Pues
yo aplaudo a Fabra
(Artículo publicado el domingo, 17 de nov iembre, en periódicos de Editorial Prensa Ibérica)
A estas alturas, después de dos semanas del anunciado cierre de
Canal 9, y con bidones de tinta gastados sobre el asunto, apenas hay algo que
decir. Casi todas las voces van contra el pescuezo de Alberto Fabra, el presidente valenciano, de quien salió lo que
nadie imaginó. Con el ERE sobre RTVV tumbado por la justicia, el mundo se
despejaba para los mil trabajadores obligados a ser readmitidos y se nublaba
para los gerifaltes políticos. Lo que nadie sospechaba era que Fabra, de
apariencia gris y lechosa, tuviera una imaginación extraordinaria y ese mismo
día, el del fallo del TSJV, prendiera una falla que aún arde. Se cierra Canal
9, dijo, y el orbe –salvo la derecha, enardecida- mugió en su contra. Yo lo aplaudo.
Con mucho ardor. Paso a desglosar las razones.
A)
Los periodistas de Canal 9 están haciendo
periodismo por vez primera desde hace muchos años. Los ciudadanos de la
Comunidad están viendo en su tele periodismo por primera vez desde hace muchos
años. Hay periodistas, incluso, que habrán descubierto por primera vez lo que
es el periodismo. Y políticos del partido del Gobierno y el Gobierno mismo que
se estén yendo de vareta porque no contaban con que, un ataque tan potente de
dignidad, mancillada durante tantos
años, se convirtiera en ciclón ingobernable. Cuando no tienes nada que perder,
estás dispuesto a ganarlo todo. Y eso hace muy fuertes a los débiles, señor Fabra.
B) Canal 9 es más interesante
moribunda y canalla que señorona altiva e irrelevante. En estos días de
libertad y combate ha triplicado la
audiencia. Gracias, señor Fabra.
C) Ahora resulta que Fabra es
humano y se equivoca, y hasta tiene oposición política, y la audiencia habrá
comprobado con sus espantados ojos que existen seres como
Ximo Puig,
Ignacio Blanco,
o
Mónica Oltra que ni tienen rabo ni
huelen a azufre ni se comen a los niños. Gracias, señor Fabra.
D) La cámara hace un barrido
descendente. Acaba la cabecera de
Noticies
9 y se ve el plató con los presentadores
Amalia Sebastián e
Iñaki
Espeso rodeados de gente que no tendría que estar allí. Se masca el tenso
silencio. Se anuncia el cierre de RTVV. Son trabajadores de la casa. La imagen
saltó a cadenas del resto de España y del mundo. Hoy es un icono. Valencia, centro
del orbe. Publicidad gratis. Gracias, señor Fabra.
E) Gracias a testimonios como el
de
Iolanda Mármol, ex corresponsal de
Canal 9 en Madrid, se confirma lo que se intuía, la manipulación, mangoneo,
descaro, impunidad, y en paralelo, lo grotesco y el servilismo hasta la
caricatura, como la orden de retratar a
Eduardo
Zaplana como a
Sara Montiel,
sólo desde el lado bueno. Hasta que el dios pasó a ser el Innombrable cuando
llegó al poder el Tío Paco. Con
Francisco
Camps se llegó a una cota de ridiculez comparable al bochorno y falta de
respeto al espectador. Por el corresponsal de Canal 9 en Bruselas sabemos del
patetismo bribón de algunos concelleres y directores generales que, según
Vicente G. Devis, llegaban en aviones
privados o limusinas, horteras hasta el vómito, fanfarrones de chirigota, que
lo trataban como a un empleado diciéndole que les sacara unos planos ante el
Parlamento Europeo como prueba televisiva de que resolvían problemas al más
alto nivel pero, paletos, sus carísimos informes apenas eran recogidos por el
ujier. En la cara b de la astracanada, es decir, en Canal 9, cocinada, el viaje
tenía “unos resultados asombrosos para la economía valenciana”.
