregunta David Broncano “como cómico y como persona de Jaén” en Loco mundo, su programa de #0. La respuesta es no, decía. Y mi mensaje, continuaba el de Jaén, es claro. Si un chiste os ofende, que os follen. De todas formas, como decía el mentado Adanti, le ponen límites al humor, ¿pero quién le pone límites al drama? Bueno, matiza Broncano, el único límite del humor es Mahoma. Porque te matan y se acaban las tonterías. De forma si se quiere poner límites al humor, que nos maten, acaba el de Jaén. Ay. Mientras hablamos de estas chuminadas, Rato y otros gorriones están en la calle, libres como el viento. Qué semana más apasionante.
La guinda
Desechos
Dicen las crónicas que la lista de los Supervivientes se ha cerrado en la factoría de las mejores grasas saturadas y nocivas del mercado –ya saben, acaba una camada y empieza otra-. Pero dicen que la presencia en la isa de la esperpéntica Leticia Sabater peligra. No sé muy bien, porque no paré de reír, y llorar, todo he de decirlo, al enterarme de que se fue a urgencias chillando de dolor de labios… ¿Acabará la silicona con la monstrua?  

martes, 21 de marzo de 2017

Maldeojos. Mejor se ateo



Mejor ser ateo
(Artículo publicado el domingo, 12 de marzo, en diarios de EPI PRESS)

    Lo digo de nuevo, lo escribo otra vez. Y lo haré cada vez que venga bien para reafirmar lo que escribo. No soy dado a seguidismos, ni ciegos ni a ojos vista, no tengo el don, o el castigo, o la falta o la virtud, de ser fácil presa de dioses, de estrellas rutilantes de la gran pantalla, de la pantalla chica, de la canción, mucho menos del fútbol. Vamos, no soy fan de nada, o de casi nada. Pero hay excepciones. Cada día, según abre la boca, soy más fan de Jorge Mario Bergoglio en su calidad de papa de Roma. Un fenómeno este Francisco, de 80 lúcidos años. Por el contrario, témome que cuanto más fan soy de este tipo con cara de bonachón pero un poco pillín, menos fan son una parte de los suyos, esa parte que no traga su atrevido pensamiento, sus ideas abiertas, tolerantes, su mano y su dedo no para condenar sino para acoger, su forma de entender el mundo que le rodea, su capacidad para hacer añicos la endeble fortaleza de la iglesia que representa cuando basaba su arrogada superioridad moral en condenas al otro, al diferente, por el simple hecho de tener unos deseos amorosos que no se corresponden con la moral establecida por esa institución. Hace unos días, durante una misa en su casa, en la residencia de las monjas donde vive, en Santa Marta, y como el que no quiere la cosa, Francisco soltó una bomba que, mucho me temo, restalló en los oídos de los no creyentes, de los ateos como el que firma esto, pero resbaló en la dura piel del cristiano, católico y romano de misa diaria y golpecito compungido al pecho pero… Pero mejor lo dice el propio Francisco. Yo lo vi y escuché en un corte de imágenes de mala calidad que me dejaron así de grandes y patidifusos los ojos. El papa denunció la doble vida de los que se dicen a boca llena cristianos de misa diaria y sin embargo dicen una cosa y hacen otra. “Yo soy muy católico, siguió el papa, yo voy siempre a misa, pertenezco a esta asociación y a esta otra, pero mi vida no es cristiana, no pago lo justo a mis empleados, exploto a la gente, soy sucio en los negocios, hago blanqueo de dinero... doble vida. Y tantos católicos son así. Y escandalizan”. No habla un demagogo de extrema izquierda, un perroflauta de andar por casa. Habla el papa.

