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domingo, 23 de noviembre de 2014

Maldeojos. Canallas



Canallas
(Artículo publicado el sábado, 22 de noviembre, en diarios de EPI PRESS)

      El amante de los reptiles Francisco Javier Cuesta Ramos, herpetólogo aficionado más conocido en el mundo del espectáculo televisivo como Frank Cuesta, ha grabado un vídeo para tirarse al cuello de Mediaset a resultas de la situación que vive su ex mujer Yuyee Alissa en una cárcel de Tailandia, su país, acusada de tráfico de drogas. Mediaset no tiene nada que ver en su encarcelamiento, claro, pero según el chuleta presentador, que ni siquiera para grabar este vídeo colgó al personaje en la percha de casa, es decir, que se ve con su camiseta sin mangas y su gorrita de malote con la visera hacia atrás, el emporio capitaneado por Paolo Vasile no ha movido un dedo apoyando la libertad de Yuyee, campaña que ha llegado a la Casa Real –“estoy agradecido porque al menos han respondido”-, al ministerio de Asuntos Exteriores, a la embajada española en Bangkok y, sobre todo, a las redes sociales.  

      Pero Frank estalla contra Mediaset porque son unos “canallas” sin alma que sólo actúan por dinero. Como se sabe, Frank dejó Mediaset –en Cuatro se dio a conocer con Frank de la jungla- y se fue a Discovery Max para hacer lo mismo llamándose Wild Frank. El salvaje Frank es gilipollas. Le da un portazo a la empresa que lo convirtió en todo un personaje, y ahora pretende que la misma gente lo ampare en su lucha personal. O es gili o se lo hace. Así no funciona este puto mundo, querido. Es conmovedor cuando el ingenuo quijote declara que escribió un libro sobre sus proezas en la selvita y que, a pesar de lo que le dijeron, no vio un euro. Canallas, que sois unos canallas y mala gente, repite. Ay, ay, este hombre es más simple de lo que uno creía.  
El tal Frank con su uniforme. Camiseta sin mangas, pantalón corto -que no se ve- y, sobre todo, esa gorrita con la visera hacia atrás. Me pregunto si la lava de vez en cuando. Quizá no, es un chico malote. Ahora dispara contra Mediaset, el simplón.


domingo, 9 de noviembre de 2014

Maldeojos. Agrosfera



Agrosfera
(Artículo publicado el sábado, 8 de noviembre, en diarios de EPI PRESS)

      ¿Sabía que existe un Banco Español de Algas? Yo no. Ahora sí. ¿Sabía que un alga, de las muchas que existen, se llama caloca, y es recolectada en Cantabria como algo muy preciado? Resulta que esa alga rojiza llega a las costas cántabras en oleadas estos meses arrancadas por el fuerte oleaje de las rocas sumergidas. Ahora es el tiempo de la caloca, como es el del verdeo de la aceituna. La caloca es un excelente abono, siempre lo fue, y los agricultores la convertían en nutrientes después de recolectarla y secarla al sol y al fuerte viento del Cantábrico. Pero la Gelidium Sesquipedale tiene otras utilidades. Se usa en alimentación, en farmacia, y sus propiedades son cada vez más preciadas. Mucha gente vive de ella. Un kilo de caloca secada al aire en la playa o esparcida en los prados puede costar 90 céntimos.

      Más de uno se preguntará si he tomado algo hoy, si estoy alucinando, y por qué hablo de las algas. No, no he tomado nada más allá de la tostada, el café y el zumo de naranja. Hablo de las algas porque  hablo de Agrosfera, un programa que emite La 2 –sábado, 9’40- y del que, al ser tan específico, al hablar del campo, del mar, del agua, alguien  crea que si no es agricultor, pescador o ganadero, el programa le queda lejos. Error. Es un informativo de divulgación de extraordinaria calidad y de extraordinario interés. Agrosfera está dirigido y presentado por Sandra Sutherland y por Álvaro de Rojas, y aunque hay más gente en la redacción la aportación semanal que hacen los distintos centros territoriales de TVE es fundamental por la vivacidad y actualidad que le imprimen. Véanlo, no pierden nada y pueden ganar mucho.

viernes, 7 de noviembre de 2014

Maldeojos. Qué arte



Qué arte
(Artículo publicado el jueves, 6 de noviembre, en diarios de EPI PRESS)

      A la cárcel. Isabel Pantoja, a la cárcel. Ni la Audiencia de Málaga ni la Fiscalía se han echado atrás. La segunda rechazó la petición de sus abogados de suspender su ingreso, y la primera ha ordenado que la tonadillera delincuente duerma un tiempo entre rejas, ay, qué arte, coño. Viva la Fiscalía Anticorrupción, que en su escrito dice que la artista, por mucho que actuara –era yo la que le daba a él, era yo quien le mantenía, era yo quien le di trabajo, era yo quien le pagaba su sueldo, decía Pantoja en el juicio como se canta una copla- o justo por eso, no se mostró arrepentida en ningún momento y ni siquiera reconoció su error. Isabel Pantoja forma parte del grupo de señoras autistas que no escuchan cómo su marido aparca el jaguar en el garaje, llega a casa arrastrando bolsas pesadísimas de dinero, o se desborda la cuenta del banco como si fuera leche hervida.

