Estoy en Soto del Real
(Artículo publicado el domingo, 31 de mayo, en diarios de EPI PRESS)
Así, de golpe,
si escucha Soto del Real, ¿a qué le suena? A mí también, a cárcel, le suena a
cárcel, a su prestigiosa trena. Recuerdo un reportaje de La Sexta columna que se refería al famoso trullo como la jaula de
oro. Y hablaba de él como un espacio que se ha convertido en un vivaz plató de
televisión. Es una de las macro cárceles construidas en los 90 equipadas con
toda clase de detalles. Pero no deja de ser una cárcel, claro. En la de Soto
están o han estado el puto amo, que tal como le aconsejó Mariano Rajoy fue fuerte y, milagro, Luis Bárcenas salió del trullo y ahora disfruta fuera siendo casi
un pobre de solemnidad que no tiene ni para pagar la luz, Gerardo Díaz Ferrán, el que fuera presidente de los empresarios,
acusado de robar hasta el último euro de su propio negocio, Viajes Marsans, Miguel Blesa, el estirado y soberbio y
mala pécora banquero que arruinó lo que tocó, Francisco Granados, íntimo de la amnésica y sucia, macarra y
destronada Esperanza Aguirre,
acusado de blanqueo de capitales, cohecho, fraude, y tráfico de influencias, Francisco Correa, el cerebrito de la
Gürtel, en fin, nombres atronadores de la política, la empresa, la banca, eso
sí, como buenos ciudadanos que en el fondo son, casi todos están en la calle,
dispuestos a ser útiles a la sociedad, un aula de sabios de la que pueden
aprovecharse los guionistas de Vis a vis.
La fachada de la cárcel de Soto del Real es una de las más vistas en telediarios
y magacines. Pues bien, yo, un cualquiera, estoy aquí, en Soto del Real. Ni he
robado ni he blanqueado dinero, ni he defraudado ni he puesto el cazo para
llevarme la comisión que me pertenece, pero aquí estoy, en Soto del Real. Pero
no en la cárcel, que Soto del Real es algo más que una cárcel y un plató recurrente
desde el que abrir informativos o enviar a Gonzo
para que entre en directo en El
intermedio.
Imagen del hotel Prado Real en Soto del Real. La famosa cárcel está lejos del pueblo, que por supuesto tiene otras virtudes. Durante la semana pasada, en el hotel se celebró la primera edición del Prado Real Web Fest. Festival en cuyo éxito ha tenido mucho que ver el equipo del propio hotel, que se ha entregado sin condiciones. Gracias especiales a Clara Nieto, a Ramón Diaz, a Ana Robledo, a Pilar Muñoz, a Isabel López, a José.... |
Festival de Web Series
Estoy en Soto como
jurado del primer certamen de Web Series que organiza el Hotel Prado Real.
Hemos formado ese jurado la directora de cine Eva Lesmes y los actores Álvaro Morte, Jaime Pujol, y Sandra
Cervera. El Festweb lo dirige el director de cine y dramaturgo valenciano Josevi García Herrero. Este evento acaba
de empezar, pero los anfitriones y organizadores, y el personal del hotel,
están dispuestos a darle continuidad. Gente con ganas de hacer cosas. Empeñada
en divertirse asomándose a un mundo trepidante y con una salud de potrillo que
se dirige a otras pantallas al margen de la televisión. A esta primera edición
se han presentado 16 trabajos de distintas ciudades del país. Me ha sorprendido
la fuerza de algunas historias, la forma y el rigor con que se han resuelto, la
seriedad con la que esos equipos jóvenes de cineastas se dirigen a un público
diverso y planetario con una honestidad admirable. Hay historias de todo tipo,
desde el típico desahogo del primerizo y su pajilla mental -el desvarío de
quien aún titubea-, a historias de reflexión, cine dentro del cine, o de
reivindicación social echando mano de una ironía bruta y gore como la
valenciana Cabanyal Z, un desmadre de
sangre y zombis con el friso de la lucha contra la desaparición de ese ajado
pero bello barrio marinero en el que la hoy zombi, botada de la vida pública
por la acción del voto, Rita Barberá,
quería meter la pala y destrozarlo para dejarlo en manos de especuladores. La
historia de Cabanyal Z, dirigida por Joan Alamar y Gerardo Núñez, como el resto de trabajos, está por ahí, a
disposición del mundo, colgada en esa nube universal de internet, el medio
natural de las webseries al que se suma desde este año el Hotel Prado Real de
Soto del Real, Madrid, dejando claro que la cárcel y sus quinquis de relumbrón
es una cosa, y la gente del pueblo, otra.

