Mostrando entradas con la etiqueta machismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta machismo. Mostrar todas las entradas

martes, 17 de diciembre de 2019

Maldeojos. Diputada Iván Espinosa


Diputada Iván Espinosa
(Artículo publicado el sábado, 7 de diciembre, en diarios del grupo Prensa Ibérica)

     De nuevo el humor explicando como un libro abierto lo inexplicable, el sin sentido, lo injusto y la cerrazón por razones espurias. Y de nuevo en el clásico de la parodia y la sátira política, en Polònia, el indesmayable formato de TV3, que este comentarista sólo ve si algún hecho, noticia, gag, trasciende el territorio catalán. Y desde luego negar la violencia de género, los crímenes machistas y esa lacra que el sentir popular, con una oscuridad de cueva maloliente, resume en el famoso “la maté porque era mía”, no sólo trasciende ese territorio sino que es necesario airearlo para luchar contra ella. A lo que voy. Que el equipo de Polònia monta el número en un bar al que llega el arrogante y sudoroso Ortega Smith y pide un cruasán. La barra está llena de ellos, pero le dicen que no hay. Cómo que no hay, salta el parodiado Smith, y le pregunta a una mujer que toma su desayuno en una mesa. Sí, claro que hay, responde ella.

     Bah, no le haga caso, a veces las mujeres se inventan las cosas, dice el camarero. Es una evidencia, esta mujer no puede inventarse algo así porque lo está viendo, responde muy enfadado el líder de Vox. Al final el camarero le trae un donut, “es lo mismo, ¿no? No entiendo cómo es usted tan miserable negando que hay cientos de cruasanes, brama el político. Yo tampoco entiendo, dice al final el camarero, cómo se puede ser tan miserable negando la violencia machista, ¿verdad que jode? Y ahora, sin parodia ni nada, la tipa real, la diputada Iván Espinosa de los Monteros, la de barba rizada y senatorial, ha querido llamar la atención como una adolescente consentida llamando a Maritxell Batet “la presidente del Congreso”, y lo hizo el miércoles en cuatro ocasiones, la muy tonta. Hay que ser muy miserable y ridícula. El diputada Iván lo es con soltura.



miércoles, 11 de septiembre de 2019

Maldeojos. Amar en tiempos de KOZ


Amar en tiempos de KOZ
(Artículo publicado el domingo, 1 de setiembre, en diarios del grupo Prensa Ibérica)

     Que Amar es para siempre es un barco que flota en mitad de las tormentas más gordas e iracundas parece que no tiene discusión. El barco sigue ahí, en las tardes de Antena 3, y cada nueva temporada tiene su afán. Se renueva el barrio, el Asturiano, el interior de las casas, el hotel, las tramas. Y ahí me detengo. Desde principio de año los guionistas han metido una historia de amor entre mujeres, entre Luisita y Amelia, o sea, Paula Usero y Carol Rovira. Eso que se llama la comunidad LGTBI está encantada, y lo deja claro en las redes sociales, sobre todo por el empuje en dirección contraria a esa normalización y visibilidad sin tapujos que desde el partido ultraconservador del tío de la mula y fieles se lleva a cabo, como si amar a quien te salga del corazón y de la ingle necesitara el visto bueno de esta gente. Lo que pasa es que la realidad es un camión que pasa por encima y se lleva por delante a estos obsesos del amor si no encaja con sus valores. Pero no todo es idílico, romántico, y reivindicativo. Me pregunto si el amor en estos tiempos locos, de KOZ o de payasos en acción, es ir por el mundo enseñando algo para celebrar algo. Es hacerse un “paco león”, o sea, ponerte en bolas para celebrar que tienes un millón de seguidores en Instagram o en el viejo Twitter. Lo cierto es que Paco León ya se ha hecho su foto del verano con la manguera en la mano como antes se inauguraban las vacaciones con el posado de Ana Obregón al borde del mar. El otro día fue el guapo Adrián Lastra –el Pedro de Velvet- el que, escribía, se hacía #UnPacoLeonPorDetrás, es decir, enseñaba el culo. ¿Esto es amor? Sus seguidores creen que sí, y quieren más, quieren que lo enseñe todo, sobre todo la manguera. Rosa López, la de Eurovisión, sin enseñar, lo enseña todo. Forma parte de las nuevas entregas de Gourmet edition, lo más parecido a Supervivientes o a Gran Hermano que ahora tiene Telecinco como pasto de su audiencia. Conmueve ver a Rosa de España hablar de amor, de su falta, diciendo que hay chicos que lo confunden con su paquete. Que no será el de esa cosa repelente llamada Aless Gibaja, lo más opuesto a la sensualidad y el deseo que alguien pueda imaginar. Para completar el cuadro, Rosa tiene las paredes de su casa infestadas de corazones rojos atravesados con flechas. Eso sí, que nadie se confunda. Pese a mi apariencia, dice Rosa, soy una fiera en la cama. Oído.

