Mostrando entradas con la etiqueta Isabel Pantoja. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Isabel Pantoja. Mostrar todas las entradas

martes, 23 de julio de 2019

Maldeojos. El regreso


El regreso
(Artículo publicado el sábado, 13 de julio, en diarios del grupo Prensa Ibérica)

     Aquí se ha reconocido en más de una ocasión. Aquí ha quedado constancia de la mezcla de admiración y rechazo que me despierta el tipo de negocio con el que vive Mediaset, y Telecinco, como es el caso que atiendo hoy. Hay que reconocer su magisterio en esto de hacer de la nada un todo, hacer del fuego fatuo un incendio de proporciones siderales y convertir la historia de la flauta del cuento en su centro de gravedad. A veces me quedo pillado en la pantalla de la cadena no tanto por el interés que despierta lo que allí pasa, con intervenciones desaforadas de colaboradoras en estado de preñez verbal incandescente –no sé qué quiero decir con esto, pero me gusta cómo suena- sino por su currada puesta en escena, porque las formas superan en mucho la entraña de lo tratado, que es la nada absoluta.

     Este método, que parecería exclusivo de Sálvame, cabeza turca que podría recibir en exclusiva los leñazos del mundo mundial, se hace extensivo al emporio, es marca de la casa. Como saben, porque lo sabe hasta Inés Arrimadas, sobre todo ella y los suyos, unos ciudadanos especializados en hacerse los locos para montar pollos y hacerse las víctimas y llorar un poquito acaparando titulares para luego, en privado, decir, como dicen, “esto nos viene bien”, pues eso, que como saben, la pobre Isabel Pantoja, con carita de niña famélica, ha tenido que dejar la isla por prescripción facultativa, y por mandato de guión, y seguir su descenso como una mortal más a los infiernos de una vulgar concursante de telerrealidad. De esta sin sustancia, con apariencia de tsunami televisivo, de Armagedón de los audímetros, llenará Mediaset su bolsa de estío.


jueves, 2 de mayo de 2019

Maldeojos. La bien pagada


La bien pagada
(Artículo publicado el domingo, 21 de abril, en diarios del grupo Prensa Ibérica)

     En la semana de pasión católica nos enteramos de lo peor que le puede pasar a un negocio, y es que la cosa empieza a no pitar, a chirriar, y que la bolsa en vez de llenarse se va vaciando. Aquí no se puede decir lo de las gallinas de José Mota, eso de las que salen por las que entran. En la iglesia católica no hay gallinas que entran. Casi todas se van saliendo. Hoy más del 27% de españoles se reconoce ateo, agnóstico o no creyente. Un estudio de la fundación Ferrer i Guardia, del que se hicieron eco la semana pasada todas las televisiones por su interés informativo, y por su morbo, dice que las bodas civiles en España alcanzan ya el 80% de las uniones. La bien pagada con el dinero de todos, ateos, agnósticos, o no creyentes, sigue como si tal cosa, dejando que gallitos con sus trajes de fantasía escupan aupados a sus púlpitos sobre el pueblo y sigan cobrando con una mano e insultando con la otra a quienes no comulgan con su moral. Y no me vengan con la letanía de que en estos días las calles se llenan de nazarenos, monísimos, de postal, de penitentes amantes del disfraz, de procesiones de vírgenes lacrimosas  o hermosos cristos llagados, atravesados por espadas como labios, no, ese cuento no cuela porque todo el mundo sabe que la religión es una cosa y lo otro, otra. Ya sabemos que otra bien pagá, a la que han pagado con oro sus carnes morenas que se rebozarán en las arenas blancas de playa Cochinos o vaya usted a saber a qué otras cochinadas someterán a Isabel Pantoja en Telecinco, ha firmado para concursar en Supervivientes. Me mola. Los 80.000 euros que se embolsará la ex presidiaria por semana –la tonadillera, mamá de Paquirrín y de otra eminencia llamada Chabelita, ganará a la semana tanto como el presidente del Gobierno al año-, los 80.000 euros, digo, saben a poco. Desde que supe que la Pantoja se iba a la isla me imaginé a Paolo Vasile descojonándose en su casa. Lo conseguí, habrá dicho el viejo zorro del pelo blanco. A los pobres se les compra con lo más fácil, con pasta. La imagen de la Pantoja medio en cueros, apartándose un poco de las cámaras, bajándose las bragas para hacer sus cosillas detrás de las palmeras, no tiene precio. Y Mediaset lo sabe. (26)