El jurado del Prado Real Web Fest. De izquiera a derecha, Sandra Cervera, Álvaro Morte, Jaime Pujol, Eva Lesmes, y servidor. Manejando el cotarro, en primer plano, el dire, Josevi García Herrero, que se ha dejado la piel, y algo más, en este bebé que, según vemos en la imagen, tiene ganas de vivir y crecer, incluso por encima de sus posibilidades.
Tortura en TVE
Parece fácil,
pero yo creo que para criaturas como Leticia
Sabater puede ser un mundo discernir una cosa de otra. Como saben, la
señora se ha reconstruido el himen como los herreros arreglan la pezuña de sus
caballos. La pobre ya no sabe qué hacer con las pocas neuronas que le quedan y
ha decidido ponerse un coño nuevo. Es una cochinada que no está penada con la
cárcel para quien se hace daño de forma tan vejatoria. Tampoco envían al
trullo, todavía, a los torturadores de animales. Ni a quienes promueven la
tortura en nombre del espectáculo, como hace TVE. Hay cínicos enfangados en el
negocio de las corridas de toros organizando matanzas en nombre de una
sospechosa solidaridad, la de recaudar dinero para ayudar a los niños con
cáncer. Conmovedor. Qué asco unir TVE a solidaridad y tortura. En horario infantil,
hoy domingo, La 1 emitirá un espectáculo indecente que nos devuelve a un pasado
miserable y gris, trasnochado y salvaje, a una pretendida identidad nacional
que ensalza la mugre moral, y la tradición como valor inamovible. Hacía dos
años que no veíamos semejante brutalidad en La 1 después de seis años, del 2006
al 2012, en que las corridas de toros no se emitían por prescripción ética. Hay
que confiar en que la actual dirección de la televisión pública dé sus últimas
boqueadas, aunque son boqueadas de caimán acorralado. ¿Vieron el estreno el
lunes de Así de claro, con Ernesto Sáez de Buruaga? ¿Pluralidad?
Pero qué tontería es esa. Fue tan zafio y descarado en lo ideológico, con una
banda de periodistas de la Cope, abc, y otros colegas de pensamiento, que la
audiencia les dio su merecido. Hizo un 6% de audiencia, cifra superada por
todas las cadenas, todas. Ojalá, como ya mismo veremos en la tele manchega de Cospedal, que enviará a la calle a su
director, el gran manipulador Nacho
Villa, disfrutemos con la salida de los actuales responsables de la peor
televisión pública que uno recuerde. No acabarán en Soto del Real porque la
indecencia y el servilismo político aún no están penados, pero animo a los
jóvenes directores de web series a darle al magín por si les inspira. Nos vemos
en la segunda edición del Prado Real Web Fest.
(Aquí podría ir una imagen de toro y torero, pero tenemos memoria. No hace falta abundar en semejante abyección. No a la tortura. Sin paliativos)
La guinda
Viva Buñuel
De nuevo, y por
último, el programa de Santiago
Tabernero para La 1, el de Alaska
y el que le pongan al lado, subió el listón de la creatividad y la emoción
televisivas a una cota desconocida la noche de su despedida. Se despedía el
programa –maltratado sin piedad por la propia casa- y se despedían los míticos
estudios Buñuel, que darán paso a refulgentes pisos de lujo. Todo un símbolo de
un tiempo que, ojalá, fenezca.
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