Bertín zurró
     Resultaría raro, extraño, sesgado, increíble, insensato, inmoral y pecaminoso, además de inquietante, surrealista, troglodita, neandertal y cromañón, renacentista y pitiminí, cara de haba y dama de las camelias, revolucionario y fascista, resultaría todo eso y un carro de tonterías como las mentadas no mentar aquí hablando del amor en los tiempos de KOZ a un cabestro como Bertín Osborne, el donjuán ajamonado de la tele que cuando trata de salir del huerto con fango en el que se ha metido, de nuevo a vueltas con la cosa esa del feminismo, se hunde aún más en su propio esputo el jerezano que se echa mano de los huevos para hablar de mujeres. La gente, sobre todo de izquierdas, sobre todo si son Julia Otero o Gabriel Rufián, no sólo son iluminados sino mamarrachos, dice el chulo y arrogante presentador de una casa, que nunca sé si es la suya o la de otros. Los de Todo es mentira, en Cuatro, con Marta Flich –qué bien lo hace- hasta el regreso de Mejide, lo levantan a pulso, aunque el resto de Mediaset calla, y sólo otorga indecencia y bochorno. Además,  mucha gente anónima se ha enfadado con el machito. Y ha hurgado en los archivos. Y ha recuperado una joya en TVE. Se llama De la mano de, programa de 1985, con un encorsetado y fumador –alucina hoy ver eso- Jorge López Pedrol, que pregunta si nuestro patético caballero es machista, a lo que Bertín responde que “las machistas son ellas porque no quieren perder el estatus que les hemos dado los hombres”, En realidad, remata con una sonrisita condescendiente, “es el hombre el que está sometido”. Tanto, concluye, que “lo que debería de haber es un movimiento de liberación del hombre”. La cara de Pedrol es la de un gato escaldado con agua helada, pero se repone y sigue. ¿Te consideras muy moro en tus relaciones? No, qué va, dice con sonrisita tonta, pero es que a las mujeres les gusta que seamos machistas. Total, y ahí va la joya de la corona que retrata a este tipo de personajes, y así doy por finalizada la cosa, que la mano del machito que acarició la piel de tanta hembra también sirvió para zurrarles. Sí, contesta el sobrado personaje, alguna vez pegué a una mujer. Toma y toma, que lo sepáis, feminoides mamarrachas.

