jueves, 10 de septiembre de 2015

Maldeojos. A sus puestos



A sus puestos
(Artículo publicado el martes, 8 de setiembre, en periódicos de EPI PRESS)

      La pantalla está que arde. Imposible hablar de todo lo que pasó ayer, salvo que la vuelta de la desvergonzada Mariló Montero -¿la recibieron sus compañeros de La 1 como de verdad merecía, a golpe de cacerola, después de haber dicho que había que contratar a un equipo de fuera para mejorar los datos de audiencia, dando dar a entender que ella no es el problema?-, salvo que la vuelta de esta señora –ella lo niega todo- y la de Ana Rosa Quintana sea la misma vuelta. Ayer empezó la nueva temporada de Amar es para siempre, y también vimos a Álvaro Cervantes como Carlos, Rey Emperador, en La 1, una de las producciones más esperadas. Ayer, 7 de setiembre, volvió Antonio García Ferreras, aunque Cristina Pardo manejó este verano Al rojo vivo tan bien que podría haberse quedado.  

      Ayer volvió mucha gente a sus puestos, pero uno de los que más falta hacía que ocupara su mesa es El Gran Wyoming. Con los años y los reajustes, El intermedio es más que un programa de humor. Es un referente del periodismo de trinchera, ese que se encara al poder y trata de buscarle las cosquillas por el lado que menos espera, el de desbaratarlo mediante el humor, tan perjudicial para según qué mensajes engolados y huecos. El intermedio no es un mensajero de ruedas de prensa con mensajes diseñados para colocar en el mercado el burro que haya que vender. Al contrario, los guionistas del programa se esfuerzan por desenmascarar el truco del almendruco y, como un mago loco, explican lo que hay detrás de tanta verborrea. Este tiempo está lleno de vendedores de crece pelo. Bienvenidos Sandra Sabatés, Dani Mateo, Joaquín Reyes. A vuestros puestos. 
Cristina Pardo, una campanilla, una señora preparada, divertida, una mujer que ha llevado con maestría Al rojo vivo durante el verano. Enhorabuena.


martes, 8 de septiembre de 2015

Maldeojos. Oración de otoño



Oración de otoño
(Artículo publicado el domingo, 6 de setiembre, en periódicos de EPI PRESS)

      Hace unas semanas oraba tocándome el ala de la papalina a primera hora de la mañana. Ahora, postrado de nuevo ante el poder del cielo, envío mi plegaria al comienzo del curso, cuando todas las cadenas preparan sus programaciones en la nueva temporada. Señor, he sobrevivido, aunque no sé si podré resistir de aquí a las elecciones, a las soflamas del Telediario, más convencido que Luis de Guindos de la recuperación económica. Señor, que no me pille cerca la aceleración económica pregonada porque te aseguro que uno de esos publirreportajes se llevará por delante al que ande despistado. Es tanta la aceleración, tan fuerte la salida de la crisis, tan boyante la crecida de nuestros salarios que he visto a pensionistas medio majaras entrando en tromba a los bancos, llamando como llaman los espectadores a Maritere Campos, para que los asesoren porque no saben qué hacer con el euro y pico que han subido las pensiones, un capital cegador, un aldabonazo en la esperanza familiar, una razón para no cagarse en lo más sagrado al menos hasta que se les pase el flipe. Mi Salvador, sálvame aunque no sea de luxe, fíjate con qué poco me apaño, pero sálvame de mí mismo para no envidiar a los funcionarios porque de ellos será el reino de la opulencia con unas nóminas a rebosar de promesas que no suenan a mercadeo electoral como algunos siguen propalando sino al fruto de esta eyectada recuperación, tal como a diario, sin desfallecer un solo día, con el ánimo de una sor joven pero con la astucia de una hermana revenida, expelen en TVE con más jeta que Fátima Báñez, oh, madre, oh lágrima viva, oh, sufridora, haz que no cambie de peinado así los votos la envíen al paro eterno en pocos meses, en diciembre, dijo el cínico Rajoy, el hombre plasmado, al impostado Carlos  Herrera, que dios le perdone esa hueca y falsaria voz de vendedor de biblias.

