Mostrando entradas con la etiqueta Jon Plazaola. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jon Plazaola. Mostrar todas las entradas

sábado, 18 de agosto de 2018

Maldeojos. Jon y David


Jon y David
(Artículo publicado el domingo, 12 de agosto, en diarios del grupo EPI PRESS)

     En Zapeando se toma vacaciones la gente del equipo, los que no se ven y los que se ven. Se fue el jefe, Frank Blanco, que fue sustituido por Anna Simón, y sí, manejó el cotarro con soltura de jefa, con la chispa y la improvisación adecuada. Se ha hecho, como el resto de colaboradores, con el formato, que pide a la mesa agilidad mental y parecer que lo que dicen lo dicen sin que nadie se lo escriba, y por supuesto hacer del repente algo más que una ocurrencia. Zapeando es un engranaje muy bien engrasado que habita a la hora de la siesta en La Sexta. Hay colaboradores fijos –la mentada Anna, Ana Morgade, Cristina Pedroche, o Quique Peinado-, y colaboradores ocasionales, pero no diarios –el caso de Llum Barrera o Leo Harlem-. Creo que no debe de ser fácil incorporarse a este tren tratándose de un tren no sólo en marcha sino con una velocidad de crucero la mar de veloz.

     Pero hay gente muy atrevida. Es el caso del actor Jon PlazaolaAllí abajo, la serie de Antena 3 que va por su cuarta temporada- y David Amor, el humorista y también actor, aunque de basurillas olvidables como Gym Tony. Un día, hace unas semanas, y después de haber cebado a la audiencia jugando con el nombre de quién ocuparía las plazas que se quedaban vacías en verano, apareció Jon, y luego David. Y en verdad les digo que no hubo arranque renqueante, al contrario, desde el minuto uno -la tele no perdona-, han dado vida a los guiones con la soltura de los históricos. Parecen estar ahí desde siempre. Hay bueno rollo con el resto de colaboradores. Y también con la audiencia. Son guapos, simpáticos, y encajan en el frenesí de algo tan fresco como Zapeando.  Bienvenidos.


viernes, 13 de julio de 2018

Maldeojos. Primarias


Primarias
(Artículo publicado el sábado, 7 de julio, en diarios del grupo EPI PRESS)

     Los de Zapeando no creen en la democracia ni en la regeneración, ni en la transparencia ni en la lucha contra las corruptelas, de las más domésticas y cotidianas a las refinadas que sólo organizaciones criminales saben urdir, los de Zapeando se pasan todo eso por la gomita del calzoncillo, no así el PP, que en unas horas, tanto la estructura como sus militantes y sus votantes –me encanta la figura del votante del PP, sobre todo aquel que dice no entender de política pero, pase lo que pase, su voto no varía-, pues eso, que el PP, de golpe, se ha hecho demócrata de base, perseguidor de enredos, detector experto en saber si un medio público está o no manipulado y en manos del partido del Gobierno, y enseguida corre a la justicia para, como una prima dona en éxtasis, denunciar lo que hasta hace cuatro minutos practicaba con fresca naturalidad.

     El PP es tan regenerador que exigió, para participar en las votaciones para elegir a los miembros del Consejo de Administración de RTVE, quedarse con el Canal 24 Horas y que Eladio Jareño siguiera como director de TVE –lo de Rafael Hernando supera todo límite-. Como no se le dio “el juguete” corrió a denunciar a los nuevos dueños de la pista. Vergüenza no, lo siguiente. Pues bien, el jueves, los programas, informativos, tertulias, especiales –lo de Ferreras es en verdad memorable-, celebraban el festival de las primarias en el PP para elegir a su líder. Me extrañó no ver la foto de las monjitas entrando a votar, ni siquiera de atrezo, como es de rigor en votaciones. Santamaría ganó, pura regeneración, sangre fresca. Que aprendan los de Zapeando, que eligen al guapo Jon Plazaola como nuevo colaborador así, a dedo. Sin primarias ni leches.


miércoles, 1 de abril de 2015

Maldeojos. Abajo es África



Abajo es África
(Artículo publicado el sábado,  28 de marzo, en diarios de EPI PRESS)

      Vasco conoce a andaluza. El joven viaja con su madre a Sevilla, y en la plaza de España, tenía que ser la plaza de España, conoce a la chica de malas maneras. La madre sale del País Vasco como quien va a la jungla –para mí, dice, de Burgos para abajo todo es África-. La madre, en el viaje del Imserso, se ve obligada a participar en “lúdicas” actividades para entretener a los viejos. Hace de gallinita ciega. Su hijo se despista mirando el culo de una camarera racial, como todo lo sureño, y la mamá se despeña por unas escaleras. Al hospital. ¿Quién es la enfermera jefe? La chica de la plaza de España, como es natural. Y ahí comienza el tira y afloja, el “choque de culturas”. El vasco es de pura cepa, Jon Plazaola, andá la hostia.  La andaluza es de Sevilla, María León, ay qué arte tiene la joía. Ambos forman parte de Allí abajo, que en nada estrena Antena 3.

       ¿A qué le suena todo esto? Así es. A Ocho apellidos vascos, donde vasca conoce a andaluz. Véase que no es lo mismo que vasco conoce a andaluza. El “choque de culturas” fue la chispa que saltó por miles de cines de este país provocando risas hilarantes, haciendo de los tópicos de identidad patria un material cómico por el que el amor saca la cabeza. O sea, lo que pasará a regañadientes en Allí abajo. Sin embargo, en el FesTVal de Murcia, donde se estrenó a teatro lleno, los responsables de cadena y productora quisieron dejar claro que la serie nada tiene que ver con la película. Parece que son los únicos que no ven las similitudes. Pero de verdad que eso es lo de menos. El público del estreno se lo pasó en grande y aplaudió con ganas. Es posible que este “ocho apellidos vascos” sea la comedia que estaba necesitando Antena 3. 

Jon Plazaola, el vasco, y María León, la andaluza, momentos antes de entrar al teatro Romea para el estreno de Allí abajo dentro del FesTVal de Murcia y que Antena 3 está a punto de estrenar, seguro que después de estas vacacines de primavera.