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viernes, 27 de julio de 2018

Maldeojos. Pechugas en Telecinco


Pechugas en Telecinco
(Artículo publicado el domingo, 22 de julio, en diarios del grupo EPI PRESS)

     Parece que tienen algún problema con las pechugas, con las de codorniz, no con las suyas, decía más allá de su luenga y canosa barba el muy simpaticón Santi Millán, que se ha convertido en un ejemplo de presentador con sello Telecinco. La frase, sin duda con pretensión chistosa, la soltó en el estreno de Mi madre cocina mejor que la tuya. El formato se emitió hace unos años en Cuatro, y ahora, con un esquema tedioso, aburrido y agotador, ha recalado en la noche del martes en la cadena madre de Mediaset. Y con endebles cifras de audiencia. Un poco más de un millón de ojerosos espectadores. Hay que tener mucha gana, o mucho tiempo, o escaso nivel de exigencia, para empezar a ver un programa tan tonto a eso de las diez de la noche, con pruebas tan tontas, y quedarte hasta la una a ver qué pasa.

     En Mi madre cocina mejor que la tuya hay unas cuantas parejas de mamá e hija, con etcéteras de los fogones de Telecinco, desconocidas más allá de esa factoría, e incluso una pareja de mamá e hijo, Lucas González, el de Andy y Lucas. Las otras “famosas”, salvo Rosa López, una sucesión de petardas que se mueven como por su casa, que lo es, en Telecinco. Por ejemplo Alba Carrillo, Lucía Pariente, Mari Gómez, o Noemí Salazar. Luego está el apartado de jueces –me pregunto qué pinta en este sahumerio tan bobo Juan Echanove, sí, el actor-, y el apartado de los cocineros profesionales, con Rodrigo de la Calle a la cabeza, que deja claro, mientras manipula cogollos de coliflor, que “hay capullos muy interesantes”, a lo que la tal Alba responde rauda, “huy, a mí los capullos me van fenomenal”. Entre pechugas y capullos se fue la noche.


viernes, 28 de julio de 2017

Maldeojos. Calladitos



Calladitos
(Artículo publicado el jueves, 27 de julio, en diarios de EPI PRESS)

     Ni una cosa ni la otra. Y me haríais feliz, muy feliz. Ni me lo digas, ni me lo cantes. No teníamos bastante y parieron las abuelas del universo mundo. Telecinco, que machaca con saña todo lo que tenga que ver con la música, ha decidido subirse al tren de Tu cara me suena, o Tu cara no me suena todavía, le ha puesto unas gotas de pimienta con letras de “crítica social” –hay que tener el hígado de hormigón para meterse en la boca algo tan inteligente-, ha disfrazado a los concursantes como se caracteriza en Antena 3 a los que participan en su formato de imitadores, ha armado un jurado con Jorge Cadaval, Yolanda Ramos, el inevitable Santi Millán, y la estilista Cristina Rodríguez, y como estas cosas tienen que tener su presentador y todo, y Jesús Vázquez estaba sin destino después de La voz, pues hala, a presentar Me lo dices o me lo cantas.

     Un ejército de caras más o menos conocidas, casi todas en la órbita de Mediaset, unas salidas de una cloaca y otras de otra, son los 12 concursantes que cada semana aspiran a ganar la noche cantando, imitando, criticando, y siendo los más divertidos de la clase. ¿Recuerdan a La parodia nacional? Pues eso. Fue un programa, también emitido por Antena 3, en el siglo pasado, de 1993 a 1996, donde Constantino Romero presentaba las galas basadas en canciones populares a las que se les cambiaba la letra para tratar temas de actualidad. En Me lo dices o me lo cantas, así lo llama Telecinco, echan mano de famosos como Rebeca, Ken Appledorn, o David Carrillo, y de anónimos como… ¿Perdón? Si los mentados son famosos qué son los anónimos. En fin, tele del siglo XX con algarabía del XXI. Servidor los prefiere como Neruda, calladitos. Y ausentes.

jueves, 4 de diciembre de 2014

Maldeojos. Sinvergüenzas



Sinvergüenzas
(Artículo publicado el martes, 2 de diciembre, en diarios de EPI PRESS)