Fátima Báñez, oh, madre, oh lágrima viva, oh, sufridora, haz que no cambie de peinado así los votos la envíen al paro eterno en pocos meses.



San Prepucio Bendito

       San Prepucio Bendito, ilumíname para escribir cosas como esta, frases que digan que mi lavadora tiene mejores programas que Telecinco, Señor, ten piedad de mí, guíame hacia ese reino pútrido, siéntame ante la pantalla, y haz que mi cerebro degluta unos minutos el periodismo macarra de Pedro Piqueras y pase luego, sin sobresaltos, a la gilipollez de Cazamariposas, donde un fantoche reportero llamado Sergio Silva se ha propuesto analizar un asunto de máximo interés, oh, Capullo de Oro, Pilila Magnánima, ¿por qué Kiko Rivera, el querubín Paquirrín, se tira tanto pedo, le huelen los pies, y caga con las puertas del retrete abiertas? Yolanda Pinós, otra que tal baila, es presentada como nutricionista, pero ya hace las mismas mojigangas que los capullos del programa con un micrófono en la mano. Dice que las flatulencias son normales ya que es la vía que tiene nuestro organismo de desechar la mala digestión de una comida pesada. Y lleva razón. Cuando paso mucho tiempo viendo Telecinco mi cuerpo reacciona con sabiduría, me tiro unos cuescos que suenan a gloria, oh, Divina Bocanada. Es decir, Kiko Rivera y un servidor somos normales, peemos con alegría porque nuestro cuerpo sabe defenderse eliminando lo que le estorba. Así que hazme fuerte, protégeme no de lo visto sino de lo que vendrá, que al margen de Telecinco, la cadena del único mojón, el resto empieza el lunes a lo grande. Ya sé que me apartaste de la vergüenza del final de Insuperables en La 1, y por ello, como te prometí, me tragué, bajo mi responsabilidad, una selección de gestos, saludos, dedos en uve, ojos abiertos, y sonrisa artificial del pájaro Santiago Segura, y como siempre es lo mismo me quité la penitencia en menos que se cala uno al público de Sálvame, que cuando recibe a Paz Padilla al grito unánime de guapa, guapa, es fácil imaginar el cachondeo de la grada.

Creo que son dos de Cazamariposas, pero no me hagáis mucho caso. No tengo ni puñetera idea.


Última petición

      Y por último, Santa Tecla Bendita, toca todo lo que tengas que tocar, pero intenta dar con el humorista que califica las preguntas de Bertín Osborne a Mariló Montero de valientes. Hay que serlo para que el único espacio de entrevistas de la televisión pública lo presente este señorito andaluz, se llame En tu casa o en la mía, y alardee de grandes figuras teniendo entre sus invitados a Jesulín de Ubrique o Carmen Martínez Bordiú. Hay que tener más mala leche que el hooligan Alfonso Rojo con sus becarios para poner a este cantante mediocre de rancheras al frente del único espacio de entrevistas de TVE y creer que hablar de inteligencia sexual con Mariló es ser valiente, qué bochorno, San Anacleto, a ver si la próxima vez que vaya Quim Gutiérrez a El hormiguero saca a pasear su inteligencia sexual –una revista la ha sacado, y por Santa Tranca, y Barranca, que la tiene así de inteligente- y gana el premio Zapeando a lo que sea. Y hablando de inteligencia, y sexo, oh, Apóstol Fatuo, oh, Lucero Encogido, ay, Dolor de los Pecados,  apártanos del hocico la cicuta dura de ver encamados el lunes a Mariano Rajoy y Ana Rosa Quintana, como lo oyen, que la dama de la basura matinal amenaza con pasar 24 horas con el líder. Por lo que más quieras, san Abundio, hay una cosa que te quiero decir, sálvanos de luxe de semejante imagen. Mariano y Ana Rosa en el catre es una imagen atroz. Prívanos de ella, limpia el reportaje de paja, y sobre todo polvo, y déjalo apto para mayores con reparos, es decir, Mariano y Ana Rosa paseando por el jardín, Mariano y Ana Rosa en el despacho del Gran Timonel, Mariano y Ana Rosa viendo amartelados el programa de Ana Rosa, Mariano y Ana Rosa tomándose el té de las cinco. Fíjense si las “24 horas de Ana Rosa con Rajoy” ha despertado risillas que hasta el día que Joaquín Prat lo dijo como avanzadilla, los colaboradores serios de AR, permítaseme el oxímoron,  murmuraron como gallinetas pecadoras. Santa Lina Morgan haz que yo, corista, empresaria, diseñadora, modelo y actriz, no caiga en la tentación y, alejada del mundo del pensamiento, acabe en Mujeres y hombres y viceversa, por Santa Choni de la Amargura. Amén.

