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martes, 17 de diciembre de 2019

Maldeojos. A partir de hoy


A partir de hoy
(Artículo publicado el domingo, 15 de diciembre, en diarios del grupo Prensa Ibérica)

     No hacen mucho ruido en las mañanas ruidosas de la tele donde el fárrago político, que se ha convertido en un Sálvame blanqueado, ocupa buena parte de los magacines, ruido que alterna, como los clientes de un puticlub, con los contenidos sanguinolentos -¿qué es eso de sanguinolento, por qué es lenta la sangre?- del suceso, a ser posible suceso de los que se convierta en culebrón, en serie, en entrega por capítulos, en hacer del caso del asesinato de Diana Quer un caso macabro, un negocio, un espectáculo nauseabundo, en hacer de la muerte de la valenciana Marta Calvo un auténtico serial donde hay de todo, ligue por internet de colombiano de 38 con chica valenciana de 25, descuartizamiento en casita de pueblo pequeño y reparto de los restos de la muchacha por contenedores de la zona, en fin, búsqueda metódica del cadáver a piezas por los vertederos, un derroche de reporteros diseminados para entrar en directo y dar “la última hora”, expresión que a estas alturas tiene el mismo valor que la declaración del alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, apoyando el aire limpio, el que alardeaba de cargarse en cuanto llegara a la alcaldía el Madrid Central de la ogra Manuela Carmena –por cierto, que decía el juez Baltasar Garzón en La sexta noche que hay que decir Martínez-Almeida y no sólo Almeida, que “queda más bonito”, y que a Iván Espinosa de los Monteros, el que llamó a Maritxel Battet como “la presidente” del Congreso, lo va a llamar a partir de ahora diputada, como hacía servidor en columna reciente en este mismo periódico-. En definitiva, que las mañanas de las televisiones son un trasiego de carne fresca para que Nacho Abad o Manu Marlasca y otros colegas de otros emporios se ganen las habichuelas, ya digo, negocio sangriento, negocio que huele a podrido, negocio oscuro y deleznable, sin duda ignominioso porque hace del dolor ajeno un entretenimiento que se escuda en el derecho a la información. Y no es así.

Sangre y corazón
     Igual que puñados de empresas retiran su publicidad de Gran hermano por no atajar como hubiera debido la violación a la que un concursante parece que sometió a una chica en la casa de Guadalix, decenas de empresas deberían de hacer lo mismo con ese abuso espurio del suceso en la mayoría de magacines. ¿Y la pública, que no ha de estar pendiente de si entran o no gallinitas al corral del dinero? Una vergüenza. Terminan Los desayunos de Xabier Fortes –el martes, la diputada Espinosa de los Monteros fue el invitado, y volvió a emperrarse con los menores inmigrantes en un sinsentido dialéctico tratando de enmascarar la realidad con su realidad-, y empieza La mañana de La 1, y en cuanto María Casado abre la boca, zas, un vaho a putrefacción invade la pantalla, un hedor a suceso revenido, a sexo y droga, como apuntan hablando del cuerpo despiezado de Marta Calvo –pobre familia, qué infierno, cuánto dolor escuchar cada día lo mismo-. Me da mucha rabia y mucha pena que TVE también crea que este tipo de sucesos forme parte del entretenimiento, reducidos a mero consumo. Otra rama del idéntico aquelarre mañanero es la crónica rosa, rosa sucia, lo que es el chisme de toda la vida por muy algodonoso que se presente, y Susanna Griso, reciente neófita del tema, lo trata como si no fuera con ella, algo así como “la puntita nada más”. Ahora les ha dado por “la amiga de Cayetano Rivera Ordoñez”, lo que en lenguaje de mesa camilla quiere decir posible infidelidad del “maestro” –maestro por aquí, maestro por allí, así lo trata el reportero de Espejo público persiguiéndolo por los aeropuertos, quizá con la esperanza de que tratamiento tan pomposo y de tan perverso uso ablande el corazón del que mata a herbívoros en plazas de arena y gradas exaltadas-. Unas imágenes sinfín, que completan el mensaje, muestran a su esposa, la presentadora Eva González, saliendo de su coche, negándose a hablar diciendo no con la cabeza, volviendo al coche, y saliendo de nuevo del coche mientras en el plató dan su opinión los unos y las otras como si de verdad fuese algo que nos importa al resto. “El maestro” le pidió al reportero, por favor, que ya está bien, que pararan. El reportero respondió, “no puedo, ¿quién puede parar esto? Y Cayetano, con su mirada verde, deteniéndose, mirando por primera vez a cámara, dijo lo obvio, “vosotros, podéis pararlo vosotros”.