A por las Campos
     Enseguida, a raíz del fuego desatado, siempre hay un caballero dispuesto a inmolarse frente al batallón de perras con o sin flauta. El eurodiputado de VOX, Herman Tertsch, no cree que grabar las bragas de las mujeres en el metro colocándoles el móvil debajo sin que se den cuenta “sea un problema mundial”, se encara con Anabel Alonso. Sin comentarios, hijo de KOZ. Así que como a estas alturas lo que se dice el amor no sale bien parado, husmeo por los alrededores de María Teresa Campos y Edmundo Arrocet, el del bigote. La cosa está que arde, y como la veda contra las Campos se ha abierto en Mediaset, el pim pam pum es un no parar. Los de Sálvame no sueltan la presa. Enfrente, los de Viva la vida, la defienden y no ven en las fotos de mujeres saliendo “del pisito de soltero de Edmundo” prueba de infidelidad. O sí. Lo que es seguro es que Viva la vida se ha “salvamizado”. No es raro. Su nuevo director, Raúl Prieto, antes en Sálvame, con La fábrica de la tele, se abrazó a Cuarzo, la competencia, responsable del magacín. Se abrazó a Cuarzo y al arquitecto Joaquín Torres, que dejó a su mujer por su maromo. En resumen. La ficción –en Amar en Amar es para siempre y otras- y la realidad son un tren imparable, cuando de deseos y amores se trata, que se lleva por delante a los tarugos de KOZ.


La chispa
García Aguado
Que la tele no te cambie, le decía a una tal Dakota Pedro García Aguado. La chica es una problemática joven que empezó a enderezarse tras su paso por Hermano mayor, que presentaba en Cuatro Aguado, y que acabó, en carrera fulgurante, en Supervivientes. Al mismo tiempo el propio Pedro ha acabado tras su paso por la tele como director general de Juventud en el gobierno de Díaz Ayuso. Vaya si la tele cambia la vida, y mucho.


lunes, 26 de agosto de 2019

Maldeojos. ¿Resentidos?


¿Resentidos?
(Artículo publicado el sábado, 24 de agosto, en diarios del grupo Prensa Ibérica)

     Los más maduritos del lugar seguro que recuerdan al “hombre del tiempo”. No hablo de los más tutankamones como servidor, que por recordar recordamos como si aún saliera en la pantalla en blanco y negro a Mariano Medina, aquel toledano serio, seco, preciso e imaginativo que suplía las carencias con resuelta eficacia y te dibujaba en directo, con una tiza en la mano, las isobaras y las borrascas sobre el mapa que elaboraba él mismo.  Un poco más moderno, además de los clásicos Manuel Toharia o Paco Montesdeoca, es José Antonio Maldonado, de la esfera de TVE, como los mentados. El hombre fue apartado de la pantalla por la criba laboral que se hizo en RTVE con la herramienta más que infalible de un ERE. Y no, al físico, y meteorólogo, distinción académica que lleva con orgullo, no le sentó nada bien. Normal.

     Ahora, a sus 75 años, sigue enredado con la meteorología en diversas historias, aunque no en la tele. Pero en una entrevista le preguntan por la tele, por lo que opina de la gente que hoy da el tiempo en las distintas cadenas, por la evolución en la puesta en escena de esa información. Pues no, no le gusta nada. Ni le gustan sus colegas “porque ninguno es meteorólogo”, que una cosa es ser físico y otra meteorólogo, ni le gusta esa moda de emitir fotografías de los espectadores porque enseñar unas nubes o un amanecer por muy bonito que sea no es científico ni aporta nada. Vaya, vaya como se las gasta Maldonado. Un poco más y se parece –permítame la broma- al primo Bertín Osborne, el más feminista del barrio, que llama mamarrachos a Julia Otero y a Gabriel Rufián por afearle su machismo recalcitrante. ¿Resentido? No, es otra cosa. Que callo.


miércoles, 31 de julio de 2019

Maldeojos. Sobacos


Sobacos
(Artículo publicado el domingo, 28 de julio, en diarios del grupo Prensa Ibérica)

     Espero que si la tipa  es vicepresidenta del Gobierno de España se afeite los pelos del sobaco cuando nos represente, escribió un tipo que seguro tiene no pelos sino trenzas en su alerón, un tal Jesús López, concejal del PP en Barajas de Melo, pueblo de Cuenca. Como saben, la tipa a la que se refiere el representante popular es la ogra peluda y sobre todo podemita Irene Montero. Acabáramos. Estas idioteces de un tarugo machista que ni siquiera es capaz de ver agravio, insulto, mala educación, pensamiento rancio y chiste de troglodita apontocado en la barra del bar con el palillo entre los dientes no tendrían mucho recorrido si se quedaran entre las paredes de su casa, pero el tuit saltó a la arena mediática, y las respuestas le saltaron al menda a su hocico. La otra tarde, al principio de Cuatro al día, su presentadora hizo bandera de igualdad con el asunto peludo.

