jueves, 5 de septiembre de 2013

Maldeojos. ¿Qué había?



¿Qué había?
 (Columna publicada el martes, 3 de agosto, en diarios de Editorial Prensa Ibérica)
      

      Escachifollaron el disco duro como sólo el PP hace las cosas, diciendo que no las hizo, diciendo que decir eso es alinearse con delincuentes, jurando en verso que la piel dorada de Floriano es natural, y que a ver si otros colaboran con la justicia con el ahínco y la convicción democráticas con que el PP lo hace. Así está la cosa al irrumpir de nuevo en La Sexta Ana Pastor, que nos trajo el domingo la segunda temporada de El Objetivo. Y va la tía y habla nada menos que con Javier Gómez de Liaño, defensor del ex mejor tesorero del mundo, del ex mejor contable del planeta, y hoy enemigo público número uno de la democracia, el puto amo, Luis Bárcenas. Lo que no hace más que dar la razón al caporal de la cadena, José Manuel Lara, cuando dice que La Sexta no respeta a la derecha. Se puede, y se debe, hablar una y mil veces con Floriano, con Pujalte, con Alonso, pero cómo osa Ana Pastor hablar con el abogado del diablo. 

      ¿Qué había en los ordenadores?, pregunta Pastor. El Abogado del Diablo, al que apenas entiendo porque pronuncia peor que Susana Griso, dice lo que ya sabíamos, aunque no sabíamos que en uno de los cacharros había imágenes de los visitantes -¿angelotes de buen corazón y cartera interesada que hacían donativos por la causa?-, y que en su día, el PP, a muerte en su colaboración con la justicia, dijo que se habían borrado, ohhh. La vuelta de El objetivo fue algo más que el cebo en exclusiva de Gómez de Liaño. Trató otros asuntos, y los trató con diligente capacidad analítica, y el equipo del programa nos demostró que el rigor, y los datos, pueden molestar al Gobierno, a los partidos, a otras instituciones, pero mientras los dejen, los periodistas seguirán preguntando. 

Un momento de la conversación entre Ana Pastor y Gómez de Liaño, al que me costó entender por su, creo, pedregosa pronunciación. El objetivo, en la vuelta de su segunda temporada, ha limado algunas cosillas, se ha hecho más brioso, y las entrevistas están ocupando el lugar que les corresponde porque teniendo a la correosa Ana Pastor no se puede prescindir de ese valor.




martes, 3 de septiembre de 2013

El origen del mundo (ilustrado). El milagro de la Sala X



El milagro de la Sala X

 Artista invitado para la ilustración, Antonio Denís



      Hacía tanto tiempo que ni se acordaba desde cuándo no se le empinaba. Pero se pulía la pensión yendo cada día a la Sala X para ver en otros un fuego llameante que en él ya no era ni rescoldo. Torpe, contrariado por la humillación de haber claudicado en el uso del bastón, llegaba al único cine guarro de la ciudad donde acudían como a un refugio de resignados cadáveres otros ancianos como él, y también hombres jóvenes con espingardas envidiables y deseos de alivio urgente con soluciones sin protocolo. Pájaro que sale, pájaro que acaba en la cazuela de una boca anónima. Educado, pagaba su entrada, saludaba al amojamado portero, sonreía con resignado entusiasmo a los conocidos, y tanteando entre las tinieblas a veces iluminadas por el resplandor gimiente de la pantalla, se dirigía a las primeras filas, donde el ir y venir de sombras inquietas creaba un espacio de tranquila comodidad. Ya nadie lo molesta. Era como una columna, a nadie le llama la atención. Formaba parte del paisaje. Embobado, era el único espectador atento a las historias de la pantalla con sus incesantes exhibiciones de cuerpos dorados por una juventud en punta que entraba y salía de las dóciles oquedades de su actriz preferida, Katy Romero. Sus ojos de gata asustada, la sonrisa que a él se le antojaba triste, aquellos pechos tan bellos y perfectos, y tan desolados, aquel vientre de llanuras cósmicas, su flor rasurada, y su incomprensible entrega a aquel bestia rudo cuyo cerebro parecía tener la forma acerada de su potente vacuidad, volcada su energía en la única función posible, penetrar a Katy como a él le gustaría con esmerada delicadeza, pero no, se tenía que conformar con seguir la absurda trama con la asumida fatalidad de saber que hay impedimentos físicos por encima del deseo. Ni siquiera miró hacia atrás cuando notó una mano en el hombro, sabiendo que sería la de algún nuevo bujarrón o la de alguna meretriz marchita y desdentada que buscaba, a la vez, algo de dinero y un poquito de atención.

      -Soy Katy, le dijo la voz al oído. Vámonos de aquí.

      En la pantalla, un resplandor blanco ocupaba el testero sin imágenes. Detrás, ella. Vestida, hermosa, oliendo a campos de espliego y azafrán, mirándolo sin la fingida lascivia  que tantas veces le gangrenaba el alma porque sabía que allí no estaba el pedernal de su mirada, que Katy guardaba tesoros que la pantalla jamás descubriría. Se levantó como el que sabe que algún día tenía que ser, la cogió de la mano, se la llevó a las ingles para que fuera ella quien certificara el milagro de una dureza primaveral, y salieron a la calle como dos potrillos encendidos.  En la sala se quedó el bastón. ¿Pero a quién le hace falta cuando te quitan 30 años de encima?

La Sala X, de Antonio Denís.