Distinta tertulia
     No es así en A partir de hoy, del que hablo aquí, aunque sea en el tramo final de este espacio. Destaco de entrada su presentador, Máximo Huerta. La mañana del martes acabó de conquistarme, aunque sólo sea por nuestra común frialdad, digámoslo de forma elegante, del “fenómeno Rosalía”. Fue así como lo dijo. Acababa La mañana, y María Casado conectó como cada día con el plató de A partir de hoy recordándole a Máximo que ese día actuaba Rosalía en Madrid, que si tenía entradas, porque ya no quedaban. Ah, no, contestó él, Rosalía no es mi té preferido, me da igual, claro que a las 3 de la mañana bailo lo que me pongan. Qué grande. Por cierto, ¿has hecho el reto de la silla, ese que sólo las mujeres consiguen?, preguntó de nuevo María antes de despedirse. Claro, y lo he conseguido, respondió Huertas, te recuerdo que yo no tengo género. Y echaron unas risas, las mismas que traspasaron la pantalla y compartí. Cuento todo esto porque quizá ese es el espíritu de A partir de hoy –el nombre es lo que menos me gusta-. Ah, he hecho el reto, y sí, lo conseguí, o sea, soy una mujer en toda  regla –forme un ángulo recto apoyando la cabeza en la pared, coja una silla por el asiento, llévesela al pecho… bueno, mejor siga las instrucciones por internet, es fácil-. Lo que trato de explicar es que A partir de hoy, con unos colaboradores muy ahormados, es una alternativa a lo machacado y repetido en el resto de ofertas, sea la política o el suceso. Y no es el plomizo Amigas y conocidas que presentaba Inés Ballester. ¿Y ya está? Y ya está. Vean el programa a las doce y media de la mañana en La 1 a partir de hoy.

La chispa
Almudena Ariza
Se ha tirado dando tumbos como corresponsal de TVE por todas las esquinas del mundo durante más de una década, desde la zona Asia-Pacífico o Nueva York, a París- Y ahora de nuevo a Madrid, pero nada menos que como directora de Informativos. Es Almudena Ariza , que acaba de recibir el Premio de Periodismo Pedro Antonio de Alarcón que da Guadix y la Diputación de Granada-. Se merece ambas cosas. Enhorabuena.

martes, 2 de agosto de 2016

Maldeojos. Ellas



Ellas
(Artículo publicado el domingo, 17 de julio, en diarios de EPI PRESS)

      Hoy vuelve otra vez a Telecinco Hable con ellas, que sale y entra por la misma puerta, por la de atrás. Apenas sabes por qué vuelve y nunca sabes cuándo y por qué se va. Las “ellas” van y vienen, aunque Sandra Barneda y Rocío Carrasco parecen las más fuertes. También repiten esta vez. Es un Amigas y conocidas, pero en vez de en La 1 y con Inés Ballester, en Telecinco y con las mentadas, y con la Fábrica de la Tele como cabeza pensante –productora de Sálvame, De Luxe, La noria, o Cámbiame, programas de reconocido mal gusto, muy en la línea de lo que la audiencia de la casa le exige a la cadena-. En la nueva vuelta se incorpora Mónica Martínez, cuyo gran hito, hasta ahora, ha sido presentar Adán y Eva, Alba Carrillo, modelo y otras mil estupideces más cuya máxima proeza ha sido tocarle la raqueta al tenista Feliciano López, haberse separado, y estar en venta para contar sus cositas. 

     Y Josep Ferré, quizá la única “ella” que hará de su personaje, Soledad León de Salazar, un motivo, no sé si el único, para aguantar las opiniones del resto sobre una actualidad elegida como combustible de entretenimiento. El actor Josep Ferré ya dio a conocer a su Soledad, una señora de derechas, esas que llevan perlas, trajes de chaqueta, se colocan con litros de laca para que su pelo no se mueva así soplaran huracanes –tipo plasta a lo Fátima Báñez, la ministra que es más de hormigón, para jeta y melena-, y por supuesto católica, amante de las tradiciones, y de la España de toda la vida. El actor tiene tablas, y es rápido, como tiene que ser en este tipo de programas. Viene a ocupar, digo yo, el ala gamberra que ponía, en la otra esquina ideológica, la actriz Yolanda Ramos. 

martes, 29 de septiembre de 2015

Maldeojos. Viva el periodismo, cajones



Viva el periodismo, cajones
(Artículo publicado el domingo, 27 de setiembre, en periódicos de EPI PRESS)

