miércoles, 24 de diciembre de 2014

Maldeojos. La temporada



La temporada
(Artículo publicado el martes, 23 de diciembre, en diarios de EPI PRESS)

      Anoche, en La 1, se dio el pistoletazo de salida. Comienza la temporada de maratones, galas, especiales, y puestas en escena para ver quién es más solidario. Huy, qué emoción más grande. Ahora es cuando saco el pañuelo y lloro, dice Mónica Oltra, la candidata de Compromís a la Generalitat, que dijo el diputado del PP en las Corts, Rubén Ibáñez, frase que ha negado. Mal hecho. No sólo es redonda sino tan perversa que sólo puede ser dicha por privilegiados. Anoche, en La 1, el guaperas Jaime Cantizano, rescatado por la tele pública del mundo rosa para subirlo al trono del mundo moco, vivió una florida gala donde no faltó nadie. Ni niños pobres, tan televisivos,  con sus moquitos, su mirada inocente, sus enfermedades, su mala educación, su hambre, o su obesidad, el problema más gordo de los niños madrileños, dice Ignacio González, su presi.

      Ahora es cuando saco el pañuelo y lloro, me parece un acierto. Eso sí es dar siete pasos para negar la pobreza no sólo en España sino en el mundo. Aquí, por decreto, Mariano Rajoy ha dicho lo mismo, pero sin esa gotita de veneno. Que ha terminado la crisis es lo mismo que aquí no hay pobreza o que el problema de los niños madrileños no es la desnutrición sino la obesidad, pero si ves la gala de La 1 en colaboración con 5 ONG’s de las más principales y dices, ahora saco el pañuelo y lloro, eres un fenómeno porque no sólo niegas la mayor sino que te ríes de ese postureo solidario, de ese mamoneo que tan mal deja al Gobierno. Claro que, como casi siempre, mi prima Madama Cospedal sobresale del resto. ¿Crisis? Pero si la gente acude a los comedores sociales porque no sabe cocinar. Dicen que ha dicho. Ole su coño. 

Jiame Cantizano fue rescatado de las garras de la televisión rosa para coronarlo como rey de la televisión moco. Oh, ahora saco el pañuelo y lloro. O me voy al comedor social, que no sé ni freír un huevo, a ver si me encuentro allí a Mariloli,  la reina de Castilla-La Mancha.

martes, 23 de diciembre de 2014

Maldeojos. No puedo respirar



No puedo respirar
(Artículo publicado el domingo, 21 de diciembre, en diarios de EPI PRESS)



        Esa frase, no puedo respirar, se convirtió hace unos días en lema de pancarta, asumida por miles de norteamericanos que se echaron a la calle para protestar contra la evidente agresiva impunidad de la policía. Como supimos, en todos los casos la policía mató a varias personas, todas negras, y en diferentes estados, incluido el niño de Cleveland, Ohio, Tamir  Rice, sin ni siquiera ser acusado ningún policía por su actuación. De alguna de ellas hay imágenes, pero la que te deja sin respiración es la brutal agresión de la policía, que acabó en muerte, a Eric Garner, un vendedor ilegal de cigarrillos que fue estrangulado por un agente a pesar de los gritos desesperados del hombre diciendo, ya en el suelo, no puedo respirar, no puedo respirar, y así hasta once veces, cuando en efecto dejó de respirar. Recuerdo que en su momento La 1 conectó en directo con la corresponsal en Nueva York, Almudena Ariza, que hizo un resumen de la actuación policial. Desde casa también recuerdo que ante la sucesión de casos, uno detrás de otro para completar el reportaje, me iba quedando pequeño, asombrado, furioso, sin respirar. La ola de protestas recorre estos días el país, donde blancos y negros se dan la mano para que el grito sea unánime y la rabia ciudadana conmueva a una justicia que cierra los ojos cuando el posible culpable es un policía blanco. No puedo respirar. Buena letra para otras situaciones, para otros focos. El otro día, sin ir más lejos, casi me quedo sin aire escuchando un enfrentamiento al límite entre el experto polemista Miguel Ángel Rodríguez, hooligan del Gobierno y sus fechorías, y la experta en tocar pelotas, además de religiosa con un ojo bizco de tanto mirar a la izquierda, Lucía Caram, de cuyo duelo en Un tiempo nuevo de Telecinco pasó un resumen Jesús Cintora en su programa de Cuatro. 