Si quieres peces, mójate el culo. Y si quieres verle el pito a Quim... pincha esto



La guinda
FesTVal de Vitoria
Te ruego, oh Altísimo Cátodo, que el año que viene vaya al FesTVal de Vitoria aunque tenga que pelearme por la última loncha de salmón del desayuno con la señora de Alaska y la propia Alaska. Este año me he perdido, espero que para siempre, al director de TVE, José Ramón Díez, el enemigo número uno de la tele pública. Ojalá en la octava edición una nueva dirección en el canal se pasee por la alfombra naranja.

lunes, 7 de septiembre de 2015

Maldeojos. Dolor y porno



Dolor y porno
(Artículo publicado el sábado, 5 de setiembre, en periódicos de EPI PRESS)

      Cada cual gestiona su dolor como puede. Y como quiere. No es la primera vez que la señora María Teresa Campos gestiona, el dolor, o la alegría, como si fuese la derrama de la comunidad de vecinos, es decir, compartiéndolos con el resto. La última vez tocó dolor. El de la muerte de su hermana en Málaga. Otras veces tocó compartir la alegría de su vuelta al amor de la mano, y el bigote, de Bigote Arrocet. O la desazón, ora vez con el dolor a cuestas, del cáncer de su hija Terelu, que al ser superado volvió a darle a su audiencia unas palabritas en tono esperanzado y alegre. María Teresa Campos, a estas alturas, no le importa dibujar una línea que va de su vida privada a su vida pública enlazándolas cuando ella quiere, cuando le da la gana, y cuando ve que le viene bien.

       El otro sábado, con su hermana recién despedida para siempre, la malagueña entró por teléfono, en directo a, como dice Belén Esteban, “mi programa”, es decir, al suyo, a ¡Qué tiempo tan feliz¡, programa que ese día, de luto riguroso, presentó en su lugar su retoño, la señora Terelu Campos, que se dirigió a ella “no por tu nombre profesional sino como lo que eres para mí, como mamá”, mientras se quitaba de las mejillas restos de lágrima desperdigada moflete abajo. La peña del plató, los colaboradores en pleno, fueron mostrados uno a uno por el realizador. Todos compungidos, todos cabizbajos, en estado de luto interpuesto. Doña Teresa habló con ideas deshilvanadas pero voz firme. Tiene tablas. Mientras la escuchaba me preguntaba si aquello era demasiado obsceno para mí. E incluso si al ver pornografía sentimental el enfermo era yo. 