5.000 euros por mear
     Igual que sabe eso sabe que la farfolla que cría al amparo de la mamandurria Mujeres y hombres y viceversa no va a ningún sitio. Se la llevó de Telecinco a Cuatro, cambió a la señora del pene inalámbrico Emma García, que se espatarraba en la escalera del plató aferrada al micrófono como un charlatán de tómbola a sus chochonas, por la amoldable Toñi Moreno, que le ha echado al programa mucha sal y pimienta, mucha diversión, y le ha quitado el envaramiento y la fatua intensidad que le imprimía la primera, total, que el programa sigue siendo una caca, pero vista por menos gente. Por tan poca gente, y con la carne de choni y de hormonado tan al arrastre que luego pasa lo que pasa. Pasa que un lerdo, un picha brava, un calienta pantallas, un guaperas de diseño, un carita de haba, un ex tronista, no me jodas con el nombrecito, un tal Iván Sánchez, un don nadie, creyéndose que iba a partir en dos el mundo allá donde llevara el reclamo de su paquete –no hay otro en esta tropa-, le reclamarían sacando los fajos de billetes a su paso. Pero hete aquí que se postuló para ir a un pub de Zaragoza por el módico precio de 600 euros para hacer “mi show”, es decir, sonreír para las fotos, servir algunos chupitos detrás de la barra en modo cabaretera que admite billetes en la raja de las tetas, e incluso el necio se ofrece a descender del agujero negro de su fama y hablar con el público. Hilarante, ¿no? Lo bueno es lo que le contesta el dueño del pub El zorro –local donde actúan desde hace 30 años grupos de rock, así que imagínense-. Ahí va la respuesta. “Soy el dueño del local, y si me pagas 5.000 euros te dejo que entres a hacer pis, pero rapidito. No molestes, tenemos dignidad, y los shows los hacen artistas, músicos y gente así…” Esto sí que un cogotazo en el lomo, una respuesta para no levantar cabeza. La idiocia labrada en las cochineras de Mediaset no parece, como las barrabasadas del colector bucal de algunos políticos, tener límite. La vida de los que aspiran a ser bien pagados por su cara bonita no siempre es fácil. Ser ex tronista es muy duro. (51)

Caca y coco
     Y como de todo se puede sacar chicha David Broncano –presentador de La resistencia, en #0- la quiere sacar de su desgracia como usuario de las bicis alquiladas en nuestras grandes ciudades. Una foto suya, siendo multado por la policía de Madrid, se convirtió en foco de bromas. En paralelo, en el Late motiv de Andréu Buenafuente el gran Raúl Pérez, brillante como una estrella de luz viva, salió al plató en patinete imitando a la alcaldesa, la abu Manuela Carmena –de verdad descacharrante, idéntica, monumental-. Ante tan soberbia parodia la verdadera alcaldesa, con humor, contestó en las redes sociales que sí, que vale, “pero yo nunca voy en patinete por zona peatonal, que no quiero que me multen como a David Broncano”. Y ahí empezó el lío. Broncano le ha contestado, “venga, Manuela Carmena, en serio, ¿cuándo montamos el dúo cómico la Yaya y el Millennial? Yo hago chistes y tú comentas la Constitucion. Nos forramos, Manuela, nos forramos”. Estoy seguro de que sería así, pagados, bien pagados, y mucho pagados. Pero menos que la mala leche de Mila Jiménez, que le dice a Chelo García Cortés –que va a Supervivientes- que en la isla “la limpiarás las cacas a la Pantoja”. Qué buena es la Jiménez siendo diabla. ¿Podemos meter aquí a Carlos Sobera? Sí, no sólo podemos, debemos. Este señor no sólo cobra un pastizal fomentado la ludopatía –vive, vive, vive, juega, juega, juega-sino que, insaciable, ahora se enfrasca fomentando el entretenimiento cagón que le faltaba a Cuatro colaborando en su desmantelamiento al presentar esa reunión de patanes en bañador con orgullo de bien pagado. Así que me tiro al barro. A ver, Isabel, guapa, si la otra te quita la mierda, yo, si me pagas bien, me voy a la isla y te parto los cocos.