     Pero lo hizo a lo grande, con aparato teatral, con atrezo de gran comedia. Mire, señor López, dijo Carme Chaparro entre seria y retadora, y mujer de recursos, las mujeres tenemos la costumbre, además de ser inteligentes, de tener pelos, y no sólo en la cabeza, también aquí. Y levantó su brazo. Y apareció un matojo de vello postizo en el sobaco que ya quisiera para su cabeza el pelón Kiko Rivera. Algunas se depilan y otras no, ¿y qué?, se preguntaba Chaparro, ¿se imagina usted criticar a un hombre porque tiene pelo en las axilas?, ¿por qué critica entonces a una mujer? Para arreglar el entuerto, como suele pasar con estos cavernícolas, el concejal del PP la cagó aún más diciendo que sólo quería expresar que para una representante española –lo de española es conmovedor- es poco decoroso ir así. En fin, no meneemos la mierda, que nos ahoga.


lunes, 7 de enero de 2019

Maldeojos. Itziar y FOX


Itziar y FOX
(Artículo publicado el martes, 18 de diciembre, en diarios del grupo Prensa Ibérica)

     Felicidades a todas las mujeres que este año hemos luchado, gritado y reclamado lo que nos pertenece, escribe la cadena FOX España en un mensaje debajo de un vídeo en el que la actriz Itziar Castro amplia la idea. “Si la navidad es paz y amor, mis ovarios también lo son. Estoy harta de abrir perfumes y ollas exprés, de niños con camiones y cubos de herramientas, y de cien mil cosas más que hacen que esta navidad no nos representen, así que seguid así, reinas, seguid reclamando lo vuestro, que vais bien, vais muy bien, seguid portándoos mal, que es navidad”. Es el texto que dice Itziar Castro de pie, ante un fondo de tiras doradas de espumillón, vestida como Goya, su personaje en Vis a vis, es decir, como el resto de reclusas de esa cárcel de ficción que es otra cumbre de la ficción nacional que empezó a emitirse en Antena 3 bajo el amparo de Atresmedia Televisión durante dos temporadas, pasando la tercera y cuarta a FOX en España.

     El mensaje, atrevido y vehemente, no sólo tiene sentido sino que es necesario. Mucho más sabiendo lo que, desde el minuto uno, ha provocado. En las redes sociales, y sobre todo en el canal Youtube donde se puede ver ese saludo navideño tan reivindicativo, una jauría de ofendidos saltó con comentarios obscenos, descalificadores e intolerables sobre la actriz –gorda, muy gorda, y lesbiana-, hasta el punto de que FOX ha decidido cortar la opción de poder opinar aunque manteniendo el vídeo. No está el horno para muchos bollos –sí, hay doble sentido en la frase- gracias al fomento de una nueva ola de sentimientos primarios jaleados por la derecha más radical que de nuevo estigmatiza a la mujer y condena al patíbulo lo ganado en derechos de diversidad sexual. Qué tiempo.


viernes, 5 de enero de 2018

Maldeojos. No vestido



No vestido
(Artículo publicado el martes, 2 de enero, en diarios del grupo EPI PRESS)

