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lunes, 30 de mayo de 2016

Maldeojos. Mota, Gigoló



Mota, gigoló
(Artículo publicado el jueves, 26 de mayo, en diarios de EPI PRESS)

No pasará a la historia de las series españolas. No es la bomba. No viene para que la recordemos como la que rompió esquemas, moldes, trincheras, la que hizo saltar por la pantalla chispazos de asombro, no es Vis a vis, para entendernos -los miércoles, Antena 3-. Hoy se estrena en La 1 El hombre de tu vida, comedia que vi en Albacete en la edición de primavera del FesTVal, esa cita anual en torno a la televisión. Aquellos días, el recién estrenado director de TVE Eladio Jareño no sabía cuándo se iba a emitir la serie. Lo hace hoy. El hombre de tu vida es la historia de una supervivencia en clave de gigoló madurito. El tal Hugo, José Mota, es un señor que pierde esposa y luego empleo, así que se queda con el culo al aire.
Pero tiene a Gloria, Malena Alterio, su cuñada, que se inventa una agencia de contactos para que Hugo acabe siendo el hombre ideal de las mujeres que engatuse. Cada semana, una. Ese es el esquema. Se deja ver. Tiene momentos divertidos, pero como el esquema es siempre el mismo, cada capítulo dependerá de la invitada –la primera es Macarena Gómez- y de la historia que la sustente.  El humor, menos mal, no tiene el tono vulgar ni chillón de otras series como La que se avecina o la extinta Gym Toni, ese dolor. La novedad de El hombre de tu vida es ver a José Mota en un registro distinto al que nos tiene acostumbrado. ¿Distinto? Es difícil no verlo en la serie sin recordar algunos de sus gestos y maneras que ya conocemos en los programas de humor, pero no chirría, se defiende bien en la ficción. Si quiere puede comprobarlo esta noche en La 1.

miércoles, 13 de abril de 2016

Maldeojos. Mira, un famoso



Mira, un famoso
(Artículo publicado el domingo, 10 de abril, en diarios de EPI PRESS)

      De Albacete conocía lo justito. Ahora también. La primera vez que pasé una noche en Albacete fue en el año 1984. Ese día, por la tarde, Francisco Umbral me entregaba un cheque con 100.000 pesetas como ganador del Primer Premio Internacional de Poesía Barcarola, que organizaba el ayuntamiento y la diputación de la ciudad y aún se celebra. Ahora he vuelto a la ciudad, que esta semana acoge la segunda edición del FesTVal en primavera. Me hago la misma pregunta que me hice en Murcia, que celebró la primera en un visto y no visto. Intuí que podía ser un delirio de políticos en campaña electoral, que al no gastar dinero de su bolsillo echaban mano del famoso de la tele para hacerse la foto y así tener presencia en los medios. Una estafa al ciudadano. Que no haya una segunda edición en Murcia confirma mi pálpito, que escribí en columna reciente. Pero nadie en el Ayuntamiento, en manos del PP, ha dado explicaciones. José Ballesta, su alcalde actual, seguro que pondrá el mismo gesto que pondría alguien al que preguntan por el cultivo del arroz en climas desérticos. Este año el evento ha viajado a Albacete, la ciudad de las navajas. Y de Constantino Romero, la voz más profunda de la pantalla, la pequeña en concursos memorables, y la grande doblando a Arnold Schwarzenegger –oh, sayonara baby- como “Terminator” o al mejor Clint Eastwood –ay, “Los puentes de Madison”-. Y también la ciudad de otros jóvenes talentos que, salidos de ese rincón manchego, hoy pueblan los programas más prestigiosos. Ernesto Sevilla, Raúl Cimas, y ese genio de la parodia, Joaquín Reyes, el trío de Albacete, hicieron del humor garrulo un túmulo al surrealismo como seña de identidad chanante –no la busquen, no está en la RAE-.

Suck it
A esta ciudad llego y enseguida me topo con Eladio Jareño, el recién colocado en la dirección de TVE sustituyendo a José Ramón Díez, el anterior vocero del PP y del Gobierno en la tele pública. He decir que no, que Eladio, que pasó por el festival para hablar de la programación especial de TVE en el 400 aniversario de la muerte de Miguel de Cervantes, no llevaba chapita en la solapa del PP por mucho que el señor trabajara como jefe de prensa de Alicia Sánchez Camacho, hoy disfrutando su retiro dorado como senadora. Pero lo gordo, el río de conocidos, empezaría más tarde, por la noche, con el estreno de El hombre de tu vida, que veremos en La 1. Mira, mira, los famosos, decía la gente apoyada en las vallas que marcaban el territorio del ciudadano, con su móvil echando chispas, y el de José Mota, Pepe Tous, o Malena Alterio-. El famoso no es nada si no hay espectadores. Y el FesTVal se monta, entre otras cosas, para que tenga lugar ese apareamiento feliz. Luego están, como saben, los famosos efímeros, los famosos de tres al cuarto, el famoso tipo clínex, el de los quince minutos que dura en pantalla y al que se olvida como se olvida apagar la luz de la cocina. El martes, por ejemplo, se estrenó en La Sexta Pekín Espréss –sexta temporada, segunda presentada por “la transparente” Cristina Pedroche, que está hasta la mismísima y más íntima pedrería de “tener que dar explicaciones por todo”, y doy fe, mucho más que el presidente del Gobierno y que cualquiera de sus ministros, que viven en unas vacaciones de lujo en las que ni han de rendir cuentas, los bribones-. Entre los concursantes está un tal Jonan Perrea, dicen que “conocido influencer” –toma y toma, “influencer”, o sea, hombre de influencia, y no llega ni a 20 años-. Pues el tal “influencer” aparece en una foto con la camiseta levantada enseñando la barriga y el calzoncillo y una frase escrita en inglés, “suck it”, chúpala, con una flecha que baja hasta el mismísimo calabacín del nene. Este Jonan valenciano es un símbolo del nuevo famosillo, ególatra, ombliguero, ese que hace de sus regüeldos y pedos mentales, de su intrascendente vida, una tendencia en Twitter, colgando en Youtube las veces que se mira al espejo y pone locas a las chotas que lo siguen en su desmedido culto al yo. 

La Esteban y Llosa
Me pregunto dónde colocar a Mariano Rajoy, el presidente que recuerda lo leído en el Marca pero olvida hasta el título de lo leído en novela. Como crítico literario no tiene precio. Sobre Cinco esquinas, de Mario Vargas Llosa –en los papeles de Panamá, esos que compatibilizan el paraíso del amor y las lecciones de patriotismo con los paraísos fiscales-, dijo que “está bien”, y sobre la novela de Eduardo Mendoza, que “va sobre una modelo, no recuerdo el título, pero relaja, descansa mucho y es bonita” –habla de El secreto de la modelo extraviada-. El simplón no tiene límite. Es muy famoso, y mucho famoso, pero es una máquina sin alma, un registrador de la propiedad nato al que han colocado dentro de la valla de la fama. Al salvaje, y a veces maleducado Frank Cuesta le pasó igual. De la nada, a Discovery Max –también ha presentado en Albacete Wild Frank, una exhibición de choteos con todo tipo de animales-. Hablamos de famosos, y el FesTVal va y organiza en la ciudad manchega un encuentro con Famosos fuera de onda en el que intervienen famosos muy en la onda como Manel Fuentes –es el rey de Antena 3, el Jorge Javier Vázquez del entretenimiento en Atresmedia, Ana Morgade, y Carlos Recio. Hablaron de los programas en los que al famoso se le pone a prueba para ver si tiene talentos desconocidos –cantar en Tu cara me suena, bailar en ¡Mira quién baila!, o actuar en El club de la comedia-. Pero el plato gordo llegó el viernes de la mano de La embajada para Antena 3 –Bambú Producciones-, con el paseíllo de los famosos por la alfombra naranja. El delirio con Belén Rueda, Abel Folk, Tristán Ulloa, Alicia Boorachero y, sobre todo, Maxi Iglesias, que ya no es un niñato pero aún arranca más de un suspiro. Tonterías, en el caso de Belén Esteban, que se ríe de todos estos famosillos de tres al cuarto. Famosa, ella, que vende más libros que Vargas Llosa.

La guinda
India, Sri Lanka
Fascinante la vuelta de Pekín Exprés, y más fresca la actual presentadora del formato, Cristina Pedroche. Se ha quitado el peso de “directora de carrera”, se ha soltado la melena, y se ha dejado llevar por el momento, por la emoción, por el bellísimo paisaje, por los concursantes y la dinámica endiablada del programa, que ahora emite La Sexta la noche del martes. Pekín Exprés, la ruta de los elefantes, sigue mereciendo la vista.

viernes, 8 de abril de 2016

Maldeojos. Los vecinos



Los vecinos
(Artículo publicado el jueves, 7 de abril, en diarios de EPI PRESS)

     Sí, pero no. Quizá sea más no que sí. Hablo de La que se avecina, que estrenó Telecinco el martes por la noche contra los elefantes de Cristina Pedroche en Pekín Exprés, en la Sexta. Va por su novena temporada, y sus personajes se han convertido en un paisaje de la tele, y fuera de ella. Recuerdo la que armó Nacho Guerreros, Coque en la serie, en su visita al festival de televisión de Vitoria –ayer se inauguró la edición de primavera en Albacete, donde TVE estrenó El hombre de tu vida, comedia familiar y romántica con mucha ternura, se dice en las promociones, con la asistencia de sus protagonistas, José Mota, Malena Alterio, Paco Tous y Norma Ruiz-. La que se avecina para mí es sí, pero no, decía. Puede ser sí porque parece una serie fresca, con un puntito de locura que se amarra a la realidad, incluso a la actualidad.

     A veces la realidad, y la actualidad, son tan surrealistas, descacharrantes, y cutres como se ve en la serie, y eso, o por eso, que se desarrolla en la urbanización de “alto standing” Montepinar, donde casi nada es lo que parece sino, en crudo, lo que aparece. Y aparecen una serie de personajes estrambóticos a los que, alguna vez, o muchas, hemos visto en la vida. Puede ser que La que se avecina sea sí porque el humor siempre viene bien, más si lo que nos rodea es turbio y desasosegante. Puede ser sí si en la serie está Ernesto Sevilla, José Juis Gil, o Nathalie Seseña. Pero por dios y por los santos, es no si en la serie está Paz Padilla. Es no si en la serie gritan como gritan. Es no si actúan, todos, con el mismo patrón. Es no si la iluminación es un dolor. Es no si el intento de copiar la realidad sale sin matices, tan espeso. Y tan zafio. Resumo, no quisiera esos vecinos.