La guinda
Lo de Risto
Al final se está asentando el programa de Risto Mejide en Cuatro. Todo es mentira ha ido perfilando sus contenidos, apostando por la política, sí, buscando a veces el choque, el espectáculo y la bronca a lo Sálvame, es verdad, pero también que ha cohesionado el formato, que el equipo funciona, y que Todo es mentira es, dentro de la cadena, de lo más digno que se puede ver en ese canal cada vez más irrelevante.

lunes, 6 de febrero de 2017

Maldeojos. Panto-mima



Panto-mima
(Artículo publicado el jueves, 2 de febrero, en diarios de EPI PRESS)

     El paso de Isabel Pantoja por El hormiguero no sólo ha dejado al programa de Antena 3 con récord, cerca de 5 millones de espectadores, sino que ahora, pasados los días, es cuando empieza a analizarse como se analiza una fórmula secreta. La misma noche de la emisión, en las redes sociales, empezó el castillo a desmoronarse con los ataques al programa, a la tonadillera que se llevó dinero público a su saca, y por eso pasó por la cárcel –palabra innombrable durante el publirreportaje- y a Pablo Motos, por el servicio de limpieza anal que brindó a la Panto-mima. Sin embargo, un paréntesis antes de seguir. El hormiguero ha sido fiel a su espíritu. Allí va la gente a divertirse, la justicia ya habló, y la delincuente pagó por ello. Así que, ande yo caliente y…, dirán los del equipo. Éxito absoluto para programa y cadena –líder del mes-.

     En Espejo público, como es lógico, llevan algunos días sacando pringue al pozo al que tanta gana había de meterle mano. ¿Quién le regaló el perrito que hace llorar, o lo que quiera que sea el gesto de esta mujer estirada que ha borrado de su faz la expresión natural –dicen que la inflan en una clínica de no sé qué pueblo gaditano-? Pues otro que ya no se nombra, Jorge Javier Vázquez, cuando colaboraba con Ana Rosa en Sabor a ti, en la propia Antena 3. El perro se llama Sisi. Nunca hasta el lunes había visto a Francisco Rivera, hermano del disco de oro Paquirrín –en serio, este país está hecho mierda-, y torero, como colaborador de Espejo público. Soltó una de las ironías de la mañana que quizá resuma la locura y el desmadre. Oye, preguntó, ¿será posible tener declaraciones de la perrita, de Sisi? Insisto. Esto se nos va de las manos.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Maldeojos. El ojo



El ojo
(Artículo publicado el sábado, 26 de diciembre, en periódicos de EPI PRESS)

     Sólo me faltó, con el morro apretado y la cabeza tiesa, persignarme como hace Isabel Pantoja ante sus fieles cada vez que sale de prisión. Cuando Pepe Gutiérrez, el tragón de MasterChef Junior, se zampó el ojo de besugo casi me salió la beata que llevo dentro. El besugo, el ojo, Pepe, MasterChef, y la persignación automática nada tienen que ver, del mismo modo que la salida de prisión de la delincuente primaria y sus supercherías nada tienen que ver con nada, ni siquiera con la religión. Pero estuve a punto de dibujar una cruz en el aire cuando la cocinera Carme Ruscadella arrancó del besugo uno de sus ojos, lió con primor los hilillos de gelatina que salían de las cuencas en una cuchara, y acercándosela a la boca del voraz jurado, Pepe abrió sus fauces y devoró el ojo del pez como un manjar exquisito. La presentadora, Eva González, dio una arcada.

     Los niños pusieron caras de asco y apartaron la vista de la mesa donde sucedió todo. Es cosa de costumbres gastronómicas, dijo Ruscadella. Para suavizar el impacto Pepe hizo un chiste diciendo que desde ese momento veía mejor. Los concursantes se echaron a reír, y el programa siguió. En la última entrega de En la tuya o en la mía ni Bertín se comió un ojo ni Fabiola, su delicada esposita que hacía de entrevistadora, se metió nada en la boca que pudiera repugnar. Pero mis ojos, y mis oídos, y mi sentido de la dignidad y el pudor me apartaron de la pantalla como si Pepe Gutiérrez se hubiera tragado una cagarruta calentita. ¿Pero esto qué es? La escena de la pareja junto a la chimenea, con el arbolito y el espumillón, es de lo más rancio que hayamos visto. Prefiero al salvaje Pepe tragándose el ojo del besugo que a dos besugos tratando de armar un diálogo de interés.
Pepe Roríguez en uno de sus gestos más conocidos, tragándose algo con esa forma suya de comer que parece que no comió en su vida.

viernes, 18 de diciembre de 2015

Maldeojos. Abuelos



Abuelos
(Artículo publicado el jueves, 17 de diciembre, en periódicos de EPI PRESS)

      El mismo día, y casi a la misma hora en que los púgiles se zumbaban en el patio, Isabel Pantoja, “delincuente primaria” –según el auto de la Audiencia Provincial de Málaga”- era abuela por tercera vez. Pero no pudo asistir al parto de su nieta porque sí o sí, debía de dormir en la cárcel. Sobre noticia tan principal nada dijo Mariano Rajoy en el cara a cara con Pedro Sánchez, que ni siquiera intentó acorralarlo para que respondiera ante lo que de verdad preocupa a los ciudadanos. La pobre abuela tuvo que ver a su nieta por la mañana, cuando la soltaron del trullo. Llegó al hospital, privado, pero no atendió a los reporteros que la esperaban. Telecinco, que no emitió el cara a cara y al día siguiente lo ignoró, sí contó minuto a minuto lo que sucedía.