     Hubo tanta oferta televisiva la última noche del año como, supongo, exceso de comidas en las mesas de las familias que han superado la crisis. No hablemos de las ricas, que tirarían la casa por allí, por la ventana. Con la tele igual. No sólo no da tiempo a verlo todo sino que es imposible comentarlo todo. Haré como los perros, que esconden las sobras para ir a ellas en momentos de escasez. Aún así no dejo para mañana lo que pueda destacar hoy. ¿Vieron el especial de Cachitos de hierro y cromo? Corran a La 2 y luego me cuentan. Ni tontadas tipo Sálvame start ni los simpáticos Cristina Pardo e Iñaki López dando las uvas en La Sexta con un rollito distinto al resto, y desde luego ni siquiera el fenómeno creado en torno al vestido de Cristina Pedroche, que no sólo no viste sino que enseña, aunque destaquemos lo de José Mota en La 1.

     El especial Nochevieja a cachitos, con Virginia Díaz, Txabi Franquesa, y Electric Nana, lo mejor. Con decirles que viendo a los grupos y artistas que actuaron volví a creer en la música en televisión, qué digo, vi y escuché música en televisión, música de verdad, de la buena, en directo, sin jurados que ponen caras y sentencian con el culo, y concursantes que animan un cotarro que nace cadáver. Cachitos, bendito Cachitos. Y no se puede hablar de música, de buena música, de galas, y de excelencia en estas fechas si no se habla del Concierto de Año Nuevo, uno de esos raros gustazos que nos damos más de uno, sin salir de casa. Por cierto, termino como lo hice el año pasado. Que al lado de Cristina Pedroche estuviera Chicote en Antena 3 es tan irrelevante como acabar esta columna comentando la nada de un no vestido.



lunes, 4 de diciembre de 2017

Maldeojos. Otra tele junto a ti



Otra tele junto a ti
(Artículo publicado el domingo, 26 de noviembre, en diarios de EPI PRESS)

     Casi se me escapa el titular y lo llamo Otra tele, puta. Vengo caliente, muy caliente, y no esa calentura tan humana de la entrepierna, sino de ver un vídeo que te pone la mala leche a cien en cero coma dos segundos. Ese tipo de anuncios, de promociones de programas, que te sacan lo mejor de ti porque te hablan de lo peor de ti, o de quien se ponga por delante. En un escenario vacío, un foco cenital ilumina el espacio de una silla que pronto será ocupada por un tío y una tía. El tío es el actor Manolo Caro, de cara enjuta, marcada, seca, de facciones apropiadas para defender personajes duros, incluso crueles, ese tipo de personajes que no conocen la piedad. La tía es la actriz Blanca Portillo, sin maquillaje, de marcadas mejillas, seria, una mujer capaz de defender como las grandes a mujeres con un par de ovarios, con ese punto arisco que la hace tan suya. Zorro, dice Manuel Caro repantigado en la silla, con las patas abiertas, chuleta, casi con las manos cogiéndose el paquete, héroe justiciero. Zorra, dice Blanca Portillo en la semipenumbra de la pantalla, puta. Perro, el mejor amigo del hombre, dice él. Perra, puta, dice ella en el siguiente plano. Golfo, vuelve él, descarado, pillo. Golfa, vuelve ella, puta. Hombrezuelo, otro plano de él, hombrecillo, mínimo, pequeño. Mujerzuela, otro plano de ella, puta. Guarro, dice el actor mientras la cámara se va acercando poco a poco cada vez más en plano medio, sucio, que no se lava. Guarra, dice la actriz mientras la cámara se acerca poco a poco al plano medio, puta. Puto, insiste él con expresión neutra, don Juan. Puta, insiste ella con expresión neutra, puta. El último plano es la silla vacía. Pero a tu cabeza ha llegado un mensaje claro, contundente, sin fisuras. Es la promoción de la nueva temporada de Tabú, el programa que firma Jon Sistiaga en 0#. Por cierto, a ver si chotillas del periodismo folclórico como Samanta Villar aprenden un poquito.