Calabacines santos
     Embalado, siguió atizando. Tú llegarás al cielo, recordó Francisco, y llamarás a la puerta y dirás, soy yo, Señor, el que te hacía ofrendas y pertenecía a tal asociación. Sí, recuerdo, le dirá el Señor, todas sucias, todas robadas a los pobres, no te conozco. No sé por qué, pero mientras escuchaba al argentino, me venían imágenes de José María Ruiz Mateos Que Te Pego Leche, prohombre del Opus, con el pecho inflado recordando los millones que donaba con una mano a no sé qué asociación monjil mientras con la otra se quedaba con las perras de quien pillara por delante o estafaba a Hacienda y al lucero del alba. Eso sí, de misa diaria. Como el caporal de la Universidad Católica de Murcia, José Luis Mendoza, de misa diaria y óbolos más grandes que los paquetazos de los que hacían la barra en Tú sí que sí que tanto atraían al jurado Rafa Méndez. Francisco va y denuncia la doble vida del creyente de su rollo como plasmaba El Roto en una de sus lapidarias viñetas, lanzadas como puñetazos. Se ve a un tipo arrodillado, con sus manos entrelazadas. Es un recto ciudadano, con gesto severo de genuflexión permanente. Es tan fanático de la moral, dice la leyenda, que la tiene doble. Pues bien, concluye el papa que es mejor ser ateo que un católico hipócrita. ¿Conocen el documental brasileño que firmó Dener Giovanini, que tituló Amores santos, y desveló las prácticas de algunos curas cuya religión condena la homosexualidad pero ellos a puerta cerrada la practican? Pues eso. Unos 130 religiosos de 30 países pican ante el cebo de un actor bombón ante el que muchos de estos farsantes de doble moral que condenan desde el púlpito con voz amenazante se levantan la sotana, se tocan el calabacín, y se ofrecen al otro en la web cam que graba el momento.

Hazme reír
     Sobre esto, mientras veía en La 2 la gala para elegir en Las Palmas la mejor Drag Queen sabía que la cosa traería cola. Convengamos en que el número del chico que hace de virgen maquilladísima que luego deviene en Cristo con taconazos pudiera ofender a creyentes católicos, aunque haya que recordar que esa escena se vivió sobre un escenario y que se hizo en carnavales, es decir, tiempo de transgresiones, tiempo de provocaciones. El obispo de Canarias, Francisco Cases, sin tacto, para demostrar que fue ofendido, tiró por el camino de en medio y mezcló las churras con las merinas. Que le apenó más la gala de Drag Queen que el accidente de Spanair, ha dicho el clérigo sin que se le caiga el anillo de la vergüenza y la falta de empatía, caridad cristiana, y un poquitillo de sensibilidad -154 personas muertas en aquel accidente de nos conmocionó-. Me lo creo. Hay algunos ejemplares que anteponen su moral y creencias a cualquier dolor, drama o injusticia. Y si no, escuchemos aún el rugido del autobús pintado de naranja que se echó a las calles para que no nos dejáramos engañar por las soflamas del pecado que tratan de tumbar la obviedad de que los niños tienen pene y las niñas tienen vulva. Es verdad, como también que hay ultracatólicos con mala leche que pueden tener vulva y pene, pero no cerebro ni corazón. Así lo dijo Pablo Iglesias en Los desayunos de La 1 a un Sergio Martín que se quedó lelo, como al que le sale el tiro por la culata ya que el político recordó que Hazte oír, la organización de moral ultra conservadora, la creó un sobrino de Rodrigo Rato para apoyar al PP. En respuesta a tanta majadería, con pedagogía, El intermedio aparcó esta semana el bus que recorrió el país con lemas jocosos. Además, Gonzo habló con chicos y chicas transexuales. O sea que hay niños con vulva y niñas con pene, que los ultracatólicos nos perdonen, decía Wyoming. Yo, como dice el papa, con creyentes como estos, me reafirmo, mejor ser ateo.

La guinda
Pobre música
Si la apuesta por la música de TVE es con programas como El gran reto musical, que perpetra cada semana Eva González con un puñado de famosos, o con Fantastic Duo –qué perra con el inglés, qué tontería más tonta- , que presentará Nùria Roca con cuatro cantantes y unos cuantos anónimos que podrán soñar despiertos cantando a su lado, la cosa está peor de lo imaginado. En las otras cadenas, el desierto es idéntico.