Momento en el que la policía de New York estrangula a Eric Garner, que gritó hasta once veces que no podía respirar. Un asesinato con todas las de la ley en el que la justicia -blanca- no vio culpables.


Miles de personas, por todo el país, blancas y negras, se han echado a la calle para protestar con la última  frase que dijo Eric, no puedo respirar.


 La tetona

       Dos cositas. Una. Un tiempo nuevo ya se ha quitado la careta. Lleva un par de semanas “telecinqueando”. Como vieron que La Sexta Noche se los comía por patas jugaron la carta de engatusar al más buscado, y dieron con él, y el pequeño Nicolás, el repelente Francisco Nicolás Gómez, trasunto repugnante de este tiempo de pícara podredumbre, ya come de la mano de Mediaset, es decir, se ha puesto al servicio del circo. Hay formas de pagar a pájaros de su calaña sin que a su cuenta llegue un solo euro. La exclusividad de la mierda en televisión se paga hoy con extremo cuidado, que Telecinco no quiere otro “caso La Noria”, cuando la productora pagó a la madre de un delincuente para que hablara en el plató sobre la muerte de Marta del Castillo. Semejante abyección causó tal escándalo que las redes sociales primero y luego millones de espectadores pidieron a los anunciantes que retiraran su publicidad de aquel estercolero. Fue tal la desbandada que La Noria tuvo que cerrar. A la mierda. Por un tiempo, el aire de Telecinco era menos tóxico. Paolo Vasile, que mira por sus accionistas por encima de todas las cosas, no quiere volver a las andadas. Así que si hay que pagar a cuatreros, que se busquen las artimañas, pero que ni dios se entere, y mucho menos se pueda probar. ¿Alguien con el cuajo de este mico que ocupa horas y horas de televisión va a estar atado a Mediaset en exclusiva por amor de estado? Total, que Un tiempo nuevo vio a dios con la presencia del caradura. Hoy, queriendo hacer de su presencia una presencia imprescindible, el programa es cada semana más infumable, más circo, más Telecinco, más aburrido teatralizando hasta la parodia el antagonismo ideológico, y entro en la segunda cosita, con la monja y el ex vocero de Aznar. La semana pasada, con la visita de una señorita de toscas maneras, gestos vulgares, y corta de ideas pero no de tetas, conocida en el mundo de la farándula televisiva como La Pechotes, el programa empezó a derrapar. Hasta en audiencia. ¿Qué será lo próximo para remontar otra vez? 

¿De verdad que esta señora, Isabel Mateos, La Pechotes, es objeto de deseo? Es cierto que si bajamos el foco aparecen dos mamas considerables. Pero en cuanto abre el pico, ay, a la mierda las tetas. O le dices que se calle y tal. Claro que para Telecinco no está mal.



Nivel “tronista”

       Yo me ando con melindres, que diría mi admirada María Bouzas, la malísima doña Francisca de El secreto de Puente Viejo, la excelente serie diaria en las sobremesas de Antena 3, para hablar de pagos al machote farsante que sólo habla con Telecinco, pero el gran Paco Marhuenda tiró la casa por la ventana en Al rojo vivo y aseguró que una productora –Un tiempo nuevo es de Mandarina- le lleva soplados al Nicolás ese 200.000 euros. Te cagas. ¿Me comprenden cuando digo que no se puede respirar? ¿200.000 cucos para este cuco del que a diario sacan falsedades a cascoporro pero en Telecinco, rebañando la caca hasta el vómito, miran para otro lado por si hacen unas décimas de audiencia? Claro que estamos hablando de la tele, de su lucha encarnizada por las mercancías que salen de la factoría y, como morcillas o tocinos, se exponen en la tele de casa tratando de engatusar al codiciado consumidor. En política, siento traer de nuevo aquí - mentar su nombre es hacer irrespirable el aire-, a Mariloli Cospedal. Esta mujer es La Pechotes del PP, capaz de todo con tal de meter bulla, de dar un cogotazo al votante con tal de noquearlo con su cínico atrevimiento, con su verbo provocador. Para la Madama de Castilla la sociedad es tan corrupta como los partidos políticos. Es decir, de qué vas, sociedad, de qué vas, ciudadano cabreado, a qué vienen tantos aspavientos con la corrupción del PP si tú, como sociedad, eres tan corrupto como los políticos. El Teorema de Pitágoras no es tanto que en todo triángulo rectángulo, decía el matemático Aitor Menta en Órbita Laika, el cuadrado de la hipotenusa es igual a la suma de los cuadrados de los catetos como que la suma de dos catetos siempre da como resultado un “tronista”. Si ese resultado es agobiante y viciado, imagínense cómo sería sumar a La Pechotes con Cospedal. Sólo podría ser superado si esos factores los juntamos con un futbolista de cultura nivel “asesor del amor” tipo Amador Mohedano. Ehh, bueno, sí, ¿no?, claro, sí, la verdad, bueno, no. Ay, coño, que me ahogo, que me falta el aire.  

