Mostrando entradas con la etiqueta Monarquía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Monarquía. Mostrar todas las entradas

lunes, 28 de octubre de 2019

Maldeojos. Leonor


Leonor
(Artículo publicado el sábado, 19 de octubre, en diarios del grupo Prensa Ibérica)

      En el mismo sitio, a la misma hora, y a la misma edad. Con 13 años. Con 13 añitos leyó ante un público selecto en el teatro Campoamor de Oviedo el entonces príncipe Felipe su primer discurso con ocasión de los premios que llevaban su nombre, el Príncipe de Asturias. Era 1981, y casi me acuerdo, o algunas imágenes revolotean en mi memoria de aquel acto, o las he fabricado como memoria cuando en realidad sólo las he visto con posterioridad repetidas en la pantalla reproduciendo una y otra vez la voz aflautada y temblorosa del adolescente al que vistieron con traje azul y marcaron a raya su pelo con ricitos de oro. Un niño rancio, con imagen impropia para un medio púber, eso sí, un adolescente al que estaban modelando para reinar, tal como ahora hace el padre de la princesa de Asturias, Leonor, que ayer se estrenó en el mismo sitio y a la misma hora y a la misma edad porque la maquinaria monárquica no para.

      Un día antes la niña, vestida con trapitos de elegancia tan rancia como disfrazaron al padre hace 38 años, se bajó del coche oficial acompañada de su madre, la plebeya pero ya reina Letizia Ortiz, estrechó manos con soltura de banquero, sonrió con gesto lelo, como una máscara que se caería en cuanto la chiquilla estuviera lejos del foco, una niña vigilada de cerca por la madre, que se acercaba a ella para que no se rezagara mucho pero animándola a hacer bien su trabajo, incluso dejándose fotografiar por el pueblo, que alargaba sus manos para tocarlas. Los comentaristas que narraban la escena también forman parte necesaria de la cinta de montaje. Leonor de Borbón nos remite a la Edad Media, cuando un polvo regio te ponía al frente del Estado por la gracia de su dios.


viernes, 13 de abril de 2018

Maldeojos. La reina portera


La reina portera
(Artículo publicado el martes, 10 de abril, en diarios del grupo EPI PRESS)

     Los guionistas de la Casa Real están que lo tiran. En dos días han entendido de qué va el espectáculo, se han remangado, se lo han tomado en serio, y parece que lo que empezó por mero accidente, algo descontrolado que se les fue de las manos a las protagonistas de la película a las puertas de la catedral de Palma, ha tomado entidad y se ha hecho con la audiencia. No hay quien se resista a giros de guión tan inesperados. Lo que vimos como drama y suspense –aparta de mi niña tus manos, no quiero que te hagas fotos con la heredera, no quiero besos en la frente, y ahora mismo, sin disimulo, limpio el que le has dado a la criatura- se ha tornado en comedia de un humor desternillante. El teatrillo que ha salido del magín de los guionistas reales, interpretado con entrega de maestras por las reinas Sofía y Letizia al bajarse del coche conducido por el segundón Felipe VI cuando iban a visitar al patriarca de la conca es tan conmovedor como descojonante.

     Recapitulemos. El rey emérito Juan Carlos –personaje que tiene un spin off, o sea una prolongación como personaje con independencia de la trama central, como Aída fue un spin off de 7 vidas- se ha enganchado a las operaciones de rodilla, van 15, como otros se enganchan al bótox o a la cirugía facial, véase la propia Letizia, y por eso recibió en el hospital el otro día la visita de su familia. Exterior, día. Se para un coche. De la puerta del conductor sale la señora Ortiz, que rauda abre la puerta de atrás. Rugir de flashes. Sale la reina emérita, la humillada. Amplias sonrisas de ambas. Fin de la escena. Se ve que a la nueva le han cantado la lección. De altiva y soberbia, a portera, Y porque no le han dicho que haga de felpudo. Ya digo, esto promete. Ni José Mota llega a tanto.


miércoles, 11 de abril de 2018

Maldeojos. Manotazo real


Manotazo real
(Artículo publicado el jueves, 5 de abril, en diarios del grupo EPI PRESS)