Pluma, pluma gay
     Lo del lenguaje viciado, nada ingenuo, y no hablo del nosotras y vosotras que los profesionales de la política enmarañan en discursos sin alma por muy correctos que quieran ser, se percibe en el propio diccionario de la RAE. Lo he comprobado yo mismo con la palabra “hombrezuelo”, mentada arriba. No existe. Pero sí mujerzuela –mujer de poca estimación, mujer perdida, de mala vida-. Incluso el corrector de Word te avisa subrayando en rojo tu atrevimiento, tu error al poner hombrezuelo, color que desaparece si escribes mujerzuela, normalizado y guay. El miércoles de esta semana estrenó la tele de Movistar esta nueva temporada de Tabú, que dedicará cuatro emisiones al machismo, eso que nos parece tan lejano y superado, y ahí sigue, agrietándonos la sociedad como se va agrietando la tierra de los pantanos al 10% de su capacidad. La Sexta Noticias le dedica a estos asuntos un tiempo que se echa de menos en la tele pública, aunque el otro día contaba Ana Blanco en el Telediario que en Europa un tanto por ciento elevado sigue pensando que la mujer ha de hacer las faenas de casa mientras el hombre ha de llevar el dinero, o que los hombres no deben llorar porque eso es cosa de mujeres. Tabú, el programa de Jon Sistiaga, emitido en hora de máxima audiencia, vuelve a darle un cogotazo, sin pretenderlo, a TVE, que cuando hace reportaje le sale el chichinabo en que ha convertido el otrora prestigioso Informe semanal. Menos mal que nos queda En portada, donde otra tele es posible. Y desde luego, también comentado arriba, cogotazo y de los gordos a esa parodia de periodismo que celebra cada semana Cuatro emitiendo Samanta y… Pero no todo es fango y confeti en la cadena chica de Mediaset, aunque se lo curra para que lo parezca. No ha terminado la pestilencia descacharrante de ¿Quién quiere casarse con mi hijo? cuando ya está ahí Carlos Lozano, desde el miércoles, con el mono de bregar entre paja y cajonadas pregonando que Granjero busca esposa, y esposo, che, que la cuota gay da mucho juego en esa cadena. De hecho en la promoción sacan a cuatro locas en el tractor cantando el pluma, pluma gay, mientras se contonean como se espera que lo haga un homosexual, es decir, como si viviera en un continuo Día del Orgullo subido a la carraza. Algún día, como con el machismo en la sociedad, habrá que analizar el trato que la tele da a la homosexualidad.

Viernes negro, gilipollas
     Con Fuera de cobertura, que firma cada semana Alejandra Andrade –a punto ya de terminar la temporada- algo se alivia el maltratado periodismo de la mano de la cyborg sexual Samanta. Pero hay que tener mala suerte. Hoy que hablo de Fuera de cobertura, zas, va Alejandra y se mete en un sex shop en Tokio para poder decir que allí no entran cámaras nunca y que hay muñecas que “parecen niñas… es asqueroso” –ay, Alejandra, llegas tarde, tu colega Samanta ya habló de las muñecas follables-. La cámara la sigue como una sabuesa para grabar sus reflexiones, a un tris de ser un clon de Villar, aunque rebaja su teatralidad sensacionalista. Se fue a Japón esta semana para retratar sus costumbres futuristas y la relación de sus habitantes con la soledad, el trabajo, y el sexo. Y sí, el equipo de Fuera de cobertura firmó un trabajo interesante que podría estar en otra cadena que no fuese Cuatro y sus basurillas extravagantes. No me importa, por tanto, tener esa tele junto a mí. Al contrario, echo el candado de mi puerta y tiro la llave si el señorito Bertín Osborne abre la suya, se repantinga en su sofá con el paquete de par en par porque sé que el tufo machista es insoportable haga lo que haga, aunque reciba a Dani, Flo, y Lara Álvarez, dios, tiran de cualquiera. Jon Sistiaga debería de contar con Bertín a ver qué cría el coco de un machito de playa. Y termino sin poder resistirme a traer aquí la pregunta de Arturo Pérez Reverte en Twitter “¿Por qué Black Friday y no Viernes negro? Ya puestos a ser gilipollas, seamos gilipollas en castellano. Impecable, académico. Otro lenguaje, como otra tele, es posible junto a nosotros.