No hay foto. Hay un enlace con la imagen de Amador Mohedano cagando. Lo digo así de crudo para que nadie vaya engañado. Todo el mundo caga, claro. E incluso lo hemos hecho en lugares poco ortodoxos. Pero si aparece en esta página es porque simboliza lo que significa el programa que lo ha contratado y la cadena en la que se emite. Pura mierda.
 


La guinda
El lunes, premio
Ya sé lo que veremos el lunes. Sin haberlo visto lo sé, como usted. A la hora que sea, es decir, lo mismo a primera que a media mañana, las televisiones nos sacarán imágenes de gente nerviosa, llorosa, fuera de sí, enarbolando un número de la lotería que habrá sido premiado con un chorro de miles de euros. Ojalá, aunque usted no lo celebre ante las cámaras con su vasito de plástico brindando con cava barato, tenga algo que celebrar.

lunes, 22 de diciembre de 2014

Maldeojos. Dr. Gutiérrez



Dr. Gutiérrez
(Artículo publicado el sábado, 20 de diciembre, el diarios de EPI PRESS)

      Yo también lo haría. ¿Yo también lo haría? Hay que comer. Y si como médico no tienes suficiente para tirar, me busco lo que sea. Hablo de Luis Gutiérrez, el famoso doctor Gutiérrez, el médico de cabecera durante muchos años en la televisión pública. Estuvo vinculado a ella 21 años, 17 de ellos en el magacín matinal. Por trabajar, antes de en Saber vivir, trabajó hasta con María Teresa Campos en TVE, es decir, letras doradas, tiempo de faraones televisivos. Pero en 2013 la dirección prescindió de él. De sopetón. Me siento engañado y dolido con TVE, dijo el doctor. Desde entonces, en televisión, no hizo nada. Pero ahora ha vuelto, y lo ha hecho a uno de los lugares más insalubres de la tele. No sólo que sea a Telecinco. Es que ha vuelto para abrir consulta en Sálvame.  

       No es mala idea, dirán los ingenuos. Ahí se malcome, sus trabajadores tragan desde yogures a polvorones, y sin control, o eso hacían cuando estaba más pendiente de esta tropa, de la que desconecté hace tiempo. Ahora no los veo ni por accidente. Mi mando se niega a para permanecer en ese magno colector. He visto en mi ordenador la sección. Veo a Luis tomándole medidas al dueño del cortijo –aquí, aquí, decía Jorge Javier, cogiéndole la mano al doctor, que rodeaba su cintura con un metro, huy, no sigas, reía don Luis con desparpajo- para luego hablar de grasa blanca –mala- y parda –buena-. La sección está patrocinada por unos laboratorios con productos para “adelgazar”. ¿Me explico? La CNMC, el organismo regulador de los mercados y la competencia, lo ha visto claro. Y ha denunciado a Mediaset por marrullera. Vamos, por descarada publicidad encubierta. El doctor Gutiérrez, aliado del tongo, volvió con mal pie.   
Preparado para la acción. Va a medir al caporal. Ay, qué penita, el doctor Luis Gutiérrez, que propagaba la vida sana en La 1 va y se mete en uno de los programas más tóxicos e insalubres de la tele, y además al servicio de la marrullería de Telecinco, que vende información cuando sólo es propaganda al servicio de una marca milagrera para perder kilos.


