Mostrando entradas con la etiqueta Sopa de gansos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sopa de gansos. Mostrar todas las entradas

lunes, 27 de julio de 2015

Maldeojos. Sopa de necios



Sopa de necios
(Artículo publicado el sábado, 25 de julio, en diarios de EPI PRESS)


      Volvió, contra todo sentido de la sensatez, Sopa de gansos, un programa necio que no triunfó antes ni lo hará ahora. Cuatro se empecina en algunas apuestas que sólo le han dado sufrimiento. Sopa de gansos es la sopa tonta que tuvieron que retirar de antena por su notable irrelevancia. La hacían los mismos que tratan de revivirla ahora, la pareja que se pasa todo el programa haciendo como que se divierte pero en casa sólo ve uno a un cansino Florentino Fernández de gestos autómatas y al otro, a Dani Martínez y sus descacharrantes simplezas que en vez de risa te provocan una sensación de ridículo muy desagradable. Sopa de gansos se retiró a principio de año porque la competencia dejó su audiencia a ras de suelo. El programa no ha pasado por el taller, es decir, que lo que se va a emitir es lo que no se emitió en su día.

      Se dijo que Sopa de gansos es una reescritura del concepto de comedia, de espectáculo. Y no, no señores. Es una estúpida y repetida concepción del entretenimiento. Magia de risa, monólogos de toda la vida –este jueves, el del estreno, con Nancho Novo, Raúl Cimas, María “La Vikinga”, Goyo Giménez, o  Fernando Esteso- y lo dicho, el par de insufribles presentadores, cuya presencia no se justifica se mire por donde se mire. El concepto de programa es antiguo, y el intento de hacerlo distinto, patético. Seguro que esta vez, aprovechando la impunidad del verano, Cuatro emite los programas grabados para quitarse de encima el engendro y aliviar su almacén. La audiencia, ajena, volvió a mirar para otro sitio. Sin importarle lo más mínimo lo que hagan esos tipos tan necios. 
Fijénse. Fíjense en el gesto de Florentino Fernández. Mola, ¿eh?. Es verlo y a uno le entra la risa, y enseguida sabe, y reconoce, que está ante un programa para mondarse... de la risa. Fijémonos en el otro pavo, Dani Martínez. Jo. Es que me parto. Este se pone serio, pero qué va, el tío es otro cachondo, y de hecho se hacen llamar gansos porque su programa es, cómo decirlo, de gansadas y así. ¿Pero qué pasa cuando todas estas posturitas para la foto no son nada, no simbolizan nada, no dicen nada? Pues que los gansos se convierten en necios Y dan mucha penita.



sábado, 21 de marzo de 2015

Maldeojos. Reloco



Reloco
(Artículo publicado el jueves, 19 de marzo, en diarios de EPI PRESS)

      Ya sabemos cómo es el programa que Florentino Fernández presenta junto a Dani Martínez en Cuatro. Reloco. Sopa de gansos es un programa reloco. Fíjense si será reloco que yo, incluso antes de verlo anoche, me retorcí de la risa. Qué pijo retorcerme, me descojoné. Verán, habla Flo Fernández, el hombre que cree tener mil caras y sólo tiene una, la que pone siempre cuando se enciende el piloto rojo, como la misma que siempre pone Santiago Segura, el amiguete que me bloqueó en Twitter por escribir sobre él y no hacerle ni puta gracia. Digo que habla Flo, dice que Sopa de gansos es un programa reloco, que es un homenaje a la comedia, que habrá monólogos, música, magia, espectáculos traídos de más allá del Pirineo, incluso de más allá de Murcia, como decía de Laurent la mamá gaditana de Toñi, la de Casados a primera vista, y que estará acompañado por Dani, y tengo que llamar a urgencias.

      Los dos ya han demostrado en Cuatro que saben hacer el tonto. Y fracasar con estrépito. ¿Recuerdan aquel en el que daban saltos como cretinos, ponían caras como imbéciles, y se daban hostias con un churro de goma y lo llamaban Tonterías las justas? Pues eso, que seguro que estos mendas se lo pasan pipa juntos, y sus seguidores también, y seguro que Sopa de gansos es mejor espectáculo que Otra movida, cagada que emitió Neox, que no superó las expectativas de la cadena, que los echaron por falta de audiencia, y que aburrieron hasta a los suyos por hacer las mismas pamplinas de costumbre. Así que si en Sopa de gansos Eduardo Aldán, el director, se esmera un poco y no los saca todo el rato, hasta puede que tengan gracia otros gansos, no ellos. 


¿Por qué ponen estas caras de imbéciles? ¿Por qué hay que torcer la boca, señalar con el dedo con la mano adelantada, considerar que muecas así son descacharrantes? ¿Unos tíos tan grandes, con los huevos negros, no sienten un poquito de vergüenza cuando termina la foto y recuperan su gesto normal?