Gracias, señor, por la naranjera hilaridad.
F) Resumiendo esas etapas de
podredumbre e indecencia,
Frederic Ferri,
presentador y editor de informativos, entró en directo en
Al rojo vivo, con
Antonio
García Ferreras, en La Sexta, para decir que no todos agacharon la cabeza.
Quienes no lo hicieron, o fueron expulsados o desterrados al segundo canal. Y
más.
Beatriz Garrote, en directo,
está frente a la boca del metro. El mejor lugar para reconocer la
indigna actitud de Canal 9 ante el
terrible accidente en 2006, que había que silenciar siguiendo órdenes “salidas
de la Generalitat”. Nada podía ocultar la llegada en horas de
Benedicto XVI a Valencia, así que
muertos e información tenían que esconderse. Había que imponer otra realidad. El
desprecio por los ciudadanos, considerados gilipollas, resulta provocador.
Lluis Motes, aquellos días, era el jefe
de informativos de la cadena.
Nuria
Romeral, jefa de prensa de Camps hasta 2007, una auténtica escudera de su
señor. Gracias, señor Fabra, por hacer que el aire corra y refresque el
ambiente.
G) ¿Cuánto tardará Fabra, si se
cierra Nou, en empezar a poner ladrillitos para la
nueva tele? Gracias por estimular la construcción.
H)
Si la radio y la tele públicas valenciana no se cerrara, los
trabajadores lo van a tener muy difícil si, por agradecidos, confunden
conquista laboral con una nueva etapa
de
servilismo. ¿O la independencia
alcanzada no tiene vuelta atrás? Gracias, señor Fabra.
I) Mande al paro al asesor que le
chivó la idea de que es mejor no cerrar escuelas y hospitales que una tele. Con
su anuncio, hasta los ciudadanos perecen
menos
gilipollas. Gracias, señor Fabra.
J) Los trabajadores de la balear
IB3 salieron a la calle para
solidarizarse. Hacen bien. Es lo de las barbas del vecino. El presidente
madrileño,
Ignacio González, ya lo
ha dicho, “si la justicia tumba el ERE, cierro Telemadrid”.
K) Para la derecha mediática, el
cierre es glorioso.
Federico Jiménez ha
llamado
héroe a Fabra. Gracias,
señor, por querer seguir siendo villano.
L) ¿Serán los trabajadores los
que paguen el despilfarro y las directrices torticeras porque diluye la culpa
de directivos y asalariados de postín, autistas sólo conectados con sus amos
políticos, que ya están en otra órbita invadidos por la amnesia? Si es así,
señor Fabra, esta vez no le doy las gracias, ni me hace gracia lo que dice. Es
más, busque a sus compinches.
Ustedes son
los culpables.
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| Esta imagen, con los presentadores de Noticies 9 y los trabajadores de Canal 9 detrás, en el plató de informativos, ha dado la vuelta al mundo. Es la imagen que quedará como símbolo del despropósito, del uso fraudulento de un medio público por parte de un partido político, del despilfarro y la gestión delirante... El PP confunde medio público con uso privado del mismo, y cuando su gestión se revela catastrófica en lo económico hasta convertirse en una herramienta que ya no le sirve, lo cierra, extiende su dedo, y señala a los trabajadores como pagadores del desastre y como culpables del mismo.... Los directivos, los políticos, los jefes reales, ya no están en esta historia. Están pensando en el siguiente bocado. ¿Serán los ciudadanos, con sus votos, cómplices de esta desvergüenza? |
La guinda
Germinal
A Mara Torres, Carmen Posadas, Almudena
Grandes, Ángeles Caso, y Rosa Calaf, la ONG Paz y Desarrollo les
encarga un libro con cinco biografías del mismo proyecto, Vidas en progreso.
Cuentan la vida de cinco mujeres de Camboya, Filipinas, o Vietnam. Detrás de la
idea, la imaginativa empresa murciana Germinal. ¿Recuerdan la tele invadida por
los anuncios de Pastillas contra el dolor? También era de ellos.