     Ana Rosa envió a una cuadrilla a las puertas del hospital por ver si pillaba cacho con las siempre estimulantes palabras del papá. Pero Kiko se mostró esquivo, como buen estratega que sabe que el negocio está en las exclusivas del cuché y no contestando a esos segundones que hacen guardia. Telecinco, como todos sabemos, es una cadena que se caracteriza por su prudencia y tacto, como Manuel Campo Vidal el momificado se mostró ante los candidatos, y por eso saca al mendrugo de la Pantoja pixelando la mano para que no se vea que está fumando a la puerta del hospital. Conmovedor. Esta historia –el interés por el parto, la delincuente primaria, el verraco Kiko y sus líos- me resultó tan caduca, trasnochada, viejuna y superada, como el rifirrafe entre el abuelito Rajoy y el aspirante. Sin comentarios sobre el decorado, la iluminación, la vetusta realización, la mesita -¿o mesa camilla con encajes?-, en fin, cosa rancia. Y la abuela de parto…  


jueves, 29 de octubre de 2015

Maldeojos. Violaciones



Violaciones
(Artículo publicado el domingo, 25 de octubre, en periódicos de EPI PRESS)


      Si la echáis a ella, me echáis a mí, si la empujáis a ella, nos estáis empujando a todos, que vengáis os digo, que al igual que un hogar no siempre son cuatro paredes, a veces, para ser justo, no basta tener la ley de tu lado, al fin y al cabo, si cuando ganasteis lo ganabais todo, por qué ahora, cuando perdéis, sólo perdemos nosotros… El narrador lee el texto con voz dramática, afectada, mientras pasan imágenes de desahucios, de gente protestando en la calle con pancartas contra la banca, y de nuevo se ve a Rodrigo Rato tocando la campanilla y aguantando la sonrisa del triunfador que va de modesto. Con esas imágenes, la voz de Risto Mejide, un fondo musical del clásico Resistiré del Dúo Dinámico, y una pregunta bomba -¿tú follas durante la campaña?, preguntó el anfitrión a Pablo Iglesias, sí, el de la coleta- empezó la edición de Al rincón de pensar en Antena 3. Era un avance, un titular, un cebo. El programa no se inició con el político sino con Carmen Maura. Lo curioso, lo llamativo, es que según las normas de la televisión, la estrella aquí no es el invitado sino el presentador. Lo digo porque Carmen Maura entró sola a un salón con dos sillones, chimenea –encendida-, algunos cuadros, velas, y un ambiente de castillo de magos, o de crímenes atroces con enormes ventanales por los que se cuela una luz azulona y teatral. Y luego, como una diva, apareció el presentador. Ya no lleva gafas oscuras. Se las ha quitado, y como saben ya puede anunciar modernos quevedos, ¿o anuncia a una compañía de teléfonos? Carmen Maura recorre poco a poco momentos estelares de su vida, sus principios, su ruina como estafada por su pareja, su tormentosa relación con sus hijos, Almódovar, y de pronto…. zas, abrió la puerta, le dieron un puñetazo, se encontró una pistola en la sien, y la violaron. Joder. ¿Qué dice esta mujer? Esto no es una película.

Carmen Maura pasó por el programa de entrevistas de Risto Mejide, Al rincón de pensar, que emite Antena 3 los martes casi de madrugada. La narración de su violación fue tan impactante que hasta enmudeció al crecido ego de Risto.