       Para que el esperpento y la rabia se unan en piña repugnante Mariló Montero, defensora corajuda de Ana Mato, la de los confetis y el jaguar invisible, invita al teléfono a Diego Gómez, ex de la tonadillera, que asegura que es muy amargo que una carrera de más de 30 años tenga ese desenlace. Al tiempo, el realizador, con buen tino, pinchaba imágenes en el estudio de Luis Rollán, periodista del corazón y amigo de la delincuente, donde se derretía en lágrimas porque la noticia lo pillaba en el tajo, ay, qué arte tiene esta gente. Es un chivo expiatorio, vienen a decir, van a por ella para tapar la sinvergonzonería de otros. Lo alucinante, lo que encocora, es que estos defensores vean el efecto, no la causa por la que, de entrar, entra Pantoja al trullo. Ah, Buenafuente, todo amor, le preparó un  kit carcelario. Qué arte tiene el jodío.  
Este sujeto no llora porque su amiguita tenga una sentencia en firme como delincuente por haber colaborado con otro delincuente para forrarse de dinero con el dinero de los ciudadanos, no, este menda llora porque su amiga va a la cárcel, por la consecuencia de sus actos, no por sus actos. Qué tremendo todo.




miércoles, 5 de noviembre de 2014

Maldeojos. Tapas y barras

Tapas y barras
(Artículo publicado el martes, 4 de noviembre, en diarios de EPI PRESS)

      Telecinco a veces pone en marcha programas que no parecen de Telecinco, y la mayoría de las veces que pone en marcha estas ocurrencias, zas, en todo el share.El penúltimo intento, sin contar el batacazo confirmado en la segunda entrega de Un tiempo nuevo, es Tapas y barras. Un tiempo nuevo vino a ocupar el sitio de Hay una cosa que te quiero decir, despropósito que, creo, explica el pinchazo porque la audiencia que veía con entregada sentimentalidad las historias de anónimos ciudadanos no parece la misma a la que puedan interesarle los datos económicos, o las ramificaciones de la corrupción que explica sin concesiones amarillas Javier Ruiz. Lo hemos dicho muchas veces. El público natural de Telecinco es muy exigente con la calidad de la basura que consume.

      Por eso, cuando Telecinco incurre en aventuras que no forman parte de su ADN suele llevarse unos disgustos llamativos. Tapas y barras no es un programa para Telecinco, para su público, sobre todo porque la peña que se topa con el cocinero Mario Sandoval tratando de guiarnos por los bares de tapas de Santander, lo que está acostumbrada a ver a esa hora es Mujeres y hombres y viceversa, la fauna fatua que maneja abierta de patas desde la grada Emma García. A esa peña le importa un truño que el programa sea una copia de Vivan los bares, que emitió La 1 hace meses, que tenga buena factura, que te incite a probar esas delicias al bocado, o que Maribel, mariscadora, explique cómo se pescan las navajas. El estreno el sábado a mediodía lo vieron apenas 500.000 personas. Don Paolo Vasile, déjese de inventos y siga exprimiendo la mierda. 


El cocinero Mario Sandoval ante el logotipo de su programa para Telecinco, Tapas y barras, un programa que podría estar en cualquier cadena, pero quizá sea esa la razón por la que en Telecinco tiene una audiencia residual. El consumidor de esta cadena es muy exigente con la mierda que consume, y Tapas y barras tiene una factura que sobrepasa el límite de lo infame, es decir, demasiado bueno y exquisito.



lunes, 3 de noviembre de 2014

Maldeojos. Premios LFP



Premios LFP
(Artículo publicado el sábado, 1 de noviembre, en diarios de EPI PRESS)

      Para los que no lo sabemos, traduzco. LFP es Liga de Fútbol Profesional. Para los que no lo sabíamos, lo digo. La LFP tiene de todo, además de chicos en paños menores. Por tener, tiene hasta unos Premios LFP. Al parecer los dan cada año, pero uno, lego en esto como un zoquete de los que mete Cuatro en Adán y Eva y Telecinco en cualquiera de sus pudrideros, ha sido consciente de ellos porque al presentarlos Eva Hache consideró que el humor llegaba al fútbol. La gala de este año no la vi, que mi responsabilidad para que esta columna tenga el vibrante interés de la actualidad acaba cuando peligran zonas de interés personal, pero sí he visto vídeos sueltos, y sí he prestado atención a su efecto. ¿Tienen sentido del humor los futbolistas, así a mogollón, todos en el mismo saco, del mismo modo que cuando se habla de los políticos –todos corruptos-, o los toreros?

       Viendo la gala de los Premios de la LFP, que emitió La Sexta, no. Aquello parecía un camposanto –qué bien traído, coño, en estas fechas-. Eva Hache se esforzaba en hilar frases ingeniosas con los premiados –de Cristiano Ronaldo dijo que era el hombre que más veces había visto en calzoncillos, pero un viento gélido recorrió el graderío, de un tal Simeone dijo, mira, un entrenador del Atleti que ha ganado una Liga, pero sólo levantó miradas desnortadas de estupor, sonrisas que no sabían si iban o venían- pero el gentío de hombres trajeados parecía de yeso, impasible, incapaz de relajarse, como si eso del humor no tuviera cabida en su negocio. Me recordaba a ese trasnochado mundo de caballeros altivos, patéticos y cortitos, del toreo. Seguro que no es así, y es una gente que gasta alegre su fortuna. O que Eva Hache conoce el fútbol lo que yo. 
No tengo ni idea, la verdad. Pero creo que la señora de la foto es novia del futbolista que está a su lado, y creo que durante la gala de entrega de los premios de la Liga de Fútbol Profesional, la esfinge y el resto de héroes de la yerba no acabaron de entender el humor de la presentadora del evento, Eva Hache, o quizá sí, pero a esta fauna le pasa como a la del toreo, que en público no pueden perder la compostura, ese ridículo sentido de la dignidad que aqueja a tanto capullo, sea del mundo del balón o del sórdido mundo de la tortura animal.