La hija, en el plató. La madre, al teléfono. Ambas forman parte del mismo negocio, de la misma escena pornográfica. Esto sucedía hace apenas una semana, y en directo.

domingo, 6 de septiembre de 2015

Maldeojos. Páquete básico



Paquete básico
(Artículo publicado el jueves, 3 de setiembre, en periódicos de EPI PRESS)

      Buenas tardes, ¿es el titular de la línea? A partir de ahí, después de apretar los dientes para respirar profundo y que el fuego de tu estómago no salga por la boca porque te han destrozado la siesta, te llueve una perorata con lo nunca visto. Internet y llamadas gratis, y series y fútbol, y películas clásicas y de estreno, y otra línea por si quieres añadir un nuevo terminal móvil, y todo por… Tú ya has colgado, pero la cantinela puede seguir hasta el día siguiente. Si no respondes también estás perdido. Van a por ti. Volverán a llamar a horas que ni imaginas. No tienes escapatoria. Y se adaptan a todo, y a todos, incluso a no querer nada. Para los que no queremos nada tienen el paquete básico. Ole. Lo del paquete básico da mucho juego. Verán. ¿Sabía usted que hay un mercado muy pujante en los polígonos discotequeros que trafica con la fauna televisiva?

      La carne más preciada es la de actores como Rubén Cortada, Jesús Castro o el príncipe Álex González, cuya tajada puede salirle al dueño del local por 15.000 euros para que el chico llegue al garito, firme autógrafos, y se haga fotos con la peña. Esos reclamos le reportan al negocio buenas ganancias. Los actores de series en emisión son los más deseados, los más prestigiosos y selectos. Pero la casquería también tiene su público. Y se paga por ella. El mundo choni, hormonado, y el reino de la silicona y el bisturí tiene sus estrellas surgidas de programas basura cuyas tarifas van de los 200 a los 1.800 euros. La competición entre estos cascajos sociales es feroz. Por eso Yola Berrocal, un tal Madrazo, y otro menda se han asociado y se ofrecen a los concejales de cultura y al mejor postor por 2.000 euros el lote. Es el paquete básico de detritos. 

No tengo ni idea si son los que son. Yo he puesto al Google Imágenes a funcionar diciéndole "Imágenes de Yola Berrocal y Madrazo" y me ha salido esto. A ella la conozo porque es una clásica de la televisión perruna de hace años. Al menda ese, ni idea. Sé que nació en las cochineras de Telecinco, pero no en cuál de ellas. Ahí están. Ofreciéndose al por mayor. Guano para chonis.



jueves, 3 de septiembre de 2015

Maldeojos. Hormiguitas



Hormiguitas
(Artículo publicado el martes, 1 de setiembre, en periódicos de EPI PRESS)

      Pero bueno, ¿qué ha pasado? ¿Cómo hace El hormiguero una promoción de su nueva temporada donde no está Will Smith, tan de las hormiguitas como Pablo Motos? El programa estrella, que tan buenos resultados le da a Antena 3 –el lince Paolo Vasile seguirá tirándose pellizcos y cagándose en los guionistas de Gym Tony, porque esa mamarrachada es la que compite a la misma hora en Cuatro con Trancas y Barrancas, dejadas escapar por unos ceros en el cheque-, empezó anoche su nueva temporada, y para promocionarla han grabado un vídeo cargado de estrellas amigas. Desde Dani Rovira a Antonio Banderas o José Coronado, pero también políticos como Albert Rivera o Pedro Sánchez. Y Nicole Kidman, y Ricardo Darín y Ricky Martin. Y Susana Griso, y Jordi Évole. Hasta Isabel Preysler.

      ¿Quién da más por menos? El hormiguero no paga a sus invitados por muy estrellas que sean, y eso que Preysler no sale de su casa con el polvo de la eterna juventud echado si no le ponen en la mano algo más que una bandeja de bombones, por muy dorados que estén. Pero ella es lista, y huele lo que da prestigio y lo que quita. Ir al hormiguero “a divertirse” da prestigio. Que te nombren siquiera en Sálvame –a mí me nombraron cuando la muerte de Aquí hay tomate y aquí me tienen- te lo quita. Isabel Preysler lo sabe, y por eso ignora y se le pone el bótox de punta en cuanto huele el pestazo de los de Telecinco, pero adora y se presta al juego de las grandes estrellas de El hormiguero. Es un gran formato, un gran espectáculo, pura televisión. Eso sí, soy incapaz de verlo entero, pero el problema es mío. Me divierto en otros hormigueros.