ANTONIO DENÍS VÁZQUEZ

Nació en La línea de la Concepción –Cádiz-, recién ayer. 

Vive entre Madrid y Tánger, donde tiene estudio. De formación autodidacta. 
Su deambular por insospechados senderos como insólito itinerante, dieron  a su vida algunas inquietudes, entre ellas la pictórica.



lunes, 2 de septiembre de 2013

Maldeojos. Tico Medina



Tico Medina
(Columna publicada el domingo, 1 de setiembre, en periódicos de Editorial Prensa Ibérica)

      Lo peor de un abuelo que aún se cree guerrero es hacer como que guerrea pero dejando ver que ya es abuelo, que está de vuelta de todo, que puede hacer lo que quiera, y que es más listo que el hambre, y por supuesto no se contenta con ser el más listo sino que es el más gracioso, con esa gracia malafollá del granaíno malafollá que va de sevillano con pinta de gaditano y aroma de malagueño. O sea, el símbolo, la sangre, la casta elegida y la cuna de oro porque soy Andalucía. Lo que quiero decir es que he descubierto con cara de acelga en Canal Sur a Tico Medina y me ha dado tiricia. Don Tico ya no es don Tico Medina, va de institución andaluza. Oh. Como La Alhambra, como la Giralda, como La Mezquita de Córdoba. Hace el ridículo. Lo tienen, no sé para qué, en La Tarde de Canal Sur. Creo que va como especialista en la Casa Real. 

      Sería respetable si se hiciera respetar, pero va de sobrado, como mirando por encima del hombro al resto de colaboradores, e incluso del presentador, función que este verano recayó en Rafael Cremades. Seguro que él ni es consciente, que tiene esa actitud porque está en televisión y hay que dar espectáculo, y espectáculo para él es decirle una y otra vez a Carmen Pardo, más y mejor informada que el abuelo cebolleta, que a ver si se quita esa pulsera con tanto brillo porque lo ciega su luz. Es una broma, quiere que sea una broma, pero deja de serlo cuando ya le han reído –un poquito- la gracia, y él sigue con la cantinela. Pinchan planos con cara de impaciencia cuando alguien habla más que él, y su chulesca actitud no da bien en televisión, su altiva pose apenas queda diluida por su falsa humildad. No es sabio, en pantalla es un hombre patético. 

No hay cosa peor para alguien que demostrar por encina de todo que está de vuelta de todo, que por su edad sabe más que todos, que domina la situación, que la tele para él no tiene secretos, que sus contactos son la hostia, que tiene línea directa con todo quisque del cielo pa´bajo. O sea, un fantasma. No conozco a Tico Medina, así que no tengo nada personal contra el buen señor. Pero sí contra la imagen que él mismo se encarga de avivar en televisión, en concreto en Canal Sur, y da grima. Hace el ridículo. No tiene la digna serenidad de otros sabios periodistas de su edad, auténticos pozos de admiración.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Maldeojos. Lara y La Sexta



Lara y La Sexta
(Columna publicada el sábado, 31 de setiembre, en periódicos de Editorial Prensa Ibérica)

      El dueño de La Sexta habló. No es un oráculo. El la palabra de dios dicha por el propio dios, sin intermediarios, sin oráculos. José Manuel Lara habló y dejó el camino abierto para meter el pico y la pala a la cadena verde por fuera y roja por dentro. Lo que ha dicho el dios de Atresmedia no admite dudas. Antena 3 está en su sitio, centrada, o sea, de derechas, con la dirección de informativos en manos de Gloria Lomana. Pero La Sexta, para el gran dios, peca de un izquierdismo desaforado, y eso hay que cortarlo. ¿Y eso? Porque lo que él quiere es que sea una tele de centroizquierda, seria y, atención, respetuosa con la derecha. Uno de los voceros de la derecha, Herman Tertsch, pidió la palabra y con el respeto que caracteriza a la derecha por la izquierda política, dijo que si Lara quiere que La Sexta sea respetuosa ha de echar a mucha gentuza. 

       Ha comenzado el trabajo de los zapadores catódicos. El mismo dios que ve ofensiva La Sexta no ve nada raro en su La Razón, y de Carlos Herrera, un tipo, dicen, al que se le va el misto contra la izquierda, siendo poco respetuoso con ella, de él, Lara sólo parece escucharlo como anunciante de espaguetis. Lara bajó a tierra a poner orden en el caos izquierdista de La Sexta. Pero por más que miro su parrilla no hayo programas que no respeten el juego democrático. ¿O respeto para Lara es servilismo, docilidad, y silencio? Lo malo de estos dioses es que ven cosas que el resto vemos como humor, sarcasmo, agudeza, impertinencia, o mordacidad. Lara también ha dicho que Paco Marhuenda es un gran profesional. No tengo duda, a este dios le tienen que cambiar las gafas. 


El gran dios habló. Y esta gente no habla por hablar. Si José Manuel Lara dice que La Sexta ha de entrar en razones y centrar su, para él, sesgo ideológico izquierdista que ofende a la derecha, es que la decisión está tomada. Si al final ocurriera, la desbandada y la decepción de la audiencia serían mayúsculas. En televisión, la derecha política y social están muy, muy representadas -TVE, Antena 3, 13TV, Intereconomía, la mayoría de canales autonómicos-, frente a escasas cadenas de clara tendencia de izquierdas -quizá sea La Sexta la única representante-, así que haría mal, muy mal, Atresmedia metiendo la tijera en la línea informativa de "la roja".