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miércoles, 20 de febrero de 2019

Maldeojos. Testicular Reverte


Testicular Reverte
(Artículo publicado el sábado, 9 de febrero, en diarios del grupo Prensa Ibérica)

     Crece, y bien, Ese programa del que usted me habla –La 2-. Es un formato que ha conseguido tener sello propio a una hora, la de los programas que se emiten antes del plato fuerte, película o concurso,  en que la competencia es dura ya que se codea con El intermedio, El hormiguero, o el cachondo First dates. Es verdad que la audiencia no acompaña –apenas el 2%, sobre los 250.000 espectadores-, pero en este caso es lo de menos. Lo de más es que es una oferta divertida, fresca, haciendo de la actualidad, incluida la política, objeto de chanza, política y políticos que al fin dejan de ser el tabú que eran en la pública por aquello de la equidistancia, por aquello de no molestar, por aquello de que cada vez es más difícil hacer humor sin que algún capullo no sólo se sienta ofendido sino que corra al juzgado a denunciar el agravio.

     Entre los colaboradores, el gran Raúl Pérez –presenta María Gómez junto a Alberto Casado y Eva Soriano-. El imitador va incorporando personajes, y de verdad que logra niveles de hilaridad, perfección, y semejanza con el original que hay veces que lo supera ya que, si se trata de un antipático como Aznar o un fatuo como Carlos Herrera, él lo hace cercano, chispeante, atractivo. El último imitado que hemos visto en Ese programa del que usted me habla es el escritor Arturo Pérez Reverte, que convierte la compra en el supermercado en una guerra contra el turco, el moro, o vaya usted a saber, y sin dejar de contestar a sus “haters” como sólo lo hacen los muy machos, con el desparpajo que le caracteriza. A uno de ellos le dice, tecleando con potencia una máquina de escribir, que “puedes comerme los huevos por detrás”, y se queda tan pancho. A seguir.


lunes, 7 de enero de 2019

Maldeojos. Lo bordan


Lo bordan
(Artículo publicado el sábado, 5 de enero, en diarios del grupo Prensa Ibérica)

     Cada día me gusta más Ese programa del que usted me habla que a diario emite La 2 a una hora muy competitiva, de 9´30 a 10 de la noche, y coincidiendo con el principio de, nada menos, El intermedio de Wyoming y El hormiguero de Pablo Motos, asentados y alabados en las parrillas de La Sexta y Antena 3. Hay noches en que me pongo a ver lo que cuece el sumario, y casi siempre me interesa. El jueves pasó como invitado para hablar de su libro Bop Pop, que le echó mucha sal y pimienta a la noche, salpicando de ironía una visita que me dejó con más ganas. Del trío de presentadores, María Gómez, Alberto Casado, y Marta Flich –que se va, que ha fichado por Todo es mentira, otro intento de Cuatro de hacerle cosquillas a Zapeando, esta vez con Risto Mejide- me quedo con Marta Gómez, la cabeza de cartel, la que lleva la batuta, la que maneja el guión y parte y reparte tiempos.

     Qué barbaridad. ¿De dónde ha salido? Tiene las tablas de una clásica, y los recursos, la naturalidad, y un manejo del directo apabullante. Leo un poco para saber de dónde viene y me entero de que era reportera en Mediaset, y de hecho es quien puso en su sitio a un seguidor de la Roja en su paso por Moscú cuando la reportera le preguntó su opinión y el imbécil dijo, ¿cómo te llamas, guapa?, a lo que ella respondió con un “María, pero lo de guapa no hace falta”. María hace vibrante Ese programa del que usted me habla, programa que tiene como bandera el humor, caiga quien caiga, y juro por la sonrisa impostada de Pablo Casado y por la perra de Pedro Sánchez que seguro que algún tipo de audiencia quisquillosa se siente agraviada y ofendidita. O sea, que lo bordan.


lunes, 10 de diciembre de 2018

Maldeojos. Ese programa


Ese programa
(Artículo publicado el sábado, 8 de diciembre, en diarios del grupo EPI PRESS)
     Es un nombre certero, agudo, descacharrante y cargado de dinamita con intenciones. Ahí va. Se llama Ese programa del que usted me habla. Toma castaña.  Mariano Rajoy, que en gloria descansada esté tocándose la flor como registrador y llevándose a casa un pastizal de los gordos, no cobrará derechos de autor, y eso que es el padre de la idea original cuando, para referirse a su colega Luis Bárcenas, lo hacía como sólo los grandes cínicos lo hacen, “esa persona de la que usted me habla”. Pues bien, con gana de choteo ha llegado a La 2, a eso de las 9.30 de la noche, Ese programa del que usted me habla, con María Gómez, Marta Flich, Alberto Casado, y un puñado de cómicos que, ya veremos, tal como está el patio de los ofendidos, si vivirán más en los juzgados que en el plató.
      Este país está perdiendo el norte, y parece que lo último en astracanadas no se da sobre el plató o el escenario sino en la calle, con un puñado de energúmenos ofendidos con tal embate que ponen en peligro actuaciones en teatros o platós de televisión donde el humor lo es caiga quien caiga –la extrema derecha en Valencia intentó que Edu Galán y Darío Adanti, los de Mongolia, no actuaran, pero La Rambleta llenó su sala al completo, el cómico Dani Mateo, el de la bandera, fue llamado ante el juez por sonarse la nariz en la simbólica tela-. Ese programa del que usted me habla apuesta por la irreverencia y el gamberreo social. Lo he visto. Y aunque ha de afinar ritmos, pinta bien, muy bien. La tele pública no sólo hace bien apostando por este formato que se codea a la misma hora con el clásico El intermedio sino que ha de estar preparada porque su osadía escuece.