Por Norma
(Artículo publicado el sábado, 25 de abril, en diarios de EPI PRESS)
Al fin se hace
justicia. Norma Duval en Amigas y conocidas, en La 1. ¿Pero cómo
no se les había ocurrido antes contar como tertuliana con el magín de esta
señora, figura central del pensamiento de todos los tiempos, y cuya opinión es
imprescindible, cosa de Estado, lo que este país andaba necesitando, y por
supuesto lo que necesitaba y necesita la televisión pública? El día de su
incorporación Inés Ballester, la
presentadora, le va sacando tarjetas con diferentes asuntos para que “se
estrene” como tertuliana. Le piden opinión sobre Carmen Sevilla, sobre Expo-Mujer, una feria que ella está
organizando en Madrid, pero trata de explicar qué es esa feria y no me entero
si en ella venderán bragas mágicas, maquillajes para gustar al marido, o libros
de catequesis para que las esposas sean buenas cristianas en casa, y le piden
que hable sobre tareas domésticas, sí, asuntos propios de la mujer, con un par
de cojones, y si no, véanlo en la web de La 1.
Huy, pues yo no
te veo a ti cogiendo la fregona, dice pizpireta la presentadora, con esa
audacia inquebrantable de las periodistas de raza, que sí, mujer, que sé hacer
de todo, y hasta cocinar, dice la vedette, a la que le sacan otro tema para que
se luzca, famosos y política, y le pasan imágenes de cuando ella subía a los
estrados de la manita del gran líder, del patriota, del salvador, de un Aznar que aún sonreía, y ella, rauda,
inspirada, lo tiene claro, todo el mundo tiene derecho a opinar, suelta dando
un golpe de melena que casi deja turulata a la colega de al lado, asegurando
que Aznar fue un extraordinario presidente, y que Rajoy, oh my God, es tan bueno que nos ha casado del abismo en el
que estábamos, y que en sus viajes por el mundo todo el mundo lo reconoce.
¿Quién da más?
![]() |
Y la tertuliana imprescindible, la que este país andaba necesitando, uniéndose a Amigas y conocidas, de La 1, la tele pública, dio un golpe de melena y puso las cosas en su sitio en su primer día de curro: Aznar fue un extraordinario presidente, y Rajoy, oh my God, es tan bueno que nos ha casado del abismo en el que estábamos. Ya está. Dicho queda. |
No hay comentarios:
Publicar un comentario