Testimonio valiente

      Fue unos días antes de que se muriera Franco. Estaba yo esperando a que me vinieran a recoger para ir a hacer un doblaje, llamaron a la puerta, la abrí, y zas, puñetazo, y lo siguiente fue que recuperé el conocimiento con una pistola aquí, y después todo lo que lleva eso, con la violación y esas cosas, y lo peor fue lo que vivo después, los juicios y todo eso porque el violador estaba haciendo el servicio militar, y fue un juicio de esos con todos los militares disfrazados de militares, eso lo recuerdo peor que el día de la violación, bueno, primero llamé a una amiga que me dijo que había que denunciar porque se había llevado las llaves de mi casa, así que llamé a la policía, no, a la guardia civil, y se presentaron dos disfrazados de guardia civil, me preguntan, les cuento la historia, buscaron por allí y vieron  que coincidía con lo que yo contaba, con los golpes, con los pies fatal, con todo tirado por el suelo, yo echa mierda, sin desayunar, cansada, entonces uno de ellos levanta el teléfono y le dice a quien fuera, oye, sí, que parece que lo que cuenta es verdad, y sí, entonces subió una pareja de policías vestidos de paisano y empiezan otra vez las preguntas, y como se enteran de que soy actriz me preguntan si estaba segura de que en realidad lo que quería era hacerme conocida, y no sé qué y no sé cuántos… Por la tarde volvieron para tomar huellas, y estando la policía en la casa llamó el violador, con el que acabé tranquilizándolo, sacando mi vena de actriz, para no complicar la situación, para decirme que si llega a saber que tengo hijos no me hace eso y que le gustaría quedar para devolverme las llaves, y como la policía estaba en otro de los teléfonos escuchando quedamos en mi casa, y allí, cuando llegó, la policía lo detuvo. Le descubrieron un cuchillo así de grande. Luego vino el juicio y las preguntitas del fiscal, bueno, bastante más repugnante que el violador, era horrible el tipo de personajes que me rodeaban, incluso me llegaron a decir que para que se me olvidara todo tenía que volverme a pasar algo parecido. 


Agresión coral

      Leído así tiene fuerza, pero escuchar cómo cuenta Carmen Maura su propia violación te deja pegado a la pantalla. No es frecuente escuchar un testimonio tan desgarrador de un acto de violencia tan extrema. Hasta Risto Mejide se quedó mudo, sin apenas intervenir, escuchando noqueado la historia. He querido traerla aquí porque me parece necesaria, porque me parece valiente, porque incluso en nuestros días si una mujer habla de haber sido violada parece flotar en el ambiente un aire que la culpabiliza, y su cara se tapa, y su testimonio queda como enmascarado, como si en vez de víctima fuese la verdugo. El testimonio brutal de Carmen Maura no es de los que haya que poner en el haber del espectáculo sino en el debe de la sociedad. Muy distinto es el caso de la agresión sin cuento a la que están sometiendo, con el consentimiento y disfrute de la audiencia que participa de la bacanal, a Chabelita Pantoja. Fue Lecturas la revista que, insensata, destapó la liebre buscando a la mujer que parió a la hija de Isabel Pantoja. Telecinco, y los carroñeros de Sálvame, se tiraron como hienas a estas mujeres para las que la palabra violación se les quedará corta. ¿Por qué nos hacen esto?, se preguntarán. ¿Por qué tanto dolor? Esta gentuza ya anda en contacto con la pájara Rosana Luque, así se llama la peruana que abandonó a su hija, para concursar en uno de sus programas basura. Es el premio por formar parte de esta cruenta y tremenda violación sentimental. La hija de Isabel Pantoja no dio el primer paso para conocer a la mujer que la parió. ¿Con qué derecho, en nombre de qué ley periodística se organiza este festival de negociantes sin alma? Vender o dar a una hija tiene que ser muy fuerte, muy doloroso. La primera vez seguro que esconde una gran razón, un drama enorme. La segunda, no, la segunda sólo esconde frialdad y cálculo, negocio. No quisiera estar en el pellejo de Isabel Pantoja como madre ni de Isa como hija. Sometidas a una violación coral con el apoyo de la audiencia, me recuerda a esos canallas hijos de puta que violan por turnos a mujeres indefensas. ¿Exagerado? Pónganse en el lugar adecuado.
Resultado de imagen de imágenes de roxana, madre biológica de chabelita
Esta señora parió a Chabelita Pantoja, pero no es su madre. La hija de Isabel Pantoja no ha decidido conocer a la mujer que la llevó en su barriga. Todo lo que le ha caído encima es una agresión brutal, una violación a sus sentimientos en toda regla, una prueba más de que hay gentuza que confunde periodismo con basura. Inaceptable.


La guinda
Censura en La 2
Lo han vuelto a hacer. José Gilgado, director del área de informativos diarios, levantó del sumario la noticia con la firma del acuerdo de todos los partidos políticos, menos el PP y Unió, para que el presidente de RTVE sea nombrado por dos tercios del Congreso. La redacción, contra la impunidad, harta de ver a jefes quitándose de la boca los restos del semen de la dependencia al Gobierno, no firmaron ese día La 2 Noticias.