     El vídeo del manotazo principesco a la real abuela en la puerta de la catedral de Palma, una joya de arquitectura imponente, bella, emocionante, como una nave varada a pocos metros del mar, no sólo viaja por medio mundo sino que ya empezó el debate más profundo. ¿Nos merecemos esto? El mago Cristóbal Ricardo Montoro sacó el otro día las zanahorias de su chistera y regaló a la Familia Real un aumento para sus gastillos, que ya alcanza los 8 millones. La escena a la salida de la misa de Pascua con el cogollo real unido por la tradición de su fe es propia de un programa chabacano de convivencia. La Familia Real española da pábulo a un zafio Gran Hermano cuando la princesa de Asturias, Leonor de Borbón Ortiz, retira de su hombro con malos modos la mano de su abuela, que por mucha reina emérita que sea doña Sofía no deja de ser abuela. Y como dice cualquiera con dos dedos de frente, y dice el primer artículo de cualquier Carta Magna que se precie, una abuela es una abuela, a una abuela no se le rechista, donde hay una abuela que se quite lo demás, viva mi abuela, coño. Las abuelas siempre llevan razón. Punto.

     Pero entre la nena y la abuela, y el posado privado que, según Albert Castillón, Espejo público, Antena 3, había pactado la abuela con el fotógrafo de la Casa Real para tener una foto con sus nietas, se interpuso la insolente, sí, insolente, soberbia  y maleducada mamá de las criaturas, la reina Letizia. La cara del rey Felipe, cuando se da cuenta de la movida ante público y fotógrafos, es de perplejidad y te vas a enterar cuando lleguemos a casa, bonita. La cara del rey emérito Juan Carlos, a pesar de su precario equilibrio apoyado en su bastón, era la de quien arde por dentro diciéndose esto no está pasando, esto no puede ser cierto. Dicen que la plebeya cuida mucho la exposición pública de sus hijas, lógico, pero detrás de este rifirrafe ante las cámaras queda claro que algo no va bien, y que si el piloto de esta serie, de apenas 10 segundos, ha enganchado a pro y contras, es urgente que la Casa Real se ponga en marcha y brinde, gratis, la evolución de los hechos. La serie, según las dimensiones que ha tomado la emisión del capítulo señalado, no es del género rosa sino político. A ver en qué queda esto.


sábado, 3 de febrero de 2018

Maldeojos. Cumple real



Cumple real
(Artículo publicado el martes, 30 de enero, en diarios del grupo EPI PRESS)

     Recupero de la web de rtve.es el reportaje dedicado al Jefe de Estado por su cumple. Felipe de Borbón y Grecia nació un día como hoy hace 50 años, así que me cojo el ordenador dispuesto a ver los casi 22  minutos de loa implacable, de feroz cunnilingus, de amabilísimo lameteo en el depauperado Informe Semanal que en esta aciaga etapa de la tele pública presenta Jenaro Castro, que el olvido se lo lleve pronto. El deteriorado presentador, con ojeras de mal dormir, dice que el hombre lleva 50 años al servicio de España. Un héroe. Les pongo un ejemplo de la prosa de almíbar en un momento de la narración. Subía y bajaba al galope, aceleraba y frenaba, surcaba las aguas inocentes de la infancia que no conducen más que al berrinche o a la felicidad. El tono del narrador es terrible, melifluo y engolado, académico y sacristanesco.

     De lo visto, además de sus viajes, sus discursos, su despacho, la preparación del sermón navideño, que parece su razón de ser, las imágenes que más han llamado la atención son las del matrimonio llevando a sus hijas al cole y la familia real comiendo. O sea, lo que viene siendo vender la burra de la normalidad, “como una familia cualquiera”. ¿Hay en el extenso reportaje algo parecido a las sombras de su reinado, de su persona, de lo que representa, se analiza su figura desde ángulos picados con opiniones discrepantes? ¿Cómorrr? En el reportaje no, pero las redes ya se sabe, son una jodienda. Papá, leemos en un meme, ¿a ti en qué elecciones te votaron?, pregunta la niña Sofía. Come y calla, responde el padre. Felipe de Borbón es hoy Felipe VI, rey por cojones. No hay ofensa. Fue elegido en vez de a su hermana mayor porque tiene pene. Feliz cumple, hombre.