      Estoy feliz con Colgate y mi disco. No es coña. Veamos. Plató estupendo de Amigas y conocidas. Puro nervio periodístico, tensión, la actualidad se cuela por cada rendija del estudio, el aire cargado de noticias de la calle invade cada centímetro de la mesa donde unas amigas comparten ese amor por el pulso al día a día. Alguien que jamás se haya fijado en el programa podría pensar, como ocurre en Cuatro o La Sexta a la misma hora, una enfrascada en Las mañanas de Cuatro, con Javier Ruiz, y otra con Al rojo vivo, con el vitaminado Antonio García Ferreras, el hombre que ejerce el periodismo a golpe de mano abierta, con la que explica, reflexiona, detiene, o da paso a una conexión, alguien que no haya visto Amigas y conocidas podría pensar, digo, que La 1 toma el pulso a esa hora a la actualidad. Ha terminado La mañana de La 1, Mariló Montero da paso a Inés Ballester después de haber soltado una decena de inconveniencias, cinco o seis sandeces, un hatillo de reflexiones que nadie le ha pedido, y la ya acostumbrada exhibición de un ego maltrecho y fuera de control. Inés Ballester, la presentadora del programa, hace un resumen de los contenidos a tratar. Abrirán la tertulia con la crisis. ¿Cómo? ¿Van a hablar con gente parada, con familias que cuentan que no pueden pagar los libros de sus hijos, con pensionistas a los que Cristóbal Montoro reclama ahora que devuelvan un pastizal aplicándoles con efecto retroactivo una normativa por la que, si antes no tenían que declarar, ahora sí han de hacerlo y ese cambio les burla un dinero que, tengan o no, han de pagar sí o sí? No. Hablan de la crisis pero para decir que se ha salido de ella, tanto, y tan bien, que hasta están repuntando las separaciones. Y hablarán de Isabel Preysler y Vargas Llosa, asunto capital del que ya habló Mariló y hablará Anne Igartiburu, la muñeca diabólica, y tal vez se cuele en el Telediario.

Así es, alto periodismo en la tele pública. Conexión en directo para que una cantante sonría y diga que está feliz con su nuevo disco y con Colgate. En la competencia, las tertulias le toman el pulso a la actualidad política, económica y social. Y qué, piensa la dirección de TVE. Lo importante no es lo que se habla sino lo que se calla.


Televisión vibrante

      Estamos en la televisión pública, cajones, que decía el inolvidable Marty Feldman como Igor en El pequeño Frankenstein. Y la televisión pública ama la excelencia por encima de cualquier veleidad periodística. Por eso, en rabioso directo, en conexión con la calle, Inés Ballester da paso a Edurne como sólo las grandes saben hacerlo, con preguntas sin escapatoria, olfateando la noticia allá donde esté, y Edurne sin duda la esconde en su sonrisa, patrocinada por la pasta de dientes cuyo nombre resalta en el plano. Hola, Edurne, dice la valenciana, que nos dicen que estás feliz y radiante, sí, sí, mira qué sonrisa, contesta la cantante. Pero la periodista no suelta a su presa así como así. ¿Y por qué estás tan contenta, Edurne? Estoy contenta, dice doña Ieie, ieie, ieieee,  porque estamos en la presentación de una nueva pasta dentífrica que… Ay, ay, salta la periodista repreguntando como un periodista de la BBC, como un Carlos Alsina a un Rajoy turulato y bobo, o sea, que sólo ríes cuando hay por medio un taloncito. Nooo, contestó ella enseñando los dientes patrocinados por la pasta que ha puesto la pasta. El tercer grado a Edurne siguió arrinconándola para que hablara de su novio futbolista, un tal Gea, pero ella, como una bicha escurridiza, responde que “estoy feliz con Colgate y mi disco”. Televisión pública vibrante, ejemplar, siempre husmeando debajo de las alfombras para sacar lo que el poder esconde. Ni de coña. ¿Saben cómo se ha hecho eco TVE del monumental ridículo de un presidente de Gobierno desinformado que no sabe cómo se pierde la nacionalidad española? Ocultando el origen, protegiendo la ineptitud del líder, acorralado con suaves formas por un periodista de radio, y sacando a ministros en tromba con la trompetería del apocalipsis que anuncia que los catalanes pueden dejar de ser españoles si equivocan su voto.

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Ehhh, bueenoo, ¿y la europea?