viernes, 19 de diciembre de 2014

Maldeojos. El reloj



El reloj
(Artículo publicado el jueves, 18 de diciembre, en diarios de EPI PRESS)

     Desde el lunes, TVE coloca en la parte superior derecha de la pantalla un indicador en forma de reloj, y de color naranja, que avisa a la audiencia de la hora exacta en que el programa emitido acabará. Hablamos de los programas de la noche, es decir, el que se emita en hora de máxima audiencia. El estreno de este indicativo coincidió con el de la película de producción propia Prim, el asesinato de la calle del Turco –con aceptable audiencia del 13’2%, aunque lejísimos del 24% de La que se avecina, con más de cuatro millones de espectadores-. Este reloj, que avisa de que lo que ves acabará antes de las doce de la noche, tiene un objetivo. Que tengamos una vida más saludable, es decir, que durmamos un poquito más, que diseñemos nuestro ocio sin arramblar nuestras mínimas horas de sueño aconsejables. Las privadas se pasan nuestro sueño por el coxis.

      La televisión pública firmó el lunes un convenio con el ministerio de Sanidad por el que RTVE se compromete a colaborar con esta idea. Enternecedor. El ministro del ramo, Alfonso Alonso, como vemos, viene fuerte, con medidas radicales para mejorar nuestra salud, que tan hecha trizas y amenazada dejó Ana Mato, la ministra negra, de tanto rayo uva, según El intermedio. En el fondo todos sabemos que cada cual seguirá yéndose a la cama cuando le parezca, no tanto por el aviso del reloj como por el interés que te despierte la oferta. Y también es verdad que hay programas que te interesan pero terminan tan tarde que desistes antes de que acaben. Aún así, TVE es la cadena que, en el 64% de las veces, termina sus programas antes de la media noche. Ese reloj no servirá de mucho, pero tampoco estorba. Y puede animar al resto. 


miércoles, 17 de diciembre de 2014

Maldeojos. Mariló, ¿bye?




Mariló ¿bye?
(Artículo publicado el martes, 16 de diciembre, en diarios de EPI PRESS)

      Es un rumor. Hagámosle caso al rumor. A este rumor. Mariló Montero prepara la bolsa de sus trastos y se lleva su burra ineptitud de La 1, recuérdese, de TVE, es decir, de la pública, o sea, palabras mayores por mucho que su dirección parezca trabajar cobrando del enemigo o, siendo justos, con consignas llegadas en sobres por la mañana de la calle Génova de Madrid, donde habita el PP. Pero no hablemos un día más del desastre de unos informativos en pie de guerra porque el hedor se hace insoportable hasta para los trabajadores, que este fin de semana se echaban a la calle contra la manipulación y en defensa de RTVE, noticia que Pedro Carreño, editor y presentador, despachaba en 18 segundos, de carrerilla, y sin mentar el meollo, la manipulación, es decir, fuego al fuego. Pero hablemos de Mariló, que dicen que se va.

      En España tenemos muchas cadenas, unas con un perfil, otras con otro. Y todas, a estas alturas, con sello propio. ¿Cuál sería la cadena en la que una mente como la de la señora Mariló encajaría sin desentonar?  Así es. Mariló Montero, de irse, se va a Telecinco. Ahí seguro que se mueve como la cabra por las ramas pinchosas del argán. Lo mismo puede ser tertuliana dicharachera en Un tiempo nuevo, que en las últimas semanas ha asomado la patita de su descrédito hasta el punto de dedicarle horas de privilegio a vulgares invitadas como La Pechotes, menos conocida como Isabel Mateos, o como experta en chonis en el debate de Gran Marrano. Seguro que allí nadie se llevará las manos a la cabeza si dice que “una mujer sola está como desprotegida porque no tiene un hombre al lado que la proteja”.  Yo creo que Mariló se lo hace, ¿no?   

Dos grandes intelectuales de nuestro tiempo unidas por la misma pasión. ¿Que cuál? Ellas sabrán.