     Lo tengo claro. Si hoy en día decimos “sinvergüenzas”, la gente piensa en un tipo de ellos, en los políticos. Razones hay. No hay día que no salga uno nuevo. Mariano Rajoy, el león que lucha con una ferocidad jamás conocida contra la corrupción y la sinvergonzonería, tal como decía en el Congreso, cree que la culpa de que la gente tenga esa opinión no es del sinvergüenza que comete tropelías sino de quien las publica por si al sinvergüenza le da vergüenza, lo reconoce, es juzgado y, de camino, deja el cargo. ¿Ven? Decir Rajoy, como todo el mundo sabe, es decir el enemigo número uno de los corruptos. En el PP tiemblan como ciervos en cuanto habla. Pero lo siento, presidente, hoy no le voy a dar la razón. En este rincón no se va a hablar de sinvergüenzas al uso.  

      Hablemos de otro sinvergüenza, hablemos de Santi Millán. Además de El chiringuito de Pepe en Telecinco y de colaborar con la competencia en El hormiguero, el tío, un sinvergüenza de tomo y lomo, hace un programa para Neox en el que, con un pinganillo y desde una furgoneta, dirige, ayudado por Javi Sancho, a los aspirantes al grupo selecto, al de los sinvergüenzas. Así se llama el programa, Sinvergüenzas. ¿Tienen que robar a las arcas de sus ayuntamientos, aceptar sobornos, pagar con dinero público viajes para polvos privados, hacer obras en las sedes de sus partidos con dinero negro procedente de comisiones? No, lo siento, presidente, estos sinvergüenzas son unos pardillos. Organizan entuertos en la calle implicando a gente con cámara oculta y, divirtiéndose, nos divierten. Entre los aspirantes a sinvergüenza, el alicantino Enzo Vizcaíno. Sinvergüenzas así sí quiero a mi lado. 

Los Sinvergüenzas de Neox, un programa divertido de cámara oculta en el que Santi Millán y Javi Sancho, en el centro, ordenan desde una furgoneta, a través del pinganillo, a los aspirantes a sinvergüenzas, lo que tienen que hacer en la calle.


jueves, 7 de agosto de 2014

Maldeojos. El club



El club
(Artículo publicado el jueves, 31 de julio, en diarios de EPI PRESS)
 
        Ha acertado La Sexta poniendo una nueva temporada de El club de la comedia la noche del domingo, y ha hecho bien, pero que muy bien, abriendo la mano y tentando la suerte de gente que no es artista de escenario o plató sino de otros campos. ¿Cuál es el campo de Carmen Lomana? Da igual. Pues también hizo su monólogo. No lo vi en su día. No importa. Corro a la web de la cadena y lo recupero. Ya lo he visto. Una pija riéndose de sí misma para que el juicio sea benévolo. Dijo cosas como que le han escrito titulares de todo tipo, como aquel que decía, “Carmen saca las lomanas al sol”. El público aplaude. Es un chiste fácil. Está tensa, tiene dificultades para vocalizar, supongo que el exceso de silicona tiene, también, este inconveniente y, no me hace mucho chiste. Pero entiendo que la llamen porque da juego.

      Espero que se queden ahí, es decir, que llamen a los chistosos de siempre, inevitables Dani Rovira, Leo Harlem, o Santi Millán, si después abren la compuerta y llaman a Victoria Abril, María León, o Ernesto Alterio. Espero que sigan haciendo buenos datos de audiencia, y aunque un poco por debajo de Salvados, salvan la noche con más de un 10%, que no está nada mal. El club de la comedia es un clásico de fórmula tan sencilla como el mecanismo de un chupete. Un público, alguien que cuenta una historia sobre un escenario, y zas, se produce el milagro de la comunicación en un trasvase de emociones que acaban en risas. Claro que es importante quién cuente la historia, la historia, y cómo se cuente. Por eso, por favor, por favor, ni se le ocurra a Globomedia llamar a Mario Vaquerizo. A ver si a este club, al menos, no le dejan entrar.

Carmen Lomana
Invitaron a la señora al club, pero me perdí algunas cosas de las que dijo porque, la silicona, además de otras tropelías, impide que se tenga una buena pronunciación, sobre todo si te la han metido a litros en el hocico.