Las dos taleguillas

      Que TVE apuesta por el periodismo de calidad lo encontramos de nuevo en uno de sus últimos estrenos, En la tuya o en la mía. Mientras en las televisiones serias, en cadenas de prestigio internacional, se dan codazos para invitar a personajes de incuestionable altura intelectual y ética con que exhibir en horario de máxima audiencia, aquí, en La 1, dos machos con sus taleguillas bien puestas se juntan para hablar de sus cosas –“tío, que yo he visto en el tendío pelearse por mí, mujeres”, dice Jesulín de Ubrique, que quiere saber los años de una parra de la casa de campo del anfitrión, Bertín Osborne, mira, macho, dice el cantante melódico, “había otra pero un tío más bruto que un arao se la cargó porque había que meté una tubería, y digo, cojone, no se podía haber metío por otro lao, era tan bruto que me metió estos dos olivos por el tejao”. “Anda cojone”, dice a modo de respuesta el ex de Belén Esteban-. Estos ejemplares avanzan sin remisión hacia un precipicio donde brilla lo chabacano, la simpleza mental, el discurso cerril, ensimismado y rancio, el chiste facilón, de machitos encelados, de colegas que se reconocen en sus cacerías, que no huelen el hedor de la sangre seca ni las cajonadas que pisan. Poner un género periodístico como la entrevista en manos de un señor como Bertín Osborne sólo se entiende por el desprecio que la actual dirección de la televisión pública tiene por el análisis serio de la realidad y su apego al fomento de la ignorancia de una sociedad dócil y bruta. Echando un vistazo al resto de invitados –esta semana se eligió a Lolita- se nos pone la bilis a mil. Carmen Martínez Bordiú y Mariló Montero son otras dos guindas para coronar este desfile de lustrosos representantes de la fatuidad social. En la tuya o en la mía la elección del presentador, y por supuesto la elección de invitados, no es baladí. Igual que no lo es el grosero intento de ocultar en el Telediario el estreno de B, la película de David Ilundain sobre Luis Bárcenas –Luis, sé fuerte-. Una redacción harta y ofendida se puso en pie de nuevo para evitarlo. El director, un pasota, seguro que se entretiene viendo lo de Bertín anotando en su diario ¡esto es periodismo, cajones¡

Ole, ole y ole. Dos machos hablando de toros, caballos, mujeres, y vino, como tiene que ser. Qué arte, coño. Y qué salero. La España de siempre, joé, qué cojonehhh.

La guinda
Ana Blanco
25 años presentando el Telediario. Un cuarto de siglo entrando en casa. Ana Blanco es de la familia. Nos ha contado de todo, como el cataclismo del 11S neoyorquino que cambió la historia. La periodista vasca ha visto pasar a presidentes de Gobierno de todas las banderías, a directores generales, a directores de informativos, y a todos sobrevivió. En pantalla parece fría y distante, neutral. Quizá ahí radique su enorme credibilidad.

domingo, 26 de abril de 2015

Maldeojos. Por Norma



Por Norma
(Artículo publicado el sábado, 25 de abril, en diarios de EPI PRESS)

    

Al fin se hace justicia. Norma Duval en Amigas y conocidas, en La 1. ¿Pero cómo no se les había ocurrido antes contar como tertuliana con el magín de esta señora, figura central del pensamiento de todos los tiempos, y cuya opinión es imprescindible, cosa de Estado, lo que este país andaba necesitando, y por supuesto lo que necesitaba y necesita la televisión pública? El día de su incorporación Inés Ballester, la presentadora, le va sacando tarjetas con diferentes asuntos para que “se estrene” como tertuliana. Le piden opinión sobre Carmen Sevilla, sobre Expo-Mujer, una feria que ella está organizando en Madrid, pero trata de explicar qué es esa feria y no me entero si en ella venderán bragas mágicas, maquillajes para gustar al marido, o libros de catequesis para que las esposas sean buenas cristianas en casa, y le piden que hable sobre tareas domésticas, sí, asuntos propios de la mujer, con un par de cojones, y si no, véanlo en la web de La 1.

Huy, pues yo no te veo a ti cogiendo la fregona, dice pizpireta la presentadora, con esa audacia inquebrantable de las periodistas de raza, que sí, mujer, que sé hacer de todo, y hasta cocinar, dice la vedette, a la que le sacan otro tema para que se luzca, famosos y política, y le pasan imágenes de cuando ella subía a los estrados de la manita del gran líder, del patriota, del salvador, de un Aznar que aún sonreía, y ella, rauda, inspirada, lo tiene claro, todo el mundo tiene derecho a opinar, suelta dando un golpe de melena que casi deja turulata a la colega de al lado, asegurando que Aznar fue un extraordinario presidente, y que Rajoy, oh my God, es tan bueno que nos ha casado del abismo en el que estábamos, y que en sus viajes por el mundo todo el mundo lo reconoce. ¿Quién da más?




Y la tertuliana imprescindible, la que este país andaba necesitando, uniéndose a Amigas y conocidas, de La 1, la tele pública, dio un golpe de melena y puso las cosas en su sitio en su primer día de curro: Aznar fue un extraordinario presidente, y Rajoy, oh my God, es tan bueno que nos ha casado del abismo en el que estábamos. Ya está. Dicho queda.