La guinda
600. 000 euros
Si se confirma lo que he leído en algunas noticias, es para llorar otra vez con TVE. La cantidad de arriba es lo que parece que ha cobrado el circunspecto Carlos Herrera, el de la onda en la sombra, en concepto de indemnización por haberse suspendido la emisión del programa basura ¿Cómo lo ves? que presentaba en La 1. Directivos de la casa y arrogante criatura, lo veo fatal. Y ustedes a nosotros, imbéciles.

sábado, 21 de octubre de 2017

Maldeojos. Esto no está pagado



Esto no está pagado
Artículo publicado el domingo, 8 de octubre, en diarios de EPI PRESS)

     Me imagino que conocen ese anuncio donde vemos varias escenas en las que sus protagonistas soportan diferentes situaciones para convenir que ninguna de ellas está pagada por aguantar al compañero que no deja de hacer un ruidito insoportable con el bolígrafo o por aguantar al otro que siempre te da el chasco por detrás. La voz en off nos dice entonces que ese trabajo, teniendo que soportar a semejantes colegas no está pagado. Con esa simple idea caminaré por el sendero de la luz que hoy emana de la pantalla, espero que iluminada como ya dijimos que hace Tamara Falcó en cuanto piensa un poquito en su Santo Ángel, sea por lo de Cataluña, sea por el bolso Vuitton que se cuelga del brazo a 900 euros la pieza porque ella lo vale. No está pagado, querida beata, soportar tus arrebatos de mística pija, o sí, que a veces los descreídos necesitamos una dosis de vesania para venirnos arriba. Tampoco que Pablo Motos se someta a la machada de depilarse un poco de pie para que la audiencia vea en directo lo mucho que duele, aunque te lo haga la mofletuda Mónica Cruz. Paréntesis. Hablo de mofletes porque la señora Cruz, hermana de Pe, se ha puesto unas mejillas más infladas que un pez globo asustado. La madre que la parió. ¿Qué edad tiene esta mujer? Miro en mi libro de cabecera. 40 años. ¿Y ya se echa mierdas en la cara para estirarse? Cierro paréntesis. Mónica ha encontrado acomodo como colaboradora en El hormiguero. Un fiasco. Flojita, querida, flojita. Hacerle a estas alturas a Motos la mascarada de la cera es menos serio que un referéndum dirigido por Puigdemont y Junqueras, esas junteras que huelen a pecado mortal, a zoofilia guarra. Ni Javier Cárdenas en Hora punta, cuyos espectadores no están pagados soportando las memeces del sumario –se ha sabido que la bajeza del personaje ha llegado al límite tratando de negociar con algunos medios para que no hablen mal ni de él ni de su zurullo catódico-, llegaría tan lejos amparando semejante patochada. Huy, huy, decía Motos, como si acabara de parir tras el tirón de la cera. Machismo estúpido. Tontería cuando hasta los adolescentes de hoy se hacen la cera hasta en sus huevecillos peludos.  

El sueldo real
     Hoy en día ni ser rey está pagado. Lo vimos a principio de semana. Sacaron a Felipe VI de su rutina, lo llevaron a un despacho, le colocaron la cámara, y hala, lo echaron a los leones. Y se lo han comido. Vivo. ¿A quién se le ocurriría la idea de ponerle de nuevo el traje a las nueve de la noche, cuando a esa hora lo que hace el hombre en bata es tocarle el culo a la reina al voleo, viendo que las niñas están en sus deberes y no en carantoñas de casados, mientras Letizia hace las tortillas de la cena? Lo de Cataluña está haciendo estragos. Es como una apisonadora. Quienes estábamos en casa pendientes del último capítulo de El incidente no sólo nos tragamos antes el texto de Su Graciosa Majestad firmado letra a letra por el Gobierno para mejor honrar al nacionalismo catalán, una fábrica de hacer independentistas por segundo, sino que apareció la cara de Vicente Vallés en vez de la de Pepa Aniorte como policía a lo Frances McDorman en Fargo, la mítica de Joel Cohen, en el especial dedicado a lo mismo, ustedes me entienden. Al final, ni como ciudadanos ni como espectadores nos merecemos esto. No, no estamos pagados. Sólo nos queda trillar fuera de la era. Y el humor. Me han pasado, íntegro, el discurso del rey, escribe un tal Mark Alexandre en Twitter. Aquí va: “Catalanes, no os vayáis porque me bajarán el sueldo. Tengo mujer y dos hijas que mantener, dos hermanas tontas y unos cuñaos que no dan palo al agua. Es triste pedir pero más triste es de robar. Y el abuelo se funde en putas la herencia”. Y otro. Urdangarín le dice a Cristina, “que dice tu hermano que quien no cumpla la ley tendrá que asumir las consecuencias”. A lo que responde la mujer del duque empalmado, “siempre fue un cachondo el chiquitín”. Como vemos, esto de sacar al rey a la arena del circo asomándose a la pantalla fuera de temporada –lo suyo es en Navidad, con las gambas, el jamón, y la suegra piripi-, a la altura de María José Campanario y Belén Esteban –a la gresca de nuevo, algo así como la guerra entre independentistas y españolistas– es una temeridad. No está pagado. Ser rey en la España de hoy no está pagado.

Wyoming I
     Como vamos viendo, si ser rey es un bluf, un monigote al servicio de una ameba nociva como Rajoy, y la tele pública una zorra abierta de patas al servicio de su señor, ser espectador de La 1, tampoco es una bicoca. Que sí, que llega Carlos Herrera, y eso sí que no está pagado. Y perdonen que termine con lo peor. No está pagado tener cerca, o lejos, a un energúmeno como Eduardo Inda. Que se lo pregunten a la reportera Mayka Navarro, que pretendía hacer su trabajo sin darse cuenta de que este hooligan estaba en el plató impidiendo, como hace siempre, que se cuele algún dato u opinión que no le venga bien. Pasó que Mayka trataba de explicar el caso de Marta Torrecillas –la mujer que dijo haber sufrido la violencia de la policía en Barcelona ya que ésta le partió los dedos “uno a uno”-, matizando las primeras declaraciones de la señora. Ah, amiga, pero estaba la hiena para cortarla en seco, para interrumpir, para hacerse la víctima, y para reprender a Mayka, que se derrumbó en lágrimas ante el golfo Inda. No está pagado, Ana Rosa de los cojones, ni para tus cronistas ni para los espectadores, contar con alguien tan chungo como ese tipo. Así que en esta situación de turbiedad y España partida hagamos caso a quien pide que en vez de gritar dialoguemos. Viva Wyoming I, que pone luz dando discursos reales mejores que el original encajado entre las fotos de Sonia Monroy, vestida de bandera española, y Karmele Marchante, con bandera catalana. Y para terminar, apelo a mi mismidad. Lo mío, llevar a casa con honrada dedicación a la pantalla el pan que me como, tampoco está pagado. Snif, snif.

La guinda
El virus
Lo de Cataluña, permítaseme reducción tan zopenca, está propagando uno de los peores virus, el de la manipulación y la mentira. La prensa suele acabar afectada por ese infame bichito, y en vez de informar como debería se coloca en uno de los “dos bandos”. Un reportero de Telemadrid, creyendo que aún no estaba en el aire, pidió a un manifestante que mostrara la bandera de España. ¿Es TV3 el ejemplo a seguir en el bando contr?