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lunes, 7 de marzo de 2016

Maldeojos. Sácalo, grita, grita



Sácalo, grita, grita
(Artículo publicado el domingo, 28 de febrero, en diarios de EPI PRESS)

 Veamos. Pilar Cebrián, experta emocional, “coaching la llaman en Cuatro, esa palabreja de hablantes de español acomplejados, la arregla parejas de Mejor llama a Pilar, terminó su curro por los suelos. Poco más de medio millón de espectadores se tragaban el idiota programa que pretendía unir con el pegamento de la experta la quebrada  relación de los enamorados cuando la casa era un torrente de goteras. Otro fracaso de Cuatro, que no acierta ni con la franja previa a la hora de máxima audiencia –de 9’30 a 10’30 de la noche- ni con la hora de máxima audiencia, salvo algunos chispazos proporcionados por príncipes y princesas, versión paya y versión gitana, qué dolor. Mejor llama a Pilar ha cerrado el quiosco después de emitir 6 programas, cambiarlo de hora por ver si pitaba, y nada, tonterías, las justas. Seguimos en racha. Me detengo en la mentada hora. Ahí la cadena colocó un producto de esos que sonrojan a cualquiera, a cualquiera que se sienta agredido en su sensibilidad cuando ve una cosa estrambótica como Gym Toni, cumbre del mal gusto, del machismo ceporro, perdonen la redundancia, de las interpretaciones de un cuadro de actores endemoniados, cortados por la misma tijera, la de la soplapollez sin límites que no lleva a parte alguna –Rajoy dixit-. Cuando Paolo Vasile se quede solo en su despacho, por las mañanas, y le lleven calentitas las audiencias del día anterior, y vea que El hormiguero está siempre siete mil leguas más allá de Gym Toni, y que por su santa decisión dejó escapar a Pablo Motos y su hormiguero, echará culebras por su hocico blasfemando en italiano, que por muy dulce que sea no deja de sonar a me cago en lo que se menea, quién me mandaría a mí. Ni la arregla estropicios Pilar Cebrián compondrá el corazón roto del capo.

Show político
Las situaciones vividas en el gimnasio son de traca. Pero sea lo que sea, las escenas, no una, todas, se montan sobre diálogos gritados, escupidos, textos para dejarse las cuerdas vocales hechas cisco, gestos de comicidad infantil, momentos de estupor televisivo. Yo que los actores de Gym Toni destrozaba esos vídeos, borraba ese pasado, aniquilaba esa etapa de mi vida. La basca de Gym Toni tiene que esconder esos vídeos de la vergüenza para no enseñárselos a sus hijos, para que los futuros directores de elenco –nadie sabe qué es, pero hasta la Vieja el Visillo sabe lo que es un director de casting- no se enteren de que pasaron por esa tira diaria donde se dejaban las cuerdas vocales machacadas. Qué manera de gritar. Todos. Es verdad que eso del griterío no es patrimonio de Gym Toni. ¿Se fijaron en las voces que da Manel Fuentes presentando Tu cara me suena? ¿Por qué se grita tanto, para qué se grita tanto? Sin salir de Cuatro, que sigue una alocada carrera de fracasos, como La 1 con sus tardes en descomposición, esta semana se ha remangado y ha decidido dar batalla a la competencia. Se ha llevado Gym Toni a las tardes, contra el saludable Zapeando de La Sexta. En su lugar, Toma partido. Es un Gym Toni político, otro plato de mal gusto. Lo presenta, por increíble que parezca, Miguel Ángel Oliver, presentador de Noticias Cuatro, al que uno tenía por hombre sensato. Frente a su atril lo vemos gesticular como un actor malo que confunde tensión con histrionismo.  Decían en la cadena que era un programa de debate político innovador, y resulta que han vuelto a Moros y cristianos. Sobre tres preguntas chorras gira el debate, bueno, la trifulca, el circo, el show. Ejemplo ¿Será presidente Pedro Sánchez?, ¿Hay una cacería judicial contra el PP?, ¿Merece ser Rajoy persona non grata? Para defender el sí oel no hay dos bloques de opinantes. Unos defienden a muerte el sí. El otro, el no. Ya está. Ah, al público se le da un cacharro para que apriete un botón y se una a un bando o a otro. Todo muy maniqueo, muy infantil. 

Camps, el resucitado
Ver por la noche a Miguel Ángel Rodríguez, otra vez, desbocado, histérico, farsante, gritando como un personaje de Gym Toni, como si fuera la mañana, es demasiado. Se nota que el director del programa les ha dado la orden de exagerar, de no merodearse en reflexiones aburridas y complejas, de ir al grano, de poner caritas de enfado, de mover la cabeza para tirar por tierra las razones de Ernesto Ekaizer, que trabaja en la trinchera opuesta, y así hasta el muermo. No sé si el programa aguantará hasta que esta columna se publique. Tengo mis dudas. El primer día hizo un vergonzoso 3,3% de audiencia, es decir, poco más de seiscientos mil espectadores vieron el ridículo rifirrafe, un esquema de programa más que superado, mil veces visto. Todo indica el nerviosismo de la casa, su incapacidad para competir con dignidad contra La Sexta y Antena 3. A la audiencia natural de Cuatro, esa que ha ido criando la cadena, le interesa la política, por mucho que la envuelvan con apariencias de divertimento a lo Sálvame, lo que a Rita Barberá el té con limón a las cinco de la tarde. Por cierto, el otro día, en el programa de Susana Griso, vimos que la ex alcaldesa –el juez ha iniciado el proceso para investigarla por blanqueo de dinero, no por la laca que se pueda llevar la señora del ultramarinos-, salía de su casa. Un taxi la esperaba. Ya no es la reinona que se comía el mundo. Salió seria, con un buenos días murmurado camino de la peluquería. Es sagrada. Los martes, a la peluquería. Si te pilla una imputación, que te pille con el cardado arriba, que es lo que les jode. Ese problema no lo tiene el resucitado Francisco Camps –qué injusta es la fama, leche-, que luce una calva poderosa y altiva. La irrupción del Molt Honorable en hora de máxima audiencia me pilló desprevenido. Qué tipo. Es un león de la escena. Qué maneras, qué empuje, qué dominio, qué soltura con las manos enfatizando su enfado por quítame de ahí no sé qué organización criminal. ¿Qué toma este payo? La leche, Paco, lo que te faltaba. No me extraña que explotes. Sé como un personaje de Gym Toni, como un tertuliano de Toma partido, sácalo, sácalo, grita, grita.

La guinda
Las ratas
Ha empezado la desbandada. Por el capitán del barco. No les ha dado tiempo a huir ni a las ratas, que sabemos que huelen la tragedia. José Ramón Díez, director de TVE, se largó el jueves después de su concienzudo trabajo de hundimiento de la tele pública, que la ha llevado a cotas jamás vistas de desprestigio. Duele decir que es una tele residual, irrelevante. Tanto quiso servir al PP que don José, el dimitido, la dejó inservible.


martes, 23 de diciembre de 2014

Maldeojos. No puedo respirar



No puedo respirar
(Artículo publicado el domingo, 21 de diciembre, en diarios de EPI PRESS)



        Esa frase, no puedo respirar, se convirtió hace unos días en lema de pancarta, asumida por miles de norteamericanos que se echaron a la calle para protestar contra la evidente agresiva impunidad de la policía. Como supimos, en todos los casos la policía mató a varias personas, todas negras, y en diferentes estados, incluido el niño de Cleveland, Ohio, Tamir  Rice, sin ni siquiera ser acusado ningún policía por su actuación. De alguna de ellas hay imágenes, pero la que te deja sin respiración es la brutal agresión de la policía, que acabó en muerte, a Eric Garner, un vendedor ilegal de cigarrillos que fue estrangulado por un agente a pesar de los gritos desesperados del hombre diciendo, ya en el suelo, no puedo respirar, no puedo respirar, y así hasta once veces, cuando en efecto dejó de respirar. Recuerdo que en su momento La 1 conectó en directo con la corresponsal en Nueva York, Almudena Ariza, que hizo un resumen de la actuación policial. Desde casa también recuerdo que ante la sucesión de casos, uno detrás de otro para completar el reportaje, me iba quedando pequeño, asombrado, furioso, sin respirar. La ola de protestas recorre estos días el país, donde blancos y negros se dan la mano para que el grito sea unánime y la rabia ciudadana conmueva a una justicia que cierra los ojos cuando el posible culpable es un policía blanco. No puedo respirar. Buena letra para otras situaciones, para otros focos. El otro día, sin ir más lejos, casi me quedo sin aire escuchando un enfrentamiento al límite entre el experto polemista Miguel Ángel Rodríguez, hooligan del Gobierno y sus fechorías, y la experta en tocar pelotas, además de religiosa con un ojo bizco de tanto mirar a la izquierda, Lucía Caram, de cuyo duelo en Un tiempo nuevo de Telecinco pasó un resumen Jesús Cintora en su programa de Cuatro. 

Momento en el que la policía de New York estrangula a Eric Garner, que gritó hasta once veces que no podía respirar. Un asesinato con todas las de la ley en el que la justicia -blanca- no vio culpables.


Miles de personas, por todo el país, blancas y negras, se han echado a la calle para protestar con la última  frase que dijo Eric, no puedo respirar.


 La tetona

       Dos cositas. Una. Un tiempo nuevo ya se ha quitado la careta. Lleva un par de semanas “telecinqueando”. Como vieron que La Sexta Noche se los comía por patas jugaron la carta de engatusar al más buscado, y dieron con él, y el pequeño Nicolás, el repelente Francisco Nicolás Gómez, trasunto repugnante de este tiempo de pícara podredumbre, ya come de la mano de Mediaset, es decir, se ha puesto al servicio del circo. Hay formas de pagar a pájaros de su calaña sin que a su cuenta llegue un solo euro. La exclusividad de la mierda en televisión se paga hoy con extremo cuidado, que Telecinco no quiere otro “caso La Noria”, cuando la productora pagó a la madre de un delincuente para que hablara en el plató sobre la muerte de Marta del Castillo. Semejante abyección causó tal escándalo que las redes sociales primero y luego millones de espectadores pidieron a los anunciantes que retiraran su publicidad de aquel estercolero. Fue tal la desbandada que La Noria tuvo que cerrar. A la mierda. Por un tiempo, el aire de Telecinco era menos tóxico. Paolo Vasile, que mira por sus accionistas por encima de todas las cosas, no quiere volver a las andadas. Así que si hay que pagar a cuatreros, que se busquen las artimañas, pero que ni dios se entere, y mucho menos se pueda probar. ¿Alguien con el cuajo de este mico que ocupa horas y horas de televisión va a estar atado a Mediaset en exclusiva por amor de estado? Total, que Un tiempo nuevo vio a dios con la presencia del caradura. Hoy, queriendo hacer de su presencia una presencia imprescindible, el programa es cada semana más infumable, más circo, más Telecinco, más aburrido teatralizando hasta la parodia el antagonismo ideológico, y entro en la segunda cosita, con la monja y el ex vocero de Aznar. La semana pasada, con la visita de una señorita de toscas maneras, gestos vulgares, y corta de ideas pero no de tetas, conocida en el mundo de la farándula televisiva como La Pechotes, el programa empezó a derrapar. Hasta en audiencia. ¿Qué será lo próximo para remontar otra vez? 

¿De verdad que esta señora, Isabel Mateos, La Pechotes, es objeto de deseo? Es cierto que si bajamos el foco aparecen dos mamas considerables. Pero en cuanto abre el pico, ay, a la mierda las tetas. O le dices que se calle y tal. Claro que para Telecinco no está mal.



Nivel “tronista”

       Yo me ando con melindres, que diría mi admirada María Bouzas, la malísima doña Francisca de El secreto de Puente Viejo, la excelente serie diaria en las sobremesas de Antena 3, para hablar de pagos al machote farsante que sólo habla con Telecinco, pero el gran Paco Marhuenda tiró la casa por la ventana en Al rojo vivo y aseguró que una productora –Un tiempo nuevo es de Mandarina- le lleva soplados al Nicolás ese 200.000 euros. Te cagas. ¿Me comprenden cuando digo que no se puede respirar? ¿200.000 cucos para este cuco del que a diario sacan falsedades a cascoporro pero en Telecinco, rebañando la caca hasta el vómito, miran para otro lado por si hacen unas décimas de audiencia? Claro que estamos hablando de la tele, de su lucha encarnizada por las mercancías que salen de la factoría y, como morcillas o tocinos, se exponen en la tele de casa tratando de engatusar al codiciado consumidor. En política, siento traer de nuevo aquí - mentar su nombre es hacer irrespirable el aire-, a Mariloli Cospedal. Esta mujer es La Pechotes del PP, capaz de todo con tal de meter bulla, de dar un cogotazo al votante con tal de noquearlo con su cínico atrevimiento, con su verbo provocador. Para la Madama de Castilla la sociedad es tan corrupta como los partidos políticos. Es decir, de qué vas, sociedad, de qué vas, ciudadano cabreado, a qué vienen tantos aspavientos con la corrupción del PP si tú, como sociedad, eres tan corrupto como los políticos. El Teorema de Pitágoras no es tanto que en todo triángulo rectángulo, decía el matemático Aitor Menta en Órbita Laika, el cuadrado de la hipotenusa es igual a la suma de los cuadrados de los catetos como que la suma de dos catetos siempre da como resultado un “tronista”. Si ese resultado es agobiante y viciado, imagínense cómo sería sumar a La Pechotes con Cospedal. Sólo podría ser superado si esos factores los juntamos con un futbolista de cultura nivel “asesor del amor” tipo Amador Mohedano. Ehh, bueno, sí, ¿no?, claro, sí, la verdad, bueno, no. Ay, coño, que me ahogo, que me falta el aire.  

No hay foto. Hay un enlace con la imagen de Amador Mohedano cagando. Lo digo así de crudo para que nadie vaya engañado. Todo el mundo caga, claro. E incluso lo hemos hecho en lugares poco ortodoxos. Pero si aparece en esta página es porque simboliza lo que significa el programa que lo ha contratado y la cadena en la que se emite. Pura mierda.
 


La guinda
El lunes, premio
Ya sé lo que veremos el lunes. Sin haberlo visto lo sé, como usted. A la hora que sea, es decir, lo mismo a primera que a media mañana, las televisiones nos sacarán imágenes de gente nerviosa, llorosa, fuera de sí, enarbolando un número de la lotería que habrá sido premiado con un chorro de miles de euros. Ojalá, aunque usted no lo celebre ante las cámaras con su vasito de plástico brindando con cava barato, tenga algo que celebrar.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Maldeojos. Duelos y quebrantos



Duelos y quebrantos
(Artículo publicado el domingo, 30 de noviembre, en diarios de EPI PRESS)

      Hola, somos Joan Collins y Kirk Douglas, y tenemos que deciros que os vamos a enterrar a todos, hijos de puta, gracias. Leo esto, y veo una foto de ambas momias ante unas copas de vino, sonrientes y felices, en un club social de internet. Y me muero de la risa por el ingenio de quien se haya inventado esta exquisita maldad, justa y razonable. Joan Collins en verdad es aún una jovenzuela de 81 años, y Kirk Douglas un rozagante maduro de 97, chúpate el dedo. ¿Ustedes creían, a la semana del Día D, que el por culo de Francisco Nicolás Gómez Iglesias, el pequeño Nicolás, el gran Nicolás, Francisco Nicolás, o Fran, a secas, acabaría con las más de tres horas de tediosa entrevista, o lo que fuera aquello, que le hizo Telecinco el sábado pasado? Claro que no. Si alguien le pone empeño, y están en ello, el rufián este, como Joan Collins y Kirk Douglas, nos entierra a todos. Visto lo visto, y escuchado lo escuchado, es decir, un mojón, una sarta de tonterías, un cúmulo de vaguedades, un holocausto de soplapolleces, un delirio sin fin, una apoteosis del caradura, la cosa tiene pinta de matarnos a todos, por aburrimiento o por engorde programado. Veamos. Primero, un inciso. ¿Vieron el programa? Vamos a recordar algo fundamental. El nombre. Un tiempo nuevo. ¿En serio? ¿Un tiempo nuevo y me sacan al rey del pollo frito, al señor José Ramón Julio Márquez, conocido en el cosmos como Ramoncín, otro pequeño Nicolás del postureo opinante con carilla de niño rancio? ¿Un tiempo nuevo y me ponen en un lado de la mesa al carca Miguel Ángel Rodríguez, el de Aznar? Es lo que hay. Visto lo visto y escuchado lo escuchado, viendo cómo esta semana la larga papada del jovenzuelo ha vuelto a llenar tertulias, la carrera del pájaro sólo está despegando -¿sólo a mí me da tiricia, con su carita de perro pachón, sus ojos lacios y tristones, y su piel de rosa sosa?-. El pícaro dice que no cobró un euro, y me lo creo. ¿Lo ha cobrado alguien por él? 

Hola, somos Joan Collins y Kirk Douglas, y tenemos que deciros que os vamos a enterrar a todos, hijos de puta, gracias. En este país, como vemos, hay muchas Joan Collins y muchos Kirk Douglas que, al final, nos enterrarán a todos.


Pieza de plató

      Cuando el avispado entró en el estudio, a Sandra Barneda sólo le quedó tirarse al suelo como mullida alfombra para que el delirante maquinador ocupara su sitio sin pisar el suelo. No es para menos. Un tiempo nuevo se jugaba, así, sin cataplasmas, su futuro. O remontaban, o echaban el candado. Hay que recordar que el programa se quedó turulato cuando a las pocas horas de su emisión Pablo Iglesias, otro que pone las audiencias de oro en cuanto sus huevos se acoplan en el plató, dijo no, que no iría al estudio sino que respondería una sola pregunta de la presentadora, pactada, y desde la sede de Podemos. ¿Cómo? Hay que recordar que Pablo Iglesias se encendía criticando al plasmado Rajoy por ningunear a la prensa desde una pantalla de televisión. Así que Telecinco hizo bien rechazando esa bajeza. No señor. Ese no era el pacto. Y otra cosa, mal empieza el nuevo secretario general negándose a dar la cara en cuanto algunos asuntos no le favorecen. A lo que vamos. Que Un tiempo nuevo ha de reaccionar. Y rápido. Y a lo grande. Tienen una sola carta. Y ha de salir ganadora. El pequeño Nicolás. Bingo. La audiencia no se dispara, la audiencia roza al cielo del 21%, casi tres millones de personas. El programa llenó gasolina para otras entregas –esta semana toca Teresa Romero, la enfermera que ganó el ébola- a ver si, por lo menos, juega en la liga de La Sexta Noche. Y además, como premio colateral, la cadena lleva toda la semana nutriendo la sonrisa apretada de Ana Rosa Quintana y sus colaboradores. ¿Cree usted como espectador que Un tiempo nuevo, con la presa que ha cazado, ha soltado al impostor? Ni de coña. Esta semana seguro que emite nuevo material guardado, grabado y reservado para alimentar la estafa, al estafador que ha convertido la chirigota en una bola de nieve que lo arrastrará por el fango. Eso sí, sacando la cabeza por las teles como un botarate de patética verborrea.
Cada uno tiene una historia distinta, interesante, sin duda. Pero desde el momento en que acceden a formar parte del tinglado de la tele, y en concreto de Telecinco, uf, la cosa toma otro giro. Ya son un producto más de la factoría. Al Nicolás este le viene de perlas para alimentar su personaje delirante. A Teresa Romero no sé, no sé. Ya ha contado su historia. Como no esté atenta se mete en una dinámica muy, muy peligrosa.



Duquesa en polvo
       
     Hola, somos el pequeño Nicolás, Cayetana de Alba, e Isabel Pantoja, y tenemos que deciros que uno está en la diana de la justicia, cagadito por mucho “material sensible” que posea, otra es una paya riquísima en un tarro de cenizas en una iglesia que llaman de los gitanos, entiéndase gitanos integrados, gitanos artistas, gitanitos con mucho arte, gitanos con solera, no gitanos desarrapados, chusma, quinquis y ladrones, huy, qué asco, y la otra está encerrada en la cárcel, y os vamos a enterrar a todos, hijos de puta, gracias. Lo están consiguiendo. Del farsante, aunque lleva más de un mes en el podio, la carrera, tal como apuntamos aquí hace días, no ha más que comenzar. De la ricachona enrollada, ay, qué arte, qué libre fue, qué bien se lo pasó, ole su coño, que hizo con su vida lo que le dio la gana, seguro que quedan flecos, alabanzas, aldabonazos de cabezas sumisas, arrobadas, como el alucinante de Susana Díaz, la presidenta no de Andalucía sino, por unos momentos, de la región del faralaes, que destaca de la duquesa en polvo su fortaleza por haber vivido como quiso disfrutando de las costumbres de Andalucía. Y así es. La multimillonaria, la terrateniente, la que recibe millonarias subvenciones de la Unión Europea tuvo tiempo de bailar sevillanas, ir a los toros, contratar a gitanos que le alegraran las veladas, en fin, vivir libre, a su aire, ponerse el mundo por montera, y no como otra octogenaria a la que han sacado estos días demacrada, llorosa, desnortada, miedosa e incrédula, una etcétera llamada Carmen Martínez, madrileña de 85 años a la que le han desahuciado su casa por haber avalado al hijo, la tonta, en vez de ponerse el mundo por montera y echarse unos bailecitos y ser libre. Y de Pantoja, bueno, tiene retén de cámaras a la puerta del trullo. Que no duerme bien, que come poco, que fuma mucho, y que la abuela ronca. Y que a ver si la sacan pronto, coño, que otra grande de España no puede estar sufriendo tanto. Cervantes habló de los duelos y quebrantos que se zampaba Alonso Quijano el sábado. Aquí, nuestros duelos y quebrantos son duelos de plató y quebrantos de país. 
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Una en la trena, otra en tarrito de esencia de polvo de duquesa. ¿Nos enterrarán a todos? En ello andan. No hay día, por esto, por lo otro, que no se hable de ellas.


La guinda
Concha, 75 años
Nada mejor para una actriz que celebrar un cumpleaños trabajando, sobre todo si esa persona ha pasado por asuntos complicados. Es el caso de Concha Velasco, que este sábado celebra en Cine de barrio su 75 cumpleaños. Se ha ha programado una película de la actriz con Manolo Escobar, En un lugar de la Manga, donde vemos el afán por la construcción en los 70. Y ahí seguimos. Mariano Ozores olfateaba el futuro.

miércoles, 22 de octubre de 2014

Maldeojos. Qué demonio



Qué demonio
(Artículo publicado el martes, 21 de octubre, en diarios de EPI PRESS)

      Qué demonio es este Jordi Évole. Tiene una mente privilegiada para conseguir lo que quiere sin alharacas, y un equipo de lujo para hacer que el regreso de Salvados la noche del domingo a La Sexta sea un acontecimiento –más de 4 millones embobados viendo la entrega-. Si la crisis ha terminado, dice el ridículo mensaje del Gobierno, por qué vuelve Salvados, dice el hombre de la calle. Lo hizo el domingo, y no falló. Hay que tener una imaginación peliculera con su puntito de ácido sulfúrico para meter en un coche a Oriol Junqueras, el emocionado político catalán capaz de hipar ante el micrófono pidiendo la independencia de Cataluña, llevárselo a Sevilla y pasearlo en taxi conducido por Dani Rovira, el andaluz de “Ocho apellidos vascos”, como vimos en la promoción del programa, y sentarlo a la mesa de una familia sevillana para contrastar pareceres.

      La vuelta de Salvados, digo, es un acontecimiento televisivo porque la gente que lo hace posible conjuga interés social con emoción, y credibilidad con finísima ironía. Además de la personalidad de Jordi Évole, un tío listísimo que no va de listo. Falso, Jordi Évole es un personaje falso, dijo el otro día en Espejo público Miguel Ángel Rodríguez, el que fuera portavoz del Gobierno de Aznar. Cuando esta gente dice estas cosas no hace más que testificar que programas como Salvados hacen pupa, y por eso, como los “de la casta” se tiran a la coleta de Podemos con una sola voz, como si no hubiera mañana, la nueva temporada se presenta viva, necesaria para unos ciudadanos rodeados, a veces acosados, por una programación bullanguera e irreflexiva. El Jordi más demonio nos acercará al borde del infierno, sin quemarnos, para que veamos las llamas. 

Un momento de la entrega del domingo de Salvados, que regresó a La Sexta en una nueva temporada. Jordi Évole y su equipo viajaron a Sevilla con Oriol Junqueras, líder de ERC, que lucha por la independencia de Cataluña. El político comió en casa de una familia sevillana para hablar de... lo mismo. Es